jueves, 24 de septiembre de 2026

Una historia del siglo XVIII. José Saiz, alojero de Tembleque en el verano de 1776. Por José García Cano.

Nuevo trabajo histórico de nuestros buen amigo consaburense y mejor historiador, José García Cano, extraído del archivo antiguo del Ayuntamiento de Tembleque.
En este caso, ha rescatado del olvido un curioso documento donde se habla de José Saiz, un cántabro que fue alojero de Tembleque durante el verano de 1776.
Gracias a ese documento, José García Cano ha podido editar un formidable artículo que comparte con todos los vecinos de Tembleque y seguidores de este blog, donde nos transporta al pasado, y nos hacemos una idea muy precisa de cómo podía ser su trabajo en Tembleque, instalado en el verano de 1776 en la misma Plaza Mayor, junto al arco principal, vendiendo esa bebida refrescante a base de agua, miel, limón y especias, además de hielo, en unos tiempos donde no existía la electricidad, y los transportes eran muchísimo más lentos que en la actualidad, pues básicamente eran con carros tirados por mulas o por caballos, sin carreteras.
En definitiva, os invito a leer su trabajo, muy ameno y explicativo, para añadir esta nueva historia de nuestro pueblo casi perdida a la hemeroteca del blog
A continuación compartimos en pdf el trabajo de José García Cano, desde su página de Google Drive. Dejo igualmente copia en los archivos de Google Drive de este blog, con permiso de su autor.
Transcribo a continuación de manera literal el contenido del pdf anterior, por facilitar su lectura también a través de este post:

JOSÉ SAIZ, ALOJERO DE TEMBLEQUE EN EL VERANO DE 1776 
 
   Entre los muchos documentos curiosos que custodia el Archivo Municipal de Tembleque, se conserva un interesante documento en el que se hace referencia al alojero(1) , persona que abastecía de aloja, agua de limón y de hielo a los vecinos de Tembleque en la temporada veraniega. En este caso se trata de José Saiz Pardo, natural de Cantabria y quien llegó hasta tierras toledanas desempeñando este oficio ya desaparecido. 

   La figura del alojero fue habitual en nuestros pueblos y ciudades y su estancia solía ser temporal, sobre todo en las poblaciones más pequeñas, comprendiendo sobre todo los meses de verano, periodo en el que vendía diversas bebidas, algunos dulces, etc. Los alojeros podían tener un puesto fijo, que podía ofrecerles el ayuntamiento de la localidad -como fue el caso de Tembleque-, o puestos ambulantes, como sucedía en ciudades más grandes donde el alojero ofrecía sus bebidas y dulces en los teatros o corrales de comedias. Otros de los productos que el alojero vendía y ofrecía a los vecinos eran la nieve y el hielo(2) . Puede resultar curioso como el comercio y venta de nieve, fue muy habitual hasta que llegaron las máquinas industriales décadas después. Hoy es muy fácil encontrar cualquier tipo de bebida fresca tanto en nuestras neveras, como en los establecimientos hosteleros de nuestra geografía, pero si echamos la vista atrás, hasta no hace muchos años, ni había tanta variedad de refrescos, ni se podían comprar tan fríos como lo hacemos hoy. 

   En Tembleque sabemos que la alojería estuvo situada en la misma Plaza Mayor, símbolo no solo de la localidad sino de toda la provincia de Toledo. Ya comentamos en su día(3) que la alojería se situó a la izquierda del acceso sur de la plaza, es decir junto abacería municipal. Tenemos constancia de la presencia de un alojero que ejerció en Tembleque a finales del siglo XIX llamado Juan de Villegas, natural de la localidad de Las Presillas (Burgos), el cual en cada temporada veraniega llegaba para vender su aloja, el agua limón, el turrón de piñón, los barquillos, etc.
Bodegón con dulces y recipientes de cristal, 1622. Juan van der Hamen y León. ©Museo Nacional del Prado

   En esta ocasión, gracias al documento citado(4) , conocemos de la existencia de otro alojero más en Tembleque que ejerció esta profesión a finales del siglo XVIII, llamado José Saiz Pardo. Sobre este alojero sabemos que obtuvo el título de maestro en su oficio, ya que realizó una serie de pruebas en la ciudad de Valladolid en 1784(5) , es decir ocho años después de su estancia en Tembleque. El título que consiguió José Saiz fue el de maestro alojero y botiller y extraemos a continuación una parte del documento que se conserva del examen que pasó para obtenerlo:

 [Examinado José Sainz Pardo por Manuel Santiago González de Ceballos, único veedor y examinador del gremio de alojeros y botilleres en esta ciudad] […] ofreció hacer el examen de dicho don Joseph según las ordenanzas con que se rige, y gobierna el gremio de alojeros y botilleres de esta enunciada ciudad y en efecto a mi presencia y con arreglo a ella el dicho Manuel Santiago se hicieron a dicho don Joseph varias preguntas y repreguntas, a todas las cuales según aquel me insinuó, respondió bien y concertadamente y además hizo que dicho don Joseph ejecutase varias preparaciones tocantes al referido oficio de modo y forma que se hacen para las bebidas heladas, como también la preparación de barquillos y suplicaciones, todo lo cual preparó, y ejecutó según corresponde como así lo expresó el insinuado examinador, y que el citado don Joseph puede usar el oficio de alojero y botiller en esta ciudad, y demás ciudades, villas y demás ciudades de los reinos y señoríos de S. M., tener tienda pública y oficiales y aprendices sin incurrir por ello en pena alguna, por hallarse hábil y capaz […] darle su título y carta de examen en forma: Este declaró por el dicho juramento en que se afirmó y ratificó y lo firmó, expresó ser de edad de cuarenta y un años poco más o menos […](6) 
Firma del alojero José Saiz Pardo, localizada en el examen que se le realizó en Valladolid para ser maestro alojero y botiller en 1786. (Tesis doctoral: “Las lecturas y los libros en Valladolid (siglo XVIII, de Covadonga Matos Eguiluz).

   Desgraciadamente entre los siglos XVIII y XIX el oficio de alojero fue desapareciendo y aquella bebida tan famosa como fue la aloja, que mezclaba agua, miel y especias aromáticas en diferentes proporciones y que era refrescada con hielo, empezó a perder popularidad y descendió su consumo. También fue muy habitual que nuestros antepasados consumiesen la aloja acompañada de algún dulce, como los citados barquillos, obleas o suplicaciones(7) . 
Plaza Mayor de Tembleque. La parte señalada (en el centro, la puerta de madera) es donde se ubicaba en el s. XVIII tanto la abacería como la alojería en tiempo de verano. Se trataba de una finca municipal y tras ella, la carnicería  pública que también tenía puerta hacia la plaza de la Orden.

   En la propia ciudad de Madrid, el consumo de aloja está constatado hasta el siglo XIX, ya que en 1830 aún quedaban cuatro establecimientos donde servían aloja, dos en la calle de Toledo, uno más en la calle Montera y otro en la Puerta del Sol(8) . Fue también en la capital madrileña donde se publicaron las Ordenanzas del gremio de alojeros de Madrid, las cuales se conservan junto a un reglamento de este oficio aprobado en 1687 y donde se relacionan más de ochenta alojerías a finales del siglo XVII (9).
Ubicación sobre plano de los principales espacios públicos de la villa de Tembleque a mediados del s. XVIII, entre los que destacamos el ayuntamiento, la cárcel, los mesones municipales, la tienda abacería, el cuarto del repeso, el matadero y la alojería situada en la fachada sur de la plaza.
 
 Copiamos a continuación el documento completo que hace referencia a José Saiz Pardo y en el que el Ayuntamiento de Tembleque le quiere agradecer los desvelos realizados para llevar la nieve a la localidad, ya que, con ella, no solo se podían refrescar las bebidas, sino que era un importante paliativo de las fiebres y otros males para los enfermos, siendo como es lógico, un bien muy preciado por lo complicado de obtener y de conservar. En algunos de los pueblos del señorío de San Juan, fue habitual la existencia de pozos de nieve, como por ejemplo en Consuegra, donde hubo dos(10) pozos que abastecían a la capital del priorato y a algunos otros pueblos de alrededor(11) .

 Queda patente en el escrito lo dificultoso que fue para el alojero llevar la nieve a Tembleque, la cual tuvo que traer “de 12 y 14 leguas”, es decir entre 60 y 70 km aproximadamente. Por ello se firmó un decreto municipal en el cual se informaba que como atención al desvelo demostrado por Saiz Pardo hacia la población temblequeña, se le concedería preferencia en los sucesivos años para desempeñar su trabajo en las temporadas de verano. Desgraciadamente no sabemos cuántos años más volvió Saiz a Tembleque a seguir vendiendo su aloja, su agua limón y sus barquillos, para refrescar a los vecinos y vecinas, pero como recuerdo a él y a los que durante tantos años se refrescaban en verano en la alojería, reproducimos el decreto citado: 

Decreto:
 En la villa de Tembleque a 27 de julio de 1776, los señores justicia, y regimiento de ella que abajo firmarán, estando juntos en su ayuntamiento como lo acostumbran, dijeron que en este presente año ha sido escaso el acopio de nieve en todos los pueblos de esta comarca habiendo muchos enfermos, que carecían de este socorro para alivio de sus fiebres y enfermedades, y por cuando José Saiz Pardo, natural del lugar de Puentevieso(12), valle de Toranco(13) , obispado de Santander, ha venido como otros años en la temporada de verano a hacer y vender agua de limón y otras bebidas en el puesto público, para los vecinos y transeúntes; se le encargó por este ayuntamiento surtiese el puesto de nieve para dichos enfermos, lo que ha habilitado conduciéndola de 12 y 14 leguas de distancia, a expensas de las mayores fatigas y menoscabo de su caudal, por la larga distancia a este pueblo y mermas que ha tenido en la conducción del género, sin que por ello se le haya considerado ayuda de costa, ni (sic) alguna por falta de proporciones de esta dicha villa. 
Y siendo acreedor a que se le tenga presente su mérito, para en lo sucesivo, debían mandar y mandaron que en el año próximo venidero (1777) y sucesivos, se le atienda y prefiera al citado José Saiz Pardo en que haga en esta dicha villa las citadas bebidas, barquillos, venta de nieve y demás que es de práctica, a otro cualquiera llamado alojero, que venga a esta villa y solicite la venta de ello por cuanto bajo de esta preferencia, ha sufrido dicho Pardo, los descalabros que le ha originado la habilitación de nieve en este presente año, debiendo estar en los siguientes en esta dicha villa, para el día de San Isidro, ocho días más o menos y para la debida, inteligencia mandaron ponerlo por decreto para que siempre conste y se le cumpla esta contrata y si para su resguardo pidiese testimonio de él, désele el infrascripto escribano, y lo firmaron sus mercedes de que doy fe.

 Don Francisco Eugenio de Jaén López Pintado, Manuel Antonio Fernández Mazarambroz. Don Manuel de Torres. José Lorenzo Toribio. Bernardo García Garcisánchez. 

Ante mí Diego Rodríguez Palacios. 


 1 El alojero era aquel que vendía o hacía aloja, una bebida muy antigua que se preparaba con agua, miel y especias. 
2 Para profundizar en el comercio de la nieve y del hielo en Toledo y en los Sitios Reales, son de obligada consulta los trabajos de Pilar Corella Suárez: El abastecimiento de nieve y hielo en Toledo durante los siglos XVII y XVIII. “Actas del primer Congreso de Historia de Castilla-La Mancha”. Ciudad Real, 1985. Una actividad económica extinguida en los Sitios Reales: el comercio de la nieve y del hielo durante el siglo XVIII. Actas del congreso: “El Arte en las Cortes Europeas durante el siglo XVIII”. Madrid, Comunidad Autónoma, 1987. La renta de la nieve y del hielo en Toledo. “Anales toledanos”, núm. 25, 1988. 
3 Conferencia que ofrecimos en Tembleque el 2 de agosto de 2024, bajo el titulada La Plaza Mayor de Tembleque a través del tiempo. 
 4 Archivo Municipal de Tembleque (Toledo). Fondo antiguo, caja 2. 
5 Hemos localizado esta información sobre el alojero José Saiz, en la tesis doctoral de Covadonga Matos Eguiluz titulada “Las lecturas y los libros en Valladolid (siglo XVIII)”, en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid (2012). 
 6 A. H. P. de Valladolid. Protocolos. Leg. 4077, Ramón de Santillana. Examen de José Saiz Pardo para la obtención del título de maestro alojero y botiller, 17 de marzo de 1784.
7 La apicultura en la provincia de Guadalajara: del Antiguo Régimen a la modernidad. Tesis Doctoral de Anna Maria García Codina (2017). Universidad Rovira y Virgili.
8 Diario “La Libertad”, año XVI, nº 4562, 1934-11-14. 
9 Archivo Histórico Nacional, Consejos, L.5111: Ordenanzas del Gremio de Alojeros de Madrid. 1699.
10 Uno situado en pleno casco histórico, en la actual calle del Pozo de la Nieve con esquina a Manuel Figueroa y el otro dirección sur, a la salida de Consuegra en camino de Almadén.
11 Corella Suárez, P.: El pozo de nieve de Consuegra, propiedad del Gran Prior, durante los siglos XVIII y XIX. “Anales Toledanos”, nº 28, 1991.
12 Debe referirse a Puente Viesgo, municipio cántabro de menos de 3.000 habitantes situado a 35 km de Santander. 
13 El nombre exacto es el valle de Toranzo, en el centro de Cantabria, importante por su belleza natural, así como por las cuevas y yacimientos arqueológico que hay en él. 

lunes, 21 de septiembre de 2026

Inauguración de la Exposición de pintura "Huellas de una mirada", de José Antonio Corrales Dueñas. CRT de Tembleque. 20-9-2026

Nueva exposición de pintura en el patio de la oficina de Turismo de Tembleque, titulada "Huellas de una mirada", en esta ocasión, del pintor José Antonio Corrales Dueñas, de Arroyomolinos, que gracias a su amigo Ángel, y en colaboración con el CRT y el Ayuntamiento de Tembleque, ha podido exponer parte de su obra en nuestro pueblo.
La inauguración fue el domingo 20 de septiembre de 2026, al mediodía, y tanto el autor, como numerosos familiares, amigos y vecinos, acudimos a la presentación del evento, donde también asistieron varios concejales de la Corporación Municipal, como Alicia Mejías o Miguel de las Heras,  dos representantes de la Asociación ATENEA de Villacañas, además de nuestras paisanas Gema e Isabel, del CRT, y que se han encargado de instalar dicha exposición, en principio abierta hasta el 20 de octubre, sin descartar una prórroga.
Durante la presentación, que corrió a cargo del Concejal de Cultura, Miguel de las Heras, el autor, José Antonio, nos estuvo hablando tanto de su persona como de su obra, unos cuadros muy realistas que le llevan multitud de horas de trabajo, y más si cabe cuando él no es pintor profesional, sino aficionado, y los va elaborando en sus ratos libres cuando viene de trabajar, unas dos horas diarias.
Todos estos cuadros los tiene puesto a la venta, algunos pertenecen a colecciones privadas, y otros siguen estando disponibles para quien lo desee. De hecho, durante esta inauguración, ya se ha vendido un cuadro, con una preciosa vespa de protagonista en la escena.
Personas (en muchos casos familiares directos), animales, paisajes, vehículos, etc... todo con un impresionante detalle de realismo.
Hubo además varias sorpresas, como la presentación de un enorme cuadro con los arcos principales de la Plaza Mayor, disponible al precio de 1500 €. Muy buen detalle por parte del autor, para esta exposición en Tembleque.
Algunos de sus cuadros los está presentando en diversos concursos o certámenes de pintura, como el del joven sentado cabizbajo, símbolo de los horrores de la guerra (a la izquierda).
Otra de las sorpresas fue la que le hizo su propio nieto, un niño de muy corta edad también aficionado a la pintura, allí presente, que le entregó un pequeño cuadro propio que decidieron que se quedara igualmente en la exposición, como así sucedió.
Al término de la presentación, todos los allí presentes pudieron disfrutar de un aperitivo o vino español, por cortesía de los familiares de José Antonio, para dar por finalizada la inauguración.
Durante un mes, hasta al menos el 20 de octubre, se puede visitar en la oficina de turismo. 
A continuación compartimos el vídeo íntegro de la inauguración y presentación de esta exposición, incluyendo los discursos del concejal de Cultura y del autor de la obra, así como las sorpresas antes citadas, y el buen ambiente que hubo durante toda la mañana de domingo:
Presentación de este cuadro de los arcos principales de la Plaza Mayor.
Para no perder detalle, y como viene siendo habitual en este blog, recorremos virtualmente dicha exposición, a través del siguiente vídeo.
José Antonio, junto al personal del CRT de Tembleque, concejales y representantes de la
Asociación ATENEA, desde Villacañas.
Cuadro de su nieto.
Para finalizar, compartimos un amplio álbum fotográfico, para ver con más calma todas las obras expuestas, además de las imágenes del día de la presentación e inauguración, dando la enhorabuena a este artista, José Antonio Corrales Dueñas, y esperando que su exposición en Tembleque sea todo un éxito, como seguro que así será.
Cuadro vendido durante la inauguración.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Rodaje en Tembleque de la serie de RTVE "La Promesa", en mayo de 2026. Imágenes inéditas de los preparativos del rodaje.

Una de las series actuales de más éxito de RTVE, es sin ninguna duda
"La Promesa", que diariamente se emite en RTVE desde 2023, y lleva hasta la fecha de publicación de este artículo, más de 900 capítulos, de aproximadamente una hora de duración cada uno de ellos. Tiene una auténtica legión de seguidores, muchos fans. Esto os lo digo con conocimiento de causa, pues muchos de ellos me han estado escribiendo por privado, pidiendo información sobre los entresijos de este rodaje, cualquier dato, cualquier curiosidad... y a todos les remitía a ese futuro artículo del blog, que es el que ahora mismo estáis leyendo, ahora ya sin ningún problema de spoilers, al estar ya emitido en televisión lo rodado en Tembleque.
El anterior gran rodaje en la Plaza Mayor de Tembleque había sido con la película de Mario Casas "Zeta", donde también publiqué, una vez estrenada la película, un extenso reportaje con los entresijos de aquel rodaje, (aún más multitudinario, pues fueron en aquella ocasión 300 figurantes) y eso es lo mismo que voy a hacer ahora con este otro rodaje de "La Promesa" en nuestro pueblo; en ambos casos, la Plaza Mayor de Tembleque ha sido la protagonista, y se distingue perfectamente tanto en Zeta como en La Promesa.
La serie "La Promesa" está ambientada a principios del siglo XX
, en 1913 (aunque por el desarrollo de la serie, ya van por el año 1917), en una gran finca de Córdoba llamada La Promesa, propiedad de unos grandes terratenientes, los Marqueses de Luján. Una historia dramática, de amor, envidias, venganzas, etc... con un guion impecable, que te engancha desde el minuto 1 del primer capítulo, y digo esto, pues aún sin ser yo un  seguidor asiduo de esta serie, admito que cuando nos enteramos que grabarían dos secuencias en Tembleque en dos capítulos consecutivos para esta serie, decidí ver por
RTVE a la carta el principio de la misma, el capítulo 1 de la primera temporada, y realmente creo que es tal y como la he explicado, pero... lamentablemente, al ver que me quedaban por delante más de 900 capítulos de una hora para ponerme "al día"... de momento me es completamente imposible, por falta de tiempo, y más cuando sin querer ya me he "tragado" algunos spoilers bastante importantes.
Parking habilitado tras la Plaza
Sea como fuere, y volviendo a centrarnos en el contenido de este reportaje, vamos a compartir la crónica, fotos y vídeos de los entresijos del rodaje que tuvimos en Tembleque, el pasado mes de mayo, y cuyo resultado final fue emitido en dos secuencias de los capítulos 889 y 890, los pasados días 21 y 24 de agosto.
Nuestra historia comienza el 12 de mayo de 2026, cuando un vecino de Tembleque, actor, y que ha trabajado en multitud de castings, y antes en figuración, mantenía muchos contactos con distintas productoras y agencias, y le comunicaron desde una de ellas, que si podíamos dar difusión en este blog Todo Tembleque a un casting para un rodaje en Tembleque, con las siguientes instrucciones:
Se necesitan para la serie de RTVE "La Promesa", hombres y mujeres de mediana edad, que no hayan estado antes, para rodaje el 26 de mayo de 2026 en Tembleque. Hay una ruta y prueba de vestuario el 21 (hombres) y 22 (mujeres) de mayo, en Leganés. Serie de época. No piercings. No tatuajes visibles. No tintes ni degradados.
 
Y se adjuntaba un teléfono de contacto con la agenda. Eva.
Nuestro vecino se encargó él mismo de generar con IA un cartel informativo del rodaje, que fue el que publicamos en redes sociales, en la página de Facebook de Todo Tembleque, y tuvo un éxito arrollador.
Llegada de figurantes el día de rodaje.
Más de un centenar de personas compartieron la publicación, que tuvo muchísima repercusión, llegando a ser
vista en facebook por más de 100000 personas... y muchas de ellas se interesaron por este casting, por lo que la agenda se vio prácticamente desbordada de solicitudes, y finalmente, fueron aproximadamente unas 40 las personas que lograron pasar la prueba.
Figurantes en un descanso del rodaje
Curiosamente, y ahora os explicaré el porqué, de entre todos los solicitantes, no llegaron a coger a nadie de Tembleque, a pesar que muchos paisanos nuestros se habían apuntado.
En primer lugar, comentar que Eva, de la agenda de contratación, nos dio las gracias por la labor de difusión, y según parece, al quedar totalmente desbordados de solicitudes, muchas ni siquiera pudieron contestarlas, por lo que pide disculpas. 
Y del resto, aunque no se especificaba en el casting, resulta que otro de los requisitos era la talla, ya que para estas escenas, necesitaban una talla muy específica, vamos, que buscaban a gente muy delgada, de talla 35 en mujeres, y nos guste o no, los vecinos de Tembleque que se presentaron, dicho claramente, pues no daban la talla... Interpretadlo como queráis... 
Figurantes en otro descanso
Exigencias de la productora; y esto además fue un pequeño problema, porque la idea era seleccionar a cuanta más gente local (de Tembleque) mejor, por ahorrar costes en el tema de los desplazamientos, pero como he explicado, al final la mayoría de figurantes seleccionados fueron de otros pueblos cercanos, como Villacañas, u otros lugares.
El caso es que el casting quedó cerrado pocos días después, y ya solo quedaba esperar al día del rodaje, el 26 de mayo.
Mula descansando, junto a la biblioteca.
Mi idea, como vecino de Tembleque y administrador de este blog, y a pesar de que yo no formaba parte de nada relacionado con este rodaje, era intentar recopilar algunas imágenes de cara a la hemeroteca, que obviamente no publicaría hasta después de la emisión, como así he cumplido, aunque el tema iba a estar bastante complicado, por las características del rodaje, y que era prácticamente imposible que durante el mismo, hubiera gente ajena al rodaje, ni de cerca ni de lejos, pues los tiros de cámara en ocasiones se extendían hasta más allá de la Plaza Mayor, es decir, hasta la Biblioteca o hasta la Plaza de la Orden. Trataré de explicarlo mejor.
Molinos de Tembleque poco antes de rodar.
El día anterior, 25 de mayo, fueron llegando los primeros camiones con material, sobre todo de atrezzo, es decir, mobiliario, cuadros, vestuario, etc... El equipo había reservado los dos aparcamientos disuasorios situados junto a la Plaza Mayor, saliendo por el callejón del Toril, tanto para sus vehículos como para el catering.
El rodaje tendría lugar en dos ubicaciones de Tembleque, en el cerro de los molinos, para una única escena, y luego en la Plaza Mayor, en este último caso, en tres zonas distintas de la Plaza, con varias escenas para completar todas las secuencias.
Detalle de un cuadro de atrezzo
Trajeron mobiliario para simular una taberna en la calle, principalmente mesas y sillas de madera, además de algún tonel, que se puso entre el arco norte y el arco sur de la Plaza Mayor, junto a la fachada este. Justo enfrente, en la fachada oeste, entre el callejón del toril y el salón cultural, se instalaron más mesas de madera, en esta ocasión para simular un mercadillo, al que se les añadiría frutas, verduras, especias, sacos, cubos y cosas de este estilo.
Descargando. Callejón del Toril, junto a la Plaza
En los molinos
, el mobiliario fueron básicamente unas pacas de paja y un pequeño carro de época, para ambientar. Ya el día de la grabación, también se utilizó un precioso coche de principios del siglo XX.
También se habilitó el salón cultural para vestuario y maquillaje; allí dejaron guardados todos los trajes que utilizarían los figurantes.
Paralelamente, en las galerías superiores de la Plaza Mayor, en el ala sur, se pusieron unos cuadros decorativos, pues simularían los corredores o pasillos de un hotel.
Desde la Plaza de la Orden
Y llegamos al día del rodaje, 26 de mayo. Desde primera hora de la mañana, la actividad fue frenética, entre técnicos, figurantes y personal de todo tipo... También se usó la oficina de turismo para los actores principales.
En aquel momento ningún vecino sabíamos en qué iban a consistir todas esas escenas que iban a grabar, ni sabíamos cuántos actores profesionales o extras participarían.
Ahora, antes de continuar con los entresijos del rodaje, sí os puedo comentar de qué se trataba: 
En la trama de la serie, una pareja de amantes
(en la serie Manuel y Julieta, interpretados por
Arturo García-Sancho y Vera Asunción), planean una escapada a un lugar de la Mancha (que en la serie nunca se nombra cual es), y allí viven un fin de semana romántico. Es decir, en las escenas que se grabarían en Tembleque, únicamente aparecerían estos dos actores profesionales, y el resto (gente del pueblo, molineros, taberneros,  dependientes del mercadillo o huéspedes del hotel paseando), serían todos figurantes.
En la serie, se ven los tres molinos de Tembleque
Hay diversas páginas webs donde se indica que los lugares del rodaje de estas escenas son en Tembleque y en los molinos de Campo de Criptana. Es un error, obviamente. Os garantizo que la escena de los molinos, está grabada íntegramente en los molinos de Tembleque, y no en Campo de Criptana. Lo pude ver con mis propios ojos y tomar algunas fotos y vídeos de los preparativos, como os voy a relatar.
Detalle en los molinos
Retomamos los entresijos del rodaje:
Como hemos explicado, la primera escena se grabaría en el cerro de los molinos de Tembleque. Aquí tenemos dos molinos restaurados, y un tercero que está en ruinas, aunque este último aparece brevemente al final de la escena. Los molinos de Tembleque están casi a pie de la autovía de Andalucía, la A4, km 93.
Aunque esa mañana no dejaban subir al cerro de los molinos a nadie que no estuviera relacionado con el rodaje, desde el otro lado de la autovía, sí que se veía un montón de actividad, así que pude hacer algunas fotografías con el zoom de la cámara a tope, para poder ver perfectamente a todos los técnicos, cámaras y demás maquinaria del rodaje. Faltaba el coche de época, ese lo debieron traer en algún momento que no me di cuenta.
Lo que más me llamó la atención es que el rodaje se hizo por la mañana, con el sol de espaldas a los molinos, por lo que en principio, la iluminación tendría muchas sombras, pero lógicamente, son unos auténticos profesionales, y en el resultado final, todo luce espectacularmente, con mucha luz y mucho colorido, tras colocar unos grandes reflectores de luz para el rodaje, algo muy habitual, que también hicieron luego en la Plaza Mayor. También eliminaron el ruido de los coches que pasaban por la autovía, a escasos 300 metros, como mucho. No hizo falta cortar en ningún momento la autovía.
Vestuario preparado en el salón cultural.
Supongo que algunos conductores se preguntarían por qué había tanto movimiento en esos molinos, cuando lo habitual es que haya muy poca gente o nadie (con la excepción del evento de Feria de los atardeceres en los molinos de Tembleque, como podéis ver en este artículo).
Maquillaje, también en el salón cultural
Esa misma mañana, la actividad en la Plaza Mayor y alrededores era frenética; acababan de traer todo lo necesario, incluyendo una mula que aparecería de fondo en alguna escena, y tenían que coordinarlo todo. Aquí, sí que prohibieron a los vecinos acceder, no ya sólo a la Plaza Mayor, lugar del rodaje, sino también a la colindante Plaza de la Orden o los aledaños de la Biblioteca, pues en el tiro de cámara, de fondo, habría escenas que a lo lejos se verían brevemente estos lugares, y no podía haber nadie.
Tapando el rótulo de la Biblioteca de Tembleque
De hecho, incluso taparon el cartel de la Biblioteca Municipal, para que no se viera. Aún así, el Ayuntamiento continuó la actividad, (el día de rodaje era laboral) y únicamente dejaban acceder con cuentagotas a los vecinos que tenían que hacer alguna gestión, en los momentos de descanso (durante los momentos de rodaje era totalmente imposible).
Otro parking disuasorio cercano
Y en la Plaza de la Orden, colindante, tampoco se podía acceder, con la excepción de los vecinos que vivieran allí o las personas que necesitaban ir a la Notaría, que está en dicha Plaza.
Esto ocasionó cierto malestar entre algunas personas que no sabían nada del rodaje, pero que tenían que hacer gestiones en la Notaría, pues había momentos en los que el paso estaba totalmente prohibido.
A todas las personas que por motivos justificados tenían que acceder, se les pedía encarecidamente que no hicieran fotos ni vídeos, pues eran muy celosos de que no se escapara ningún spoiler. Como en todos los rodajes, lo que se pide es que no se filtre ninguna imagen antes de la emisión, aunque después de la emisión, lo habitual es que ya sí, la gente implicada, o los figurantes, publiquen en sus redes sociales imágenes del rodaje, que es lo que yo estoy haciendo ahora mismo con este reportaje.
Figurantes en un descanso
Es normal que aunque les prometieras que no ibas a publicar ninguna imagen antes de la emisión, no se fiaran de nadie, por lo que conseguir imágenes me fue muy difícil, pero no imposible, pues un servidor tuvo que ir al Ayuntamiento, además de tener una casa familiar en la Plaza de la Orden, por no hablar de varios vecinos, que no voy a nombrar, también me facilitaron algunas imágenes que pudieron captar. A todos ellos les di las gracias, y les recordé que no podría publicarlas hasta después de la emisión, la cual fueron los días 21 y 24 de agosto.
Protección Civil de Tembleque fue quien daba o no paso, en coordinación con personal del rodaje,
para dejar acceder a algunos vecinos. Y en todos los accesos, además de Protección Civil, también había gente del equipo explicando la situación a todo aquel que quería pasar.  
Otro descanso del rodaje
Como anécdota, os puedo contar que en la Plaza de la Orden había un periodista o paparazzi, dispuesto a sacar imágenes con una cámara profesional como fuera. Me consta que se le advirtió varias veces, y al final, según me han comentado, tuvo que ir incluso la Guardia Civil, para alejarlo del rodaje.
Otra pequeña curiosidad, es que aunque no dejaban pasar a nadie, un gato se coló, y se les escuchaba decir a los encargados del rodaje: "chicos, vamos a aprovechar a rodar, que tenemos gato gratis...", es decir, que no les hubiera importado en absoluto que saliera de fondo, pero la verdad es que en el resultado final, creo que no aparece ningún gato.
Recogiendo al término del rodaje
Poco más os puedo comentar, pues las imágenes que vamos a compartir, conseguidas por distintas fuentes, vemos básicamente momentos de descanso entre unas y otras tomas, con los figurantes a la espera de ser llamados, paseando entre las galerías de la Plaza, gente del equipo de grabación organizando todo, etc... Si podremos ver con mayor precisión los preparativos del día anterior, o a primera hora de la mañana del mismo día del rodaje, cuando llegaron los figurantes a la Plaza, horas antes del rodaje.
Figurantes descansando con sus móviles
Una vez que finalizó, ya por la tarde, enseguida recogieron todo
.
Y ahora sí, tras esta larga crónica, dedicada a todos los vecinos de Tembleque y los fans de la serie, compartimos el vídeo con imágenes inéditas de los preparativos del rodaje, tanto en el cerro de los molinos como en la Plaza Mayor.
Además, durante el rodaje, un equipo de la Televisión Regional de TVE en Castilla La Mancha, que igualmente tenía conocimiento de este rodaje gracias a este blog, se desplazó, esta vez sí, con los permisos pertinentes, para grabar un pequeño reportaje del día del rodaje, emitido un día después, el 27 de mayo, que compartimos a continuación. Aquí además se incluyen varias entrevistas con figurantes, gente de producción o el concejal de cultura de Tembleque, Miguel de las Heras.
Las escenas que finalmente emitieron en sendos capítulos,
889 y 890,
(12 minutos en cada capítulo, es decir, 24 minutos en total, grabados en Tembleque), las he juntado en un único vídeo, pero lamentablemente, por temas de copyright, no las puedo mostrar desde Youtube, aunque os invito a verlo igualmente a través de este otro enlace de Google Photos, con opción de visionado o descarga.
Obviamente, el resto de la totalidad de sendos capítulos, los tenéis disponibles igualmente en RTVE a la Carta, 889 y 890. Aparecen varias tomas mezcladas con otras escenas a lo largo de dichos capítulos.
Además, desde las redes sociales de La Promesa, también publicaron un pequeño pero ameno vídeo del rodaje de Tembleque, que para compartirlo en este artículo del blog, tenemos el mismo problema, que por Copyright, no lo puedo hacer directamente desde Youtube, pero sí desde este enlace de Google Photos.
Y de momento esto ha sido todo. Queda para la hemeroteca este reportaje, como recuerdo de un nuevo y ambicioso rodaje que hemos tenido en Tembleque, en este caso, con la exitosa serie de RTVE "La Promesa".
Finalizo con un álbum fotográfico con el resto de imágenes variadas durante el rodaje, incluyendo también los vídeos anteriores, así como muchas capturas de la emisión final de sendos capítulos en RTVE.
Más imágenes variadas:
Al fondo, el callejón del Toril.
Preparando el "mercadillo". Al fondo, el salón cultural.
Making off oficial de las redes sociales de La Promesa.
Desde el Callejón del Toril.
Figurantes a su llegada. La fachada del Ayuntamiento nunca sale en pantalla.
Abrazo de despedida de dos miembros del equipo tras finalizar el rodaje
Preparando la "taberna"
Actores en la oficina de Turismo, en la Plaza Mayor.
Terminando de recoger, tras el rodaje.
La noche anterior, el atrezzo quedó montado.
A la izquierda, el callejón del Toril. A la derecha, el parking