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martes, 25 de mayo de 2021

La gripe española en Tembleque. 1918-1920. Cronología detallada de los hechos.

Durante toda la actual pandemia del Coronavirus, en este blog hemos publicado diversos reportajes sobre otras epidemias históricas que sufrimos también en Tembleque, como la epidemia de Tercianas, entre 1786 y 1802, o la epidemia del Cólera, en 1885, reportaje este último que será ampliado en próximas fechas. Pero lo que aún no había publicado, por falta de tiempo, es un reportaje relacionado con la epidemia de la mal llamada “gripe española”,  también llamada por aquella época “El soldado de Nápoles”, en alusión a una zarzuela de la época que podréis escuchar al final del reportaje o “La epidemia reinante”, entre otras nomenclaturas, en la prensa de la época, enfocada a cómo nos afectó en Tembleque, entre los años 1918 y 1920, y que además es la que más se asemeja a la actual pandemia del Coronavirus.

Este es el reportaje que sin duda alguna me ha llevado más tiempo preparar, por la cantidad de información que he tenido que recopilar, procedente principalmente de tres fuentes documentales: el diario toledano “El Castellano”, las actas municipales del Ayuntamiento de Tembleque y también las actas de defunciones, guardadas igualmente en el archivo de nuestro Ayuntamiento, a cuyo personal le agradezco la infinita paciencia que ha tenido conmigo en estos últimos meses, en primer lugar por permitirme el acceso a dicha consulta, y también por las incontables horas que he pasado allí transcribiendo la caligrafía de las actas, una a una, en mis pocos ratos libres que coincidiesen con horario de apertura de la Casa Consistorial, por no hablar de la ayuda prestada también a la hora de descifrar algunas palabras casi ininteligibles; en esto último, también agradecer la ayuda prestada por mi buen amigo y mejor historiador, Pepe García Cano, en permanente contacto conmigo, para tratar de aclarar cualquiera de mis múltiples dudas. No obstante, de manera paralela, Pepe ha escrito varios reportajes impecables, para “La Tribuna de Toledo”, excepcionalmente documentados, sobre la Gripe Española en Toledo y provincia, que compartiré también en este reportaje, más específico sobre Tembleque.

 Tras esta necesaria introducción, para comprender mejor cómo he podido elaborar este reportaje de corte histórico, vamos a tratar de entrar de lleno en cómo se sufrió en Tembleque aquella epidemia, haciendo un seguimiento cronológico, lo más exhaustivo para hacernos una composición de la manera más aproximada, entre los años 1918 y 1920.

Por supuesto que tuvimos muchas víctimas mortales. A pesar de consultar minuciosamente las actas de defunción en Tembleque, no puedo dar una cifra exacta, pues las causas certificadas de las defunciones, en muchas ocasiones daban lugar a dudas, aunque tras comprobar, según otros historiadores, que muchas de esas causas, en las que  no ponía específicamente la nomenclatura “grippe” o “grippal” (en aquella época se solía escribir con dos “p”, por ser su etimología francesa) , sino simplemente “Neumonía”, “Bronconeumonía”, “bronquitis” o similares, e incluso muchas de las abundantes meningitis, estaban relacionadas con aquel virus, sí puedo dar una cifra aproximada que si sumamos todos estos supuestos, rondaría el centenar de muertos en Tembleque.

Intentando concretar más. Entre los años 1918 y 1920, cuyo de censo en Tembleque era de aproximadamente 3600 habitantes, si sumamos sólo los casos en los que se especifica la nomenclatura grippe o grippal y sus derivaciones, serían 31 fallecidos. Si sumamos los casos muy probables con nomenclaturas del tipo “bronquitis, bronconeumonía, neumonía o similar, habría que sumar otros 56 fallecidos. Y a lo anterior, le podríamos sumar los casos del resto de meningitis, que suman 22, ya que algunos historiadores coinciden en que muchas de esas meningitis, a pesar de la corta edad de los pacientes, niños y bebés, serían provocadas por la misma epidemia. Es decir, que sumando el total de todos los supuestos, en esos tres fatídicos años, nos saldría un máximo de 109 fallecidos. Por eso pongo que la cifra puede rondar el centenar, porque no se puede precisar más. Se supone que la inmensa mayoría de todos los supuestos anteriores, fueron por la epidemia gripal. Además, se aprecian dos picos muy localizados a lo largo de aquella epidemia.

En el caso de Tembleque, sin duda alguna fueron los meses de noviembre y diciembre de 1918 los de mayor número de víctimas; un mínimo de 20, todas ellas de gripe certificada, sin ninguna duda, más otros pocos de esos casos muy sospechosos. El segundo pico, se puede decir que fue entre enero y febrero de 1920, con otros 5 fallecidos de manera oficial y otros 6 que casi con toda probabilidad también lo fueron por la gripe, aunque no se especifique como tal. El resto de casos, sean de gripe certificada o enfermedades pulmonares muy sospechosas de serlo, hasta sumar ese centenar de manera aproximada, se esparcen a lo largo de todo el período, siendo los meses de verano los de menos casos, sólo algunos sospechosos en 1919 y 1920.

He tratado de hacer una gráfica, para poder apreciar y ordenar de una manera más clara la evolución de esta pandemia a lo largo de esos tres años, 1918, 1919 y 1920.

En Tembleque, la primera fallecida oficialmente por Gripe fue el 25 de junio de 1918, una mujer de 62 años, concretamente por bronconeumonía grippal, aunque previamente, durante la primavera de aquel año 1918, tal y como se aprecia en la gráfica y en el listado que también voy a publicar, hubo casos de fallecidos que muy probablemente fueron también por esta gripe, aunque no se especificara textualmente como tal, sino por otras enfermedades pulmonares, de las que en años anteriores o posteriores, hubo muchos menos casos que los que se contabilizaron durante esta epidemia.

Vamos a tratar de intentar formar una cronología de cómo vivimos en Tembleque aquella epidemia, gracias a los pocos registros que se mantienen en las actas municipales, y algunas crónicas del diario “El Castellano”, enfocados más a Toledo y a la provincia en general. Trataré de no profundizar mucho en Toledo y provincia, ya que para eso al final voy a compartir varios reportajes más específicos, para a continuación centrarnos lo máximo posible en Tembleque.

Ya ese verano de 1918, cuando la primera muerte por grippe llegó a Tembleque, y aunque aún no se hablaba de epidemia generalizada por nuestra provincia, sí que llegaron al Ayuntamiento de Tembleque las primeras notificaciones oficiales, por parte del Gobierno Civil de Sanidad.

El alcalde de Tembleque durante toda la epidemia de aquella fatídica gripe, fue Don José Rincón Molina. Entre los concejales de aquella época, encontramos nombres como Dionisio Lillo Osuna, que en ocasiones ejercía también de “alcalde accidental”, al igual que Federico Mercado Pérez, Juan José Toribio Mora, Manuel Muñoz Álvarez, Fausto Lozano Álamo, Víctor Ariza Caro, Jerónimo Vizcaíno Ocaña, Francisco Minaya Oliveros, Hermenegildo García Norro Rabadán o Lorenzo Chozas Muñoz, a lo largo de aquellos tres negros años.

 Con fecha 10 de julio de 1918, llegaron a la corporación municipal de Tembleque, así como la de otros pueblos de Toledo, las siguientes disposiciones por parte del Gobierno Civil, relacionadas tanto con la grippe como también por el Tifus, otra enfermedad que hizo estragos durante el mismo período que coincidió con la epidemia de grippe:

Circular Gobierno Civil de Sanidad, encargando a los Sres Alcaldes, Presidentes de las Juntas Locales de primera enseñanza, que cuando lo consideren conveniente, y previa audiencia del Inspector Municipal de Sanidad, decreten la clausura temporal de las Escuelas, por la invasión de grippe que reina en nuestra nación.

…Haciendo saber a los Sres alcaldes de esta provincia, que en el plazo más breve posible, establezcan un servicio de vigilancia, para evitar la entrada de los pueblos de los pordioseros, gitanos, vagabundos y gente desaseada, en evitación al contagio del tifus exantemático que reina en Portugal.

…Recomendando a los Sres Alcaldes de la provincia, para que a su vez lo hagan a los Inspectores Municipales de Sanidad respectivas, ejerzan la más exquisita vigilancia sobre cuántos viajeros lleguen del extranjero.

También ese verano de 1918, comenzaba la prensa a hacerse eco de la proximidad de la epidemia, y de cómo debíamos anticiparnos a su llegada a la provincia de Toledo, aunque aún ese verano, la incidencia no fue mucha en la provincia. Leyendo la prensa, se comprende que haya pocas referencias hacia Tembleque, porque hubo otros muchos pueblos de la provincia de Toledo infinitamente más afectados que el nuestro.

Se puede decir, que en Tembleque, el resto del verano y buena parte del otoño, no tuvimos ningún fallecido y debimos tener pocos enfermos, ya que en las actas de defunciones, no aparece ningún fallecido hasta noviembre, y en la prensa, donde comenzaron a informar prácticamente a diario de los “invadidos” o “invasiones” (así denominaban a los enfermos) y los fallecidos, Tembleque aparece por primera vez el día 18 de octubre, eso sí, con la nada despreciable cifra de 42 invasiones.

Apenas una semana después, el 25 de octubre de 1918, se notifica a la prensa otras 47 invasiones en Tembleque.

Ese mes de octubre, continuaron llegando notificaciones al Ayuntamiento de Tembleque, por parte del Gobierno Civil, tales como:

Circular del Gobierno Civil de Sanidad, llamando la atención a los Sres Alcaldes, Inspectores Municipales de Sanidad, para que los enfermos atacados de grippe sean aislados inmediatamente, en evitación a su propagación. El Ayuntamiento de Tembleque por unanimidad acordó complimentarlas. 9-10-1928

Y así llegamos al fatídico mes de noviembre de 1918, donde ya sí que se sucederían a diario tanto los enfermos como los fallecidos. Prácticamente todos los fallecidos en Tembleque durante ese mes de noviembre y diciembre, fueron por grippe, salvo muy pocas excepciones.

Comenzando con el primer fallecido oficial el día 4 de noviembre, por Bronconeumonía Grippal, que en la prensa se notificaría un par de días más tarde. De hecho, en otra sesión plenaria, se notificó la obligación de notificar el estado del pueblo respecto a la epidemia, con las siguientes palabras textuales:

Circular Sanidad, mandando a los Sres alcaldes de la provincia, que sin excusa ni pretexto de ninguna clase, den cuenta todos los días del estado sanitario, expresando en caso de invasión, el número de atacados, el de defunciones y el de altas, así como si necesitan medicamentos y desinfectantes. 6-11-1918

La cosa estaba muy seria. No obstante, en la prensa únicamente se notificaron sólo algunas defunciones en Tembleque, pero la realidad, consultando las actas del Ayuntamiento, es que fueron muchas más. Hubo varios días casi consecutivos, en los que llegaron a morir hasta tres vecinos en un mismo día. Esto sucedió así los días 26 (tres fallecidos) y 29 (otros tres fallecidos) de noviembre; y por supuesto, los días previos y posteriores, también morían a diario temblequeños por Grippe. De todas las edades (niños, mediana edad o mayores, sin distinción) y ambos sexos: Bronconeumonía grippal,  Bronconeumonía en el curso de una grippe, pulmonía grippal, peritonitis en el curso de una infección grippal, un ataque al corazón de forma grippal, infección grippal, grippe generalizada, arteria cardíaca en el curso de una infección grippal, insuficiencia cardíaca a consecuencia de una infección grippal, neumonía doble grippal y un largo etcétera, por no contar las que únicamente ponían “bronconeumonía”, o “Pulmonía”, sin la palabra grippal, pero que casi con toda probabilidad, la mayoría también debieron ser muertes por gripe.

Siguiendo con esa fatídica primera ola del mes de noviembre, en Tembleque, al igual que en la actualidad, también se decidió desinfectar las calles y casas. Con fecha 13 de noviembre de 1918, se acordó en sesión plenaria del Ayuntamiento de Tembleque:

… Se acordó por unanimidad nombrar peones de higienización de viviendas y calles a los vecinos de esta villa Esteban Minaya e Infante, Félix Crespo Méndez, e Inocencio Arriba Cañadillas, para que en unión de los empleados de este municipio, lleven a efecto la desinfección y limpieza mandada, con motivo de la enfermedad reinante, acordándose también se provea este Ayuntamiento de los aparatos correspondientes, doblando el sueldo a los Serenos y Guardas, para que sea redoblada la vigilancia.

La prensa seguía informando a diario de los fallecidos o “invadidos” durante todo ese otoño de 1918. En algunas de esas crónicas, se llegaron a notificar hasta 47 “invadidos” en Tembleque, a fecha 25 de octubre o un goteo casi diario de fallecidos también en Tembleque, con fecha 7, 9 y 12 de noviembre, aunque fueron bastante más.

En diciembre de 1918 también se produjeron muchas víctimas en Tembleque por la Grippe. De manera oficial 8, pero insisto, fueron algunas más.

El comienzo del año 1919 fue algo más tranquilo, en parte también porque se siguieron poniendo los medios que se tenían al alcance para intentar mitigar, en la medida de lo posible, el avance de la enfermedad, con más desinfecciones en nuestro pueblo.

Para empezar, se seguían suministrando medicamentos a los enfermos, no sólo de Grippe, sino también de viruela. A fecha 8 de enero de 1919, en las actas municipales se puede leer:

Cuenta de D. Maximiliano García (farmacéutico de Tembleque), de los medicamentos suministrados a vecinos pobres enfermos de esta villa, importante 46 pesetas con 25 céntimos.

Uno de los dos médicos de Tembleque en aquella época, era Don José Hoya Montero, que los seguidores de este blog conoceréis, por ser además uno de los mejores fotógrafos que dejó imágenes para la historia de Tembleque tomadas en los años 20 del siglo pasado. De hecho, suya es la fotografía de la Plaza Mayor que ilustra este reportaje, que debió tomar en fechas próximas a la de la epidemia de Gripe. Este médico, natural de Béjar (Salamanca), se incorporó a ejercer en Tembleque en el verano de 1912, con 31 años, y estuvo ejerciendo hasta el comienzo de la Guerra Civil, por lo que le tocó de lleno la epidemia de Gripe de 1918.

Precisamente, también quedó reflejado parte de sus servicios en las sesiones municipales, como en la que se puede leer el mismo día 8 de enero de 1919:

Cuenta de Don José Hoya Montero y Don Francisco Barba Medina, de los socorros que con nuestra intervención y por consejo de la Junta Local de Sanidad, ha suministrado el Sr Alcalde a pobres de solemnidad atacados de la epidemia grippal y variolosa, cuyo importe es de 277 pts con 75 ctmos.

Seguimos en ese inicio del año 1919, donde encontramos una interesante referencia, también con fecha 8 de enero, respecto a los materiales utilizados para las desinfecciones en Tembleque:

Factura Cuenta de Florentino Marín Calvo, de un pulverizador, gastos de facturación y traerlo de la Estación, cuyo importe es de cien pesetas.

Cuenta de Don Víctor Chozas, de 13 kilos de cloruro de cal y 17 pajuelas de azufre, para desinfección, importante 31 pts con 10 ctmos.

Cuenta de Inocencio Arribas Cañadilla, de los jornales invertidos en desinfectar las casas de los epidemiados y fumigar en los lazaretos* establecidos con motivo de la Grippe, cuyo importe es de 115 pts

Cuenta de Don Maximiliano García, de los productos invertidos y suministrados en la desinfección de casas y enfermos de grippe y viruela, según se detallan en la misma, importante 80 pesetas.

*Los lazaretos eran los lugares o recintos donde eran aisladas las personas contagiadas. En el caso de Tembleque, encontré una referencia de que en la anterior epidemia de cólera, en 1885, se había acordado preventivamente por la Corporación Municipal, un año antes de que el cólera llegase a Tembleque, que dicho recinto, tras estudiar en primer lugar el "local destinado al albergue de pobres transeúntes", que estaba situado junto a la ermita del Loreto, lindando al cementerio antiguo, al comienzo de las calle Las Cruces, sería finalmente en la desaparecida ermita de Ntra Sra de Gracia; cito textualmente de las actas municipales de julio de 1884:...que en el caso de la invasión del cólera, se utilice para hospital de los invadidos de esta epidemia, la Ermita de Nuestra Señora de Gracia (llamada también ermita de San Blas, en la salida del pueblo por la carretera de la estación, pasado el cuartel de la Guardia Civil. Curiosamente, esta ermita, durante la posterior Guerra Civil de 1936, también se utilizó como polvorín para guardar munición), por su mayor capacidad, situación al Norte del pueblo, mayor aislamiento y demás condiciones higiénicas que se requieren... Es posible que también se utilizara esta desaparecida ermita como lazareto, en la epidemia de Grippe de 1918 a 1920, 33 años después del cólera, aunque no lo puedo confirmar.

Aunque en 1919, la incidencia de casos en Tembleque no fue tan alta como a finales de 1918, se encuentran más referencias en las actas municipales, como la fechada el día 19 de febrero de 1919, donde se informaba oficialmente de la aparición de cinco nuevos casos, y la orden de aislarlos inmediatamente. Se notaba el temor, ya que también se suspendieron de nuevo las clases en las escuelas de Tembleque:

Comunicación del Sr. Inspector Municipal de Sanidad de esta Villa, en la que nos participa se han presentado cinco casos de grippe y uno de viruela.

El Ayuntamiento por unanimidad acordó, se proceda inmediatamente al aislamiento de todas, y que se establezca una vigilancia rigurosa en los domicilios de los atacados, acordándose también sean suspendidas las clases temporalmente y hasta nueva orden en las Escuelas públicas de niños, en evitación de su contagio y propagación de mencionadas epidemias.

Y es que también la viruela hizo estragos en Tembleque, a la vez que la Grippe. De hecho, la última referencia sobre esta epidemia la encontramos el día 11 de junio de 1919, con nombre y apellidos de algunos de los enfermos:

Cuenta del Depositario Municipal D. Juan Manuel Álvarez por orden del Sr Alcalde, por los socorros suministrados durante treinta y seis días a razón de tres pts cada uno al vecino de esta Villa Fausto Gómez, por padecer la enfermedad de la viruela y por haber estado completamente aislado, así como también otros socorros facilitados a los enfermos Teodoro Benito, Catalino Flores, Roso Pérez, Laureana de la Torre, y ancianos Manuel Martín, Martina García y otros necesitados, cuyo importe es de ciento cuarenta y tres pesetas con setenta y cinco céntimos.

El resto del año 1919 fue bastante más tranquilo. Hubo varios fallecidos, tanto de manera oficial (2 en marzo), como de manera digamos “no oficial”, donde continuamos teniendo dos o tres fallecidos todos los meses, desde enero a mayo; un verano relativamente tranquilo (salvo dos fallecidos en agosto) y un otoño, al fin, sin víctimas mortales. Desconocemos, eso sí, el número de enfermos durante aquellos meses ni la gravedad de los mismos.

Aunque en Tembleque, aún nos esperaría una segunda ola o pico, desde finales de 1919 y a principios de 1920, tal y como se puede observar en la gráfica de este reportaje.

De esta segunda ola ya no encontré referencias ni en las actas municipales ni en la prensa regional de la época, cuyos artículos al respecto también habían disminuido progresivamente desde mediados de 1919. Únicamente gracias a las actas de defunciones del Ayuntamiento de Tembleque, podemos afirmar que en nuestro pueblo se produjo esa segunda ola que nos dejaría aproximadamente una veintena de muertos, si sumamos todos los casos oficiales y no oficiales (recordemos, con la nomenclatura “grippal” o sin ella en las causas de defunción, pero igualmente con mucha probabilidad de que fueran en realidad casos de gripe), con un fallecido oficialmente en diciembre de 1919 (y otros dos de manera no oficial), a los que hay que sumar 10 fallecidos en enero de 1920 (cinco oficiales y cinco no oficiales), otros dos en febrero y otros seis en marzo. Luego hubo un goteo de víctimas “no oficiales” en la primavera y verano de 1920, y parece que ya en otoño de 1920, se podría decir que la epidemia de gripe en Tembleque había llegado definitivamente a su fin, a pesar de encontrar un fallecido más, de manera no oficial, en diciembre de ese mismo año.

Esta sería la crónica de la Gripe española en Tembleque, de la manera más detallada o aproximada que he podido relatar, tras estudiar minuciosamente, en una labor que me ha llevado incontables horas, durante bastantes meses, las más de mil páginas de actas municipales de aquellos años, así como las actas de defunciones del Ayuntamiento de Tembleque, al igual que todos los números (unos 500 ejemplares de 4 páginas cada uno) del diario "El Castellano", desde 1918 hasta 1920. Además ha tenido que ser una labor completamente manual por mi parte, ya que a pesar de estar digitalizado dicho diario, muchas palabras no las reconocía el lector digital ocr de los pdf,s, por lo que opté por repasar todos los ejemplares de manera manual, para procurar no perder ninguna información que me pudiera aportar pistas relativas a Tembleque.

A continuación, comparto una relación de los casos de defunciones en Tembleque con motivo de la Gripe, tanto de manera oficial, como todos los casos igualmente relacionados con enfermedades pulmonares, que según varios historiadores, coinciden en que en la mayor parte de dichos casos, también lo eran por esta epidemia. He optado por obviar los nombres y apellidos completos, dejando únicamente las iniciales, el sexo, edad, (resaltando también los casos infantiles) fecha y causa de cada defunción, para hacernos una idea aún más aproximada de todos los casos de fallecimientos que tuvimos en Tembleque. Tenéis acceso a la descarga de este pdf desde Google Drive:

La verdad es que ponen los pelos de punta consultar todas estas cifras; aparte de los casos de grippe, me llama poderosamente la atención la gran cantidad de niños y bebés fallecidos, por múltiples causas.
Haciendo un breve resumen, sumando todos los fallecidos (por cualquier causa) en Tembleque de los años 1918, 1919 y 1920, fueron 349 personas. De ellas, 159, es decir, casi la mitad, fueron niños (la mayoría de corta edad, incluso días o meses). 
Si nos centramos únicamente en fallecidos por gripe o probable gripe, del total de 349 fallecidos en esos tres años, un mínimo de 87 personas  (31 de ellas menores de edad) serían por gripe o enfermedades pulmonares (muy probable gripe). Realmente me atrevo a decir, tal y como he comentado al principio del reportaje, que la cifra real seguramente se aproxime al centenar de fallecidos directamente por aquella gripe, ya que en el listado no he contado las meningitis que no se especifican oficialmente como gripe, de las cuales, muchas de ellas, según algunos historiadores, también estarían igualmente relacionadas con la epidemia de gripe.
Aparte de las ya tristemente famosas "Bronconeumonías grippales" o nomenclaturas muy similares, prácticamente todas ellas relacionadas con esta epidemia, el resto de causas oficiales de defunciones, tanto de adultos como de niños, eran de lo más variadas, según constan en las actas del Ayuntamiento. Por poner algunos ejemplos: Debilidad congénita, reblandecimiento cerebral, axfisia por sumersión en el agua (esto era relativamente habitual en caídas a pozos), diarrea verde, otros muchos casos de atrepsia (desnutrición), raquitismo, cirrosis, gastroenteritis, fiebre tifoidea, viruela, sarampión, alcoholismo, ataques epilépticos, peritonitis, dentición, fracturas múltiples en el cráneo y magullamiento general, muchísimas meningitis, más de 40 (algunas por la gripe y otras quizás no) y curiosamente, tan sólo he encontrado un par de casos de cáncer a lo largo de estos tres años, uno de estómago y otro cefálico. 
Esto ha sido todo lo relativo a Tembleque en cuanto a la epidemia de Gripe Española. Pero para completar mejor este extenso reportaje, me dispongo a compartir varias publicaciones al respecto de amigos e historiadores de nuestra zona.
Comenzamos con nuestro mejor historiador, el consaburense Pepe García Cano, que durante varias semanas estuvo escribiendo 7 artículos consecutivos en el diario "La Tribuna de Toledo", titulados:
"La gripe de 1918 en Toledo y provincia", que podéis leer a continuación, o descargar desde este enlace de Google Drive.
También en ese mismo diario de "La Tribuna de Toledo", el reportero y profesor Alfonso de Mingo, nos introdujo igualmente en una detallada crónica titulada genéricamente "Toledo y la gripe española de 1918". La podéis leer o descargar desde este enlace de Google Drive.
Nos desplazamos a la vecina localidad de Turleque, donde nuestro buen amigo e historiador, Pedro Fernández Peinado, también publicó un ameno reportaje doble, sobre las tercianas (recordad que también hay un reportaje sobre tercianas en Tembleque, en este enlace del blog) y la incidencia en Turleque de la gripe de 1918, titulado: "Tercianas y gripe española en Turleque". Enlace de descarga.
Antes de finalizar este reportaje, comparto a continuación este álbum fotográfico, que recoge multitud de recortes de prensa de la época, del diario "El Castellano", así como varios extractos tanto de las actas de defunciones como de las actas municipales del Ayuntamiento de Tembleque, de 1918, 1919 y 1920:
Para finalizar, quisiera compartir en forma de vídeo, un reportaje genérico sobre la gripe española, emitido por el programa "Documentos", de RNE, titulado "La pandemia de 1918. La llamaron gripe española".
 Es un audio de casi una hora de duración, con la particularidad que se editó con motivo del centenario de la gripe española, y fue emitido en la radio el día 9 de agosto de 2018, es decir, un par de años antes que la actual pandemia del Coronavirus, por lo que no está influido para nada por los acontecimientos actuales. De hecho, a lo largo del reportaje, que incluye entrevistas a médicos, vecinos o epidemiólogos, se habla de la remota posibilidad de que esto vuelva a repetirse, como lamentablemente hemos podido comprobar en la actualidad. Este reportaje sonoro es un documento excepcional, para poder comprender cómo se originó y afectó esta mal llamada "gripe española" a lo largo de todo el mundo, haciendo especial hincapié en España. Además, tal y como anuncié al principio del reportaje, al final de este vídeo, podéis escuchar la famosa zarzuela de "El soldado de Nápoles", que también se utilizó en la época para nombrar a esta epidemia de 1918, algo que también se explica en el audio.
Doy por finalizado este extenso reportaje; sin duda, el que más tiempo y dedicación me ha llevado de todos los publicados en este blog, desde hace más de 10 años.
He querido aportar mi granito de arena, para poder contar con este estudio relacionado con la gripe española de 1918 en Tembleque, pues creo que no existía hasta ahora ninguna otra publicación al respecto.
Agradecimientos a todo el personal del Ayuntamiento de Tembleque, por todas las facilidades que siempre me han brindado a la hora de buscar información en sus archivos, y por la infinita paciencia que han tenido conmigo, por las incontables horas que he tenido que pasar en sus oficinas, en mis ya de por sí pocos ratos libres, para poder ir descifrando, una a una, todas las actas municipales y de defunciones, con datos imprescindibles para la elaboración de este amplio estudio o reportaje histórico. También, cómo no, a mi buen amigo y mejor historiador, Pepe García Cano, siempre dispuesto a echarme una mano para aclararme cualquier duda, ya sea en el aspecto etimológico, caligráfico o contextual.
Ójala este reportaje quede guardado en la hemeroteca, y que no haya motivo aparente para tener que consultarlo en el futuro, señal inequívoca de que hayamos dado por finalizada definitivamente la actual pandemia del Coronavirus. De hecho, sin el actual Covid, difícilmente me hubiera decidido a investigar de una manera tan minuciosa sobre la gripe española en Tembleque.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Resumen del año 2020 en Tembleque. Un año para olvidar, que jamás olvidaremos.

Llevo varias semanas pensando en si escribir o no un post como este, a modo de resumen de este fatídico año 2020 en nuestro pueblo, que al fin vamos a despedir a las 0:00h de esta medianoche. ¿Para qué? De hecho no hace falta dedicarle ni un instante más a este maldito año, pero bueno, pensando fríamente quizás en el futuro, cuando todo esto termine definitivamente y forme parte, si no lo es ya, de nuestra historia, pues creo que finalmente dejaré por aquí algo escrito, a modo de resumen, aunque sea sin muchas ganas, y que ni siquiera os voy a animar a leer, similar a aquellas interminables crónicas que también dejé plasmadas durante los días más duros de la pandemia, eso sí, con el deseo de la mejoría y la esperanza puesta en 2021.
El resumen de Tembleque bien podría ser el mismo que el de cualquier otro pueblo, ciudad o barrio de España.
Nos las prometíamos muy felices, o al menos estábamos todos en calma al comenzar el año, cada cual con sus problemas y tareas cotidianas. Escuchábamos en las noticias, casi de refilón, no sé qué de un virus, o coronavirus que venía de China y podría afectar a Europa. Así que casi sin darle mayor importancia, todo el mundo seguimos con nuestras rutinas, terminando las fiestas navideñas, con punto y final en la Hoguera de San Antón, como siempre.
Recuerdo ir al centro de salud con mi hija, entre enero y febrero, por una gripe común que primero cogió ella y unos días después yo, y ver la sala de espera llena de niños en igual situación. El comentario general era que "este año la gripe viene muy fuerte", pero creo que ninguno de los allí presentes estábamos preocupados, ni se nos pasaba por la cabeza que podría caber la posibilidad de ser ese virus del que hablaban a veces en los telediarios, desde China. Y de hecho, a estas alturas, casi un año después, creo que nunca sabremos con certeza, todos los que pasamos por aquella consulta rutinaria, cuántas de aquellas supuestas gripes fueron realmente gripes o no...
Febrero fue el mes de los Carnavales. La única preocupación por aquel entonces era el lugar donde se iban a llevar a cabo el desfile de charangas y comparsas, pues la Plaza Mayor estaba patas arriba, por las obras de restauración de su solado, que habían comenzado pocos meses antes, y era imposible celebrarlo allí. La solución fue tan simple como hacer el desfile en la anexa Plaza de la Orden, por lo que no hubo ningún problema. Fue el último evento multitudinario de Tembleque organizado por nuestro Ayuntamiento. Recuerdo que a la semana siguiente, fuimos bastantes temblequeños a disfrutar los Carnavales del vecino pueblo de Madridejos, multitudinarios, sin duda alguna. Más tarde nos acordaríamos de aquella visita, no sin temor, durante bastantes días, por haber estado en medio de aquellas aglomeraciones sin ningún cuidado ni protección, obviamente, (las calles y la carpa a rebosar) y más sabiendo que al principio de la pandemia, Madridejos fue uno de los pueblos más afectados.
Arrancó marzo aún sin saber la que nos iba a caer encima. El domingo día 8 es muy recordado en todo el país por ser el punto de inflexión. Hasta ese día, todo transcurrió con normalidad. En Tembleque tuvimos un evento quizás incluso más multitudinario que los Carnavales, como fue el VII Motoalmuerzo "Los Birritas", que congregaron a unos 2000 asistentes, entre moteros y público en general. También fue el día de la comida anual de la Asociación de Mujeres "El Clavel". Un servidor, precisamente ese día no estaba en el pueblo, pues recuerdo perfectamente que fui con mis hijas a pasar el fin de semana a Madrid, como tantas otras veces hacemos muchos vecinos, saliendo así un poco de la rutina del pueblo.
Al comienzo de la siguiente semana, ya vimos que definitivamente, el Coronavirus había llegado para quedarse, y casi como un cuento de ciencia ficción, en cuestión de días, por no decir horas, todo se fue al garete.
Sin apenas lograr creérnoslo, se comenzó por la suspensión de un día para otro de las clases en nuestro colegio. Los alumnos no pudieron ni recoger sus bártulos del día anterior, algo que harían posteriormente ya en el verano, tras finalizar de manera virtual el curso escolar.
Sin tiempo para reaccionar, entramos de lleno en una auténtica pesadilla, con en el estado de alarma y el confinamiento, que duró 51 días, del 15 de marzo al 4 de mayo, cuando llegó la esperada desescalada.
De aquellos intensos 51 días, no voy a ahondar mucho más en este resumen, porque ya lo dejé todo reflejado en aquellas crónicas diarias que escribía cada noche. Y de hecho, a petición de varios amigos, finalmente las rescaté todas juntas en un pdf de 147 páginas, que guardo en este enlace de Google Drive, y que quizás en un futuro alguien quiera volver a leer. Miedo, incertidumbre, desesperación, esperanza, solidaridad, unión, etc... Caben todos los estados de ánimo posibles durante aquellos días. Lo peor quizás fueron aquellos momentos al principio, cuando teníamos la sensación de que al final todos nos contagiaríamos. Nos llegaban las cifras (oficiales o no) de positivos y fallecidos, y quien más o quien menos, habíamos estado en contacto de alguna manera con personas contagiadas en aquellas primeras semanas de la pandemia, dentro de la más absoluta ignorancia.
Ni qué decir tiene que quedaron suspendidos absolutamente todos los eventos que se hubieran llevado a cabo. Recuerdo que al principio, no se suspendían, sino que se "aplazaban", con la esperanza puesta quizás en que esta pandemia durase poco. ¡Qué equivocados estábamos! Recuerdo los comentarios de la gente cuando nos quedamos sin Romería del Cristo del Valle en mayo, pues muchos pensaban, o pensábamos, que en septiembre la podríamos celebrar. 
Con la llegada de la desescalada por fases, también llegó la esperanza, al menos en parte, pues las cifras poco a poco iban mejorando, algo lógico después de un confinamiento tan duro. Aún había una pequeña esperanza incluso por si se podría celebrar algo durante las Fiestas Patronales, sabiendo que eran a finales de agosto. Me consta que desde la concejalía de Cultura, tenían bastantes ideas en mente, tanto para las Fiestas Patronales como para otros eventos de verano, pero la cruda realidad volvió a darnos un bofetón en la cara. En cuanto la desescalada fue finalizando, los casos por positivos volvieron a subir sin parar a nivel general.
Durante el verano, lo más significativo en cuanto a actualidad municipal, es que fueron culminando las obras de restauración de la Plaza Mayor, que también se habían paralizado durante el confinamiento. Aún no se ha podido inaugurar la Plaza, (esperemos que para el próximo verano) pero al menos quedó ya finalizada. Tengo aún pendiente un amplio reportaje con todas las imágenes y vídeos completos. Los que fui subiendo casi a diario eran sólo una pequeña muestra del día a día de las obras.
Mientras escribo esta última crónica del año, me voy apoyando en el archivo del blog, una auténtica bitácora del día a día, y no hay más que fijarse en el irrisiorio número de publicaciones que tuvo durante los meses de verano, junio, julio y agosto, cuando en cualquier otro año, con tantos eventos o demás historias, esas cifras se hubieran quintuplicado, sin ninguna duda. Aún así, casi con cuentagotas o de manera testimonial, sí hubo algún pequeñísimo acto en San Cristóbal o en el día del Pregón, con la charanga "Los Improvisaos", todo ello sin previo aviso y sin público. Lo único que se pudo celebrar con una relativa normalidad, siguiendo siempre las normas sanitarias, fueron las principales Misas, como la de Nuestro Patrón Jesús Nazareno, o meses antes, la correspondiente al Cristo del Valle de mayo (a puerta cerrada) y la de septiembre, todas ellas grabadas y publicadas en este blog. También tuvimos la visita de la televisión en diversos momentos, para algunos de los muchos reportajes que se emiten con Tembleque y sus gentes como protagonistas. Esto fue así durante todo el verano y el otoño. No voy a enumerar ni enlazar todos los vídeos, pues los podéis consultar en ese archivo del lateral del blog, pero como resumen, desde el confinamiento hasta el final de año, creo contar con hasta 12 reportajes, entre televisión y radio.
Tras el verano, donde muchos paisanos pudieron regresar al pueblo tras el confinamiento de la primavera, no fueron pocos los que decidieron, (quien podía), quedarse definitivamente a vivir aquí, en Tembleque, siendo conscientes de la calidad de vida tan distinta a las grandes ciudades, en tiempos de pandemia. Aire limpio, poca densidad de gente, casas generalmente con patios o corrales, y más grandes que los pisos de ciudad, y paralelamente, todos los servicios básicos disponibles, como comercio, alimentación, etc... Muchos reformaron sus casas o construyeron nuevas viviendas. Es algo que se ha observado en todas las zonas rurales. Siempre lo he comentado, especialmente en aquellas crónicas, que estas son las ventajas de vivir en un pueblo.
La estación de otoño fue relativamente tranquila en Tembleque, pero con muchos altibajos en las cifras de positivos en Covid, que se actualizan semanalmente. En conjunto han sido bastantes los vecinos que han pasado por la enfermedad, la mayoría de ellos leves, pero también algunos graves, hospitalizados y lamentablemente, que yo sepa al menos hasta tres vecinos fallecieron por el maldito virus.
Y así fuimos avanzando en el tiempo, muy despacio, como a cámara lenta, sumando semanas y semanas, con la esperanza puesta sin duda en el nuevo año 2021, que aunque todo apunta a que lo comenzaremos con datos muy malos, pues esperamos que con la llegada de la vacuna, la situación ya sí o sí comience a mejorar progresivamente.
Mientras los políticos de todos los colores, a nivel nacional, se han estado echando los trastos a la cabeza, y mareándonos con todos los cambios casi a diario, los vecinos en general, y más en pueblos como Tembleque, que al fin y al cabo somos los que nos tenemos que cuidar entre nosotros mismos si queremos mejorar la situación, creo que hemos estado procurando hacer todo lo mejor posible, capeando como hemos podido este temporal, que aún no ha acabado. 
Sin mucho ánimo pero con la esperanza puesta en 2021, voy a ir finalizando esta entrada a modo de crónica, deseando que las publicaciones del blog a partir de ahora, vayan cogiendo un tono más positivo, y que poco a poco, además, volvamos a recuperar los principales eventos que tenemos anualmente, al menos a partir del verano, (casi se da por descartados los Carnavales y la Semana Santa 2021), con las Fiestas Patronales, aunque sea todavía con mascarilla.
Los alumnos del C.E.I.P Antonia González, antes de las vacaciones navideñas, instalaron su particular "Árbol de los deseos" en la entrada del centro, y con él voy a finalizar. Creo que todos sabemos cuales serán nuestros deseos para el nuevo año 2021.
Un recuerdo muy especial a todas las víctimas del Covid, tanto en Tembleque como en todo el mundo, y también agradecimientos a todas las personas, vecinos particulares o distintos colectivos que han estado ayudando (y lo que queda) en todos los aspectos posibles y/o inimaginables, a mejorar la situación durante la Pandemia.
Dejamos atrás por fin el fatídico año 2020, el año de la pandemia, de nuevas palabras que apenas nunca habíamos utilizado: Coronavirus, confinamiento, Covid-19, mascarillas, desescalada, cuarentena, nueva normalidad, PCR, gel hidroalcohólico, etc... aunque intuimos que aún nos falta bastante tiempo por seguir utilizándolas.
¡Mucha fuerza y ánimo a todos/as!
¡FELIZ AÑO NUEVO 2021!
Edito este artículo con fecha 1 de enero de 2021, para incluir un par de vídeos con imágenes tomadas poco antes y poco después de las campanadas de fin de año, cuando la lluvia hacía acto de presencia en Tembleque.
Estuvo lloviendo durante poco más de una hora, desde las 23h del día 31 hasta las 00:30h del día 1, cayendo un total de 8 litros por metro cuadrado, que vienen muy bien para nuestros agricultores:
Esperemos que esto signifique un buen augurio, de cara a este año 2021:
También voy a recuperar un vídeo con imágenes del ambiente que había en la Plaza Mayor en la tarde de Nochebuena y mediodía de Navidad 2020:
Comentar también que finalmente, aunque de manera simbólica o testimonial, si se encendió la tradicional hoguera de Belén, por parte de nuestro vecino Juan, en la antigua báscula (calle Belén), eso sí, sin previo aviso y de muy reducidas dimensiones, para evitar público, por lo que apenas la vieron los pocos vecinos que pasaron por la zona, alrededor de las 18h. A las 19h ya estaba todo limpio y recogido, sin ningún rastro. Queda esta fotografía como pequeña muestra gráfica.

Edito este artículo para añadir un último vídeo, en este caso grabado por el temblequeño Fernando Escribano, desde la misma Puerta del Sol de Madrid. 
Únicamente pudieron estar en la Puerta del Sol los miembros de los distintos cuerpos de seguridad y periodistas. El Temblequeño Fernando Escribano, como miembro de seguridad del Metro de Madrid, fue uno de ellos, y tuvo el privilegio de poder comerse las uvas y grabar las campanadas junto a sus compañeros, con su móvil desde la Puerta del Sol.
 En este vídeo vemos en primer lugar, parte de la crónica emitida por Telemadrid, donde vemos en algún plano a Fernando, con chaleco verde, para continuar con las "Preuvas", grabadas también por Fernando, el día 30 de diciembre. Continuamos con su grabación, en las campanadas del día 31, y finaliza con otra crónica del diario "El Mundo", aprovechando que también vemos al temblequeño en algunas de sus tomas.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Festividad de Todos los Santos. Visita al cementerio y a la misa vespertina de Tembleque. 1-11-2020

1 de noviembre de 2020; Festividad de Todos los Santos marcada por la pandemia del Coronavirus, aunque aún así, la tradición de visitar el cementerio y asistir a la tradicional Misa vespertina se mantuvo fiel en Tembleque, a pesar de las medidas sanitarias y la lógica poca afluencia, por no haber podido acudir paisanos de otras comunidades autónomas, principalmente Madrid.

Publico este reportaje precisamente pensando en todos aquellos paisanos que debido principalmente a la pandemia, o por cualquier otro motivo, no hayan podido venir a Tembleque, para que así al menos vean a través de esta ventana que es el blog, mediante los vídeos y fotografías, el ambiente que hubo durante el día 1 de noviembre en el Cementerio, y puedan asistir virtualmente a la tradicional Misa, que este año tuvo lugar en la Iglesia, por tener mayor aforo que la capilla del Cementerio Municipal de Tembleque, "San Isidro".
En una jornada realmente espléndida, que lo fue en lo meteorológico, lo normal hubiera sido que no cupiera un alfiler en el cementerio, pero como bien es sabido por todos, este año 2020 es atípico, y la jornada se desarrolló como vais a comprobar en este artículo, muy tranquila y sin aglomeraciones.
Ya durante la semana previa, y muy especialmente el viernes y el sábado, estuvieron acudiendo numerosos vecinos del pueblo, para limpiar y depositar sus ramos de flores en las lápidas de sus difuntos. De hecho, me consta que algunos familiares de Madrid, aunque no pudieron asistir, sí dejaron encargadas sus flores a otros familiares o vecinos del pueblo, por lo que las lápidas estuvieron tan coloridas como prácticamente cada año.
Cosa bien distinta fue la afluencia física de público. Para ello, tanto el sábado 31 de octubre como el domingo 1 de noviembre, Protección Civil de Tembleque estuvo controlando en todo momento tanto el aforo como la temperatura corporal de cada visitante, a la entrada del cementerio. La salida tenía lugar por la puerta secundaria. No hubo el más mínimo problema, y menos aún de afluencia o aparcamiento, pues es un cementerio amplio, y a ello hay que añadir que faltaron un montón de familiares; nada que ver respecto a cualquier otro año normal.
Desde Protección Civil, me informaron que las cifras de asistencia al cementerio, teniendo en cuenta que fue un goteo constante, y que las visitas fueron de pocos minutos, a lo largo de toda la jornada (mañana y tarde) fueron, en el recuento total:
El sábado 31 de octubre: 490 personas.
El domingo 1 de noviembre: 387 personas.
En la misa vespertina, que tuvo lugar a las 17h del domingo 1 de noviembre: 104 personas.
A continuación vamos a compartir un par de vídeos correspondientes al 1 de noviembre, tanto de la jornada en el cementerio como de la Misa vespertina.
Comenzamos con la jornada completa al cementerio. En el vídeo veréis la entrada al camposanto, a eso de las 12:30h, con el control por parte de Protección Civil, lavado de manos con gel hidroalcohólico, y en definitiva el ambiente por las calles principales del cementerio durante la mañana, para continuar hacia mitad del vídeo con otro breve recorrido a última hora de la tarde, tras la misa vespertina, a las 18h, y hasta el mismo cierre de puertas del cementerio, por parte del subalterno del Ayuntamiento, timelapse del atardecer desde dentro del camposanto incluido.
Como hemos comentado, este año la tradicional Misa vespertina del Día de Todos los Santos tuvo lugar en la Iglesia Parroquial de Tembleque, en lugar de la capilla del cementerio, por motivos de aforo. Estamos en nivel 2 y la asistencia máxima, por las medidas sanitarias, era del 40% del aforo total de la Iglesia, lo que permitía en nuestro caso hasta 200 personas. Aún así, la asistencia a la Misa finalmente fue de prácticamente la mitad del aforo permitido: 104 personas.
A continuación, pensando en todos los paisanos que no han podido visitarnos, podéis ver la misa íntegra:
Y esto es todo lo que ha dado de sí esta atípica Festividad de Todos los Santos 2020 en Tembleque.
Finalizo como es habitual con el siguiente álbum fotográfico, como complemento a los vídeos anteriores, para dejar constancia gráfica de esta histórica fecha en la hemeroteca del blog. Incluye muchas más imágenes que las publicadas en este post.

martes, 20 de octubre de 2020

Pleno Ordinario. 2 de octubre de 2020.

El pasado día 2 de octubre de 2020, tuvo lugar un nuevo Pleno Ordinario en Tembleque, el segundo desde que comenzó la pandemia del Coronavirus, (el anterior fue el 5 de junio), lo que nos deja nuevamente una imagen que aunque actualmente es la más habitual, en el futuro será histórica, con todos los miembros de la Corporación Municipal usando mascarillas durante la sesión plenaria, como obviamente debe ser en los tiempos actuales.
Y es que los datos del Covid aumentaron durante la última semana de septiembre en el pueblo, previa a la celebración de este Pleno, y lógicamente ha sido uno de los principales temas tratados en la sesión plenaria. 
 A pesar de que había pocos puntos a tratar en el Orden del día, el Pleno se alargó durante poco más de dos horas, especialmente por los numerosos ruegos y preguntas, donde se habló de otros muchos asuntos.
En el punto tercero, sobre la modificación presupuestaria, se explica que entre otras cosas, se está haciendo una modificación para pagar un informe técnico de un nuevo planeamiento de zonas verdes en una zona concreta del sur del pueblo, y que es un problema que viene de anteriores corporaciones y con distintos alcaldes, remontándose a los años 90.
En cuanto a ruegos y preguntas, se habló de todo un poco: los datos del Covid en Tembleque, los 400000 euros de remanente, el problema del alcantarillado y malos olores en la calle Romeral, tras las obras de hace una década, el solar junto al callejón del Toril, una viga de madera defectuosa sobre el establecimiento de el Mesón, el solar del colegio, un expediente expropiatorio con intereses de demora, los gastos que llevamos del Covid (29000 euros) y el posible ahorro por los presupuestos de la Feria y Cortem, que asciende a 35000 euros, el estado actual del auditorio y la Casa de las Torres, el futuro del cuerpo de la Policía Local, el arreglo del acerado de algunas calles, las obras de ampliación del colegio, los grafitis de la fachada del pabellón y otros muros municipales, el paso de los entierros por la Plaza Mayor, el incremento de coches aparcados en la calle Las Escuelas, y la consiguiente estrechura para la circulación, el posible futuro recinto ferial, la restauración de la torre de la iglesia, el mantenimiento del paseo de la zanja, por la zona de los tarays, y cómo ha resultado la temporada de la piscina este verano. Como veis, un montón de temas de lo más diversos.
Como es habitual, comparto el acta oficial de este Pleno del 2 de octubre de 2020, extraído de la sede electrónica del Ayuntamiento de Tembleque. Acceso también desde este enlace de Google Drive.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Misa en Honor al Cristo del Valle. Septiembre 2020.

En este atípico año 2020, celebramos la Festividad del Santísimo Cristo del Valle, a pesar de la suspensión, por el Covid-19, de la tradicional Romería, que hubiera tenido lugar durante este fin de semana de los días 26 y 27 de septiembre.
Por ello, desde la Hermandad del Cristo del Valle de Tembleque, se decidió, junto con el párroco Don Carlos, trasladar la Imagen del Cristo desde su ermita en el valle del Algodor, hasta la Iglesia Parroquial Ntra Sra de la Asunción, en Tembleque, para celebrar aquí las tradicionales misas, evitando así posibles aglomeraciones en el entorno de la ermita del Cristo del Valle.
Así pues, las tres misas en su honor han sido los únicos actos litúrgicos que se han podido llevar a cabo dentro de estas fechas tan especiales para todos los temblequeños, turlequeños, morachos, villabogueños, consaburenses y en definitiva todos los feligreses y peregrinos de alrededor, del Campo de San Juan, fieles a esta Santa Imagen del Santísimo Cristo del Valle.
Estas misas se celebraron con el aforo al 50%, así como el resto de medidas sanitarias por el Coronavirus conocidas a estas alturas por todos: (gel hidroalcohólico, desinfección a la entrada, distanciamiento entre bancos, etc...)
Por este motivo, tal y como ya hicimos en el blog en la anterior Misa del Cristo del Valle de mayo de 2020, también en plena pandemia y en aquella ocasión a puerta cerrada, vamos a compartir ahora la Santa Misa en honor al Cristo del Valle, concretamente la celebrada en la tarde del sábado día 26 de septiembre, pensando especialmente en todos los feligreses que no hayan podido asistir, principalmente por las restricciones motivadas por la dichosa pandemia del Coronavirus, y con la esperanza de que el próximo año 2021, poco a poco todo vaya mejorando y volviendo a la normalidad.
Para mí es un verdadero honor aportar así mi granito de arena, con el permiso de la Hermandad del Cristo del Valle y el párroco de Tembleque, Don Carlos Mansilla Paco, compartiendo con todo el mundo la misa íntegra. Agradecimientos también a Eugenio Ariza, Euyín, por facilitar el trípode y el foco principal, así como la cesión de algunas de las fotografías y escenas complementarias del vídeo final.
El vídeo comienza con las imágenes de la llegada de la Imagen del Cristo a la Iglesia Parroquial, en la tarde del viernes 25 de septiembre, una Imagen recientemente restaurada, durante el confinamiento de la pasada primavera, en un taller de restauración de Talavera de la Reina, para que luzca con un brillo y esplendor aún más intenso si cabe. En otra ocasión procuraré publicar un artículo con imágenes del proceso de dicha restauración.
La Imagen, una vez trasladada en vehículo a la Iglesia Parroquial de Tembleque, estuvo durante todo el fin de semana en el Altar Principal de la Iglesia, para que todo aquel vecino que lo deseara, pudiera ir a venerarla, tanto el sábado como el domingo.
Durante la Misa del sábado día 26, que es la que vamos a compartir, la imposición de medallas a los nuevos miembros de la Hermandad, y también hubo una sorpresa muy merecida para el santero del Cristo del Valle, Agustín, que este mes deja su cargo, tras más de 17 años. Se le hizo entrega de una placa conmemorativa por parte de la Hermandad. También se cantó el Himno del Cristo del Valle, hacia el final de la misa, con un emocionado presidente de la Hermandad, Don Enrique.
Por parte del resto de autoridades, comentar que asistieron cinco miembros de la Corporación Municipal de Tembleque, con representación de todos los partidos políticos que la integran.
A continuación comparto el vídeo íntegro de la Misa, (casi una hora de duración en HD) con las imágenes previas del traslado de la Imagen, algunos peregrinos haciendo igualmente el camino al Cristo del Valle, momentos previos a la entrada a la Iglesia, imposición de medallas a los nuevos miembros, placa conmemorativa a Agustín, el santero, algunas banderas y balconadas engalanando varias viviendas de Tembleque y por supuesto, la misa íntegra del sábado día 26 de septiembre de 2020, también con la música y el himno al Cristo del Valle para amenizar las imágenes, cantado por nuestros vecinos Adolfo Revuelta, Chus Cebrián y Roberto Díaz-Rullo:

El resto de imágenes que nos ha dejado este atípico pero igualmente emotivo Cristo del Valle de septiembre de 2020, las dejo alojadas en el siguiente álbum de Google Photos, con el cual finalizo este artículo, gritando bien alto:
¡VIVA EL SANTÍSIMO CRISTO DEL VALLE!

POEMA AL CRISTO DEL VALLE. Por la temblequeña Teodora Santiago: