sábado, 23 de abril de 2022

HEMEROTECA. Tembleque, citado en los viajes de "Le Tour Du Monde". 1862

La prestigiosa revista francesa de viajes "Le Tour Du Monde", fundada en 1860 por Édouard Charton, estaba dedicada a la exploración y los viajes por todo el mundo, combinando textos y grabados en blanco y negro. Y Tembleque también tuvo su hueco en ella, a pesar de las descalificaciones con las que nos cita su autor, como vamos a comprobar.
De hecho, el grabado que ilustra este artículo, y que lleva por título, una vez traducido, "Un desafortunado día. La desesperación de un guitarrero", está muy relacionada con nuestro pueblo o alrededores, tal y como podréis comprobar en la narración traducida del texto original, que compartiremos en este post, junto a la traducción.
Esta revista estuvo activa desde ese año, 1860, hasta poco después de la Primera Guerra Mundial.
Ch. Davillier.
Recientemente, a través de la web todocoleccion.net, tuve conocimiento de que en uno de sus números, dedicado a los viajes por España ("Voyage en Espagne"), en la crónica del viajero, el escritor francés Jean-Charles Davillier (1823-1883) se explica su paso por nuestro pueblo, Tembleque, incluyendo ese grabado que, aunque no se aprecian referencias visuales a nuestro pueblo, es muy probable que se dibujara en alguno de nuestros parajes, a medio camino entre Madridejos y Tembleque. 
Gustave Doré.
El autor de todos los grabados, incluyendo este, que supuestamente dibujó en Tembleque, fue el famoso ilustrador Gustave Doré (1832-1883). Ambos viajaron juntos por España, pasando por Tembleque.
El autor, en su relato, menciona tanto Tembleque como otros lugares por los que viajaba, haciendo especial hincapié en unas tinajas que vieron en la estación de tren de Tembleque, en su camino; alusiones al Quijote, el guitarrero, la estación de tren, o brevemente también nos habla de nuestro pueblo, Tembleque, que describe como "una pequeña ciudad insignificante de aspecto triste y desaseada". y demás calificativos despectivos hacia sus gentes y el terreno donde se asienta. En fin...
Aunque el texto está en francés, no es impedimento para compartir con los lectores una fiel copia al castellano. De hecho, el libro original se tradujo en 1957 al castellano, titulado "Viaje por España".
No obstante, para este artículo, puesto que adquirí físicamente las dos páginas originales donde aparece Tembleque, en el libro francés de 1862, serán estas las que compartiré en primer lugar, escaneadas del original, y la traducción, en este caso, será gracias a las gestiones realizadas por Ángela, nuestra bibliotecaria de Tembleque, a quien pedí ayuda para este fin, ya que las traducciones online, a día de hoy creo que todavía dejan mucho que desear, y prefiero mil veces una traducción más personal.
De hecho, Ángela, que se implicó muchísimo en ayudarme a la elaboración de este artículo del blog, preguntó en primer lugar a varios vecinos de Tembleque que sabían francés, por si podían ayudar a la traducción, algo que lamentablemente no llegó a materializarse. Aún así, no desistió en su empeño, y finalmente, tras buscar en distintas bibliotecas, logró localizar una copia al castellano, de la traducción publicada en 1957, en la biblioteca de la vecina localidad de Villacañas, que muy amablemente, nos envió dichas páginas escaneadas, que además, incluye otra ilustración de Gustavo Doré, distinta al original. 
Vaya desde aquí los agradecimientos tanto a Ángela, de la biblioteca de Tembleque, como al personal de la biblioteca de Villacañas.
Las páginas originales donde se menciona y se narra el paso por Tembleque son las 303 y 304, y el título original y demás referencias de la portada del libro son las siguientes:
LE TOUR DU MONDE.
NOUVEAU JOURNAL DES VOYAGES. De M. Édouard Charton, et illustre par nos plus celebres artistes.
1862 Premier Semestral.
Librairie Hachette et C.
París. Boulevard Saint-Germain, 79
Londres, King William Street, Strand.

Páginas escaneadas del libro original en francés, en 1862:
Traducción al castellano, desde las páginas escaneadas de la copia de 1957 de la biblioteca de Villacañas, y facilitadas a este blog a través de las gestiones de la biblioteca de Tembleque:

A continuación, comparto también la transcripción de un extracto de dicha traducción, con los párrafos que más aluden a Tembleque, para facilitar aún más la lectura:

   ...En ninguna otra provincia de España (se refiere a Toledo) hemos visto mendigos tan andrajosos. Parece que les faltan hasta los harapos. Notamos que entre estos mendigos había un buen número de ciegos. Se cree que la reverberación del sol sobre el polvo blanco de que están cubiertas estas llanuras produce con frecuencia casos de ceguera. (¿se referirán al salitre de la zona de la vega en Tembleque?). Estos desgraciados tienen mucho cuidado de no perderse ninguna diligencia, pues casi únicamente a la caridad de los viajeros se debe que pueden obtener los pobres recursos que necesitan para no morir de hambre. Un día, cerca de Madridejos, fuimos testigos de la desesperación de uno de aquellos desgraciados que no llegó a tiempo al paso del coche en el que íbamos nosotros. Tirábase de los pelos y alzaba al cielo su triste guitarra al oír el ruido de nuestra diligencia alejándose rápidamente. Una cosa nos consoló: la diligencia del Norte y Mediodía seguía a la nuestra a poca distancia, lo que debió resarcirle de haber perdido una ocasión tan buena.
   Llegados a Tembleque, dejamos nuestro pesado vehículo para montar en un vagón. Era la última estación del ferrocarril que une hoy sin interrupción a la capital con Córdoba, Sevilla y Cádiz. Al entrar en la estación se ofreció a nuestros ojos un espectáculo bastante curioso y nuevo por completo para nosotros. Era un carro cargado enteramente de tinajas, que con tanta frecuencia se ven en España. Supimos por un empleado del ferrocarril que estaban llenas de aceite y venían de la Mancha, pues esta región no sólo produce cereales; también tiene vastas extensiones plantadas de olivos.
El empleo de las tinajas para reemplazar a los toneles debe de ser muy antiguo en España. Cervantes habla de las que se fabricaban en El Toboso y que tanta impresión hicieron sobre el ingenioso hidalgo cuando las vió alineadas a la redonda en casa del caballero del Verde Gabán...
(Continúa hablando sobre las tinajas en general; podéis verlo en el texto escaneado anteriormente)
   ...Tembleque es una pequeña ciudad insignificante, situada en un vallecito y rodeada de ribazos de aspecto bastante triste. Su nombre sirve también para designar en español esas agujas que llevan las mujeres en el pelo y cuyo extremo terminando en una flor, en un botón o en cualquier otro adorno, tiembla al menor movimiento. Nos ha sido imposible encontrar la analogía que pueda haber entre esta elegante joya y una ciudad tan desaseada y que sólo es conocida por sus melones, que abastecen a los mercados de Madrid.
Los trenes son menos frecuentes en España que en Francia, así que tuvimos que esperar varias horas en la estación de Tembleque. Sacamos al fin nuestros billetes para Aranjuez, adonde llegamos al cabo de una hora y media. Sólo estuvimos allí el tiempo necesario para descansar bajo los tupidos follajes que rodean el palacio real, pues pensábamos visitarlo a nuestro regreso de la excursión de Extremadura, que íbamos a emprender. Las carreteras que conducen a esta región son poco numerosas. Por eso nos vimos obligados a ir a esperar a Talavera de la Reina la diligencia que sale de Madrid.
   Después de haber pasado por la pequeña estación de Villasequilla, nos dirigimos hacia Toledo, adonde llegamos al cabo de medio día. Sólo pudimos ver esta vez muy rápidamente y de pasada la ciudad de España más interesantes y antigua, y salimos de allí prometiéndonos hacer en ella una estancia más larga a nuestro regreso...

Este ha sido el texto donde se menciona a Tembleque, que como os he explicado, no nos deja en muy buen lugar, que digamos. 
Para finalizar, comparto en formato pdf, las páginas escaneadas, tanto del libro original, en 1862, como de la posterior traducción al español, en 1957. Lo podéis descargar desde este enlace de Google Drive:
Como veis, Tembleque y sus alrededores, aunque sea de manera un tanto despectiva en el caso de nuestro pueblo, también quedaron reflejados en este prestigioso libro de viajes, "Le Tour Du Monde", en 1862. Sea como fuere, forma parte ya de la historia literaria, y para bien o para mal, Tembleque está representado en esta famosa revista, para la posteridad.

No hay comentarios: