miércoles, 29 de octubre de 2014

125 aniversario del Cementerio de San Isidro.


En 1889 se construyó el actual Cementerio de Tembleque, el Cementerio de San Isidro. Echando cuentas podemos comprobar que este año 2014 es el 125 aniversario del camposanto. Este acontecimiento, que quizás a muchos les haya pasado inadvertido, me lo comentó nuestro paisano Jose Luis Escribano. Aprovechando la efemérides, y con su ayuda, y la de más vecinos que iremos presentando, vamos a aprender algo más sobre la historia del cementerio de Tembleque.

No todos las personas saben que antiguamente, el cementerio de Tembleque estaba ubicado en la parte posterior de la Ermita del Loreto, hasta su traslado en 1889 a su actual emplazamiento, en la parte norte del pueblo, junto a la carretera de la estación.
Mapa de 1884.
 Es algo que podemos comprobar simplemente consultando antiguos mapas de nuestro pueblo, en la cartografía del Instituto Geográfico Nacional. Os dejo alguna imagen, concretamente de 1884, (a la izquierda) extraída a su vez de este artículo del blog de Juan Luis Redajo. Son cinco años antes de la construcción del actual.
Mapa de 1937.
Bien es cierto que en esa misma cartografía, en un mapa de 1937 todavía aparece situado el antiguo cementerio tal y como en 1884, desconozco si por algún error del cartógrafo, o porque aún quedara algo del cementerio junto a la ermita del Loreto. Es poco probable, pues las primeras tumbas del cementerio actual, datan de finales del siglo XIX, justo cuando acababa de construirse, según la placa que figura en su entrada.
No obstante, podremos leer en este reportaje, un valioso documento de 1892, donde se habla del funcionamiento o reglamento del cementerio que acababa de construirse, con todo lujo de detalles. Es fácil suponer que debió pasar un período de tiempo de transición durante el traslado definitivo, en este pequeño baile de cifras en cuanto a años se refiere.
Desconocemos la extensión exacta del cementerio antiguo. A mediados del siglo XX, cuando ya se había trasladado hacía más de 50 años, se plantaron unos tarays bordeando lo que se supone que pertenecía al cementerio, zona que desde entonces se divide en varias parcelas con distintos propietarios.
No obstante, edito este artículo una vez publicado, para añadir el plano original, que muy amablemente me ha facilitado nuestro amigo y vecino de Consuegra Luis Miguel Gallego, extraído del Instituto Geográfico y Estadístico, y fechado por el topógrafo en 1880.
 Es un documento inédito y extraordinario, donde podemos ver en su parte inferior derecha, el plano original de la Ermita del Loreto, y cómo en la zona central del cementerio existía una Cruz. También había un Corral en su parte norte. Con los datos y la escala, se puede desde luego ubicar con total exactitud todos los elementos. Muchísimas gracias por el aporte, Luis!: (Pinchar para ampliar a la máxima resolución posible, aunque a continuación os mostraré el enlace de descarga del original).
Podéis descargar la imagen con su resolución original, de 3 Mb, en este enlace de google drive.


Vista aérea más o menos reciente. 1982
Nuestro vecino, el Maestro Don Jesús Antonio , me estuvo comentando algunos aspectos sobre el terreno, ya que su padre, a mediados del siglo XX, construyó un chalet y una granja en la zona. Fue por aquel entonces, siendo Don Jesús Antonio aún un niño, cuando recuerda que se pusieron los tarays que aún hoy en día podemos ver.



Vista aérea actual. Abril 2013.
También me comentó que junto a la ermita del Loreto se construyó un parque, donde se plantaron algunos árboles más (alguno de los cuales hoy en día son los que casi tapan la ermita, por su enorme tamaño), y algunas plantas decorativas en forma de rosetón. También pusieron más hileras de tarays en la zona central, formando varios pasillos, de las que sólo se conservan las que ahora parecen delimitar el contorno. Recuerda que en el lugar donde actualmente está el bar de "Puerta de la Mancha", de Felipe, antiguamente había una especie de caseta construida, que según le comentaron hace mucho tiempo, personas mayores que él, se trataba de una construcción que formaba parte del antiguo cementerio. Hay que comprender que en la época del antiguo cementerio, en el siglo XIX, no había ninguna carretera, ni siquiera calle o camino, en lo que hoy es la vía de servicio de la A4, por lo que el cementerio y la ermita del Loreto estaban anexos al resto del pueblo, sin ninguna limitación.

Como siniestra curiosidad, recuerda que al hacer los agujeros para plantar esos árboles del parque, aparecieron varios restos óseos humanos, que lógicamente debían pertenecer a enterramientos del cementerio antiguo. Dichos restos, recuerda que los metieron en unos sacos y los trasladaron al actual cementerio de San Isidro.

Don Jesús Antonio y familia, durante las obras en 1987.
En la Ermita del Loreto (véase este reportaje con imágenes antiguas), jamás recuerda que se utilizara para ninguna misa ni ninguna celebración especial. Nunca tuvo culto, al menos tras la Guerra Civil. Recuerda que hubo un tiempo en que los vecinos comentaron la posibilidad de celebrar la Festividad de la Virgen de Nª Sra del Loreto, aprovechando la Ermita en su nombre, pero nunca se llevó a cabo. No obstante, desde aquella época, la ermita quedó dividida por la carretera de Andalucía, hoy en día desviada por la actual autovía, y su olvido y deterioro ha sido constante desde entonces.

Obras del puente de El Romeral. 1987
De hecho, el propio Jesús Antonio me facilitó una fotografía familiar y una panorámica de la zona, donde podemos ver parte de las obras de construcción del puente de El Romeral, que parte precisamente desde la ermita del Loreto. Un documento gráfico histórico, sin duda. Año 1987.
Tras escuchar este testimonio, no sería de extrañar que aún quedaran bajo tierra algunos huesos de difuntos del siglo XIX o anteriores.
En cuanto al cementerio actual, construido en 1889,  hace unos meses encontré, en una visita al archivo del ayuntamiento de Tembleque, un antiguo documento manuscrito fechado en 1892, y titulado "Reglamento para el orden y administración interior del Cementerio de San Isidro". 
Es un documento excepcional que he querido rescatar y compartir con todos los lectores. Está escaneado a base de fotografías con el teléfono móvil, por lo que algunas páginas se ven más nítidas que otras. Sea como fuere, más o menos creo que se puede leer de una manera aceptable, dada la antigüedad de dichos legajos. Lo podéis hacer en la siguiente presentación online:

Podéis descargar una copia de este manuscrito en pdf en este enlace de google drive.

Distribución de cuarteles.
No obstante, para facilitar su lectura, me propuse transcribirlo de manera fiel, y tras muchas horas de trabajo, creo haberlo transcrito letra a letra, palabra a palabra, con letra de imprenta. En el apartado final de las firmas conté con la colaboración de Ángel de la Fuente Nogales, funcionario en el Ayuntamiento de Tembleque con bastante experiencia en este tipo de caligrafía, por tratar a menudo con documentos de esta antigüedad. 
Capilla del cementerio

En él, podemos comprobar que por aquel entonces, el guarda enterrador vivía en el propio cementerio, el cual tenía una sala de disecciones y autopsias. Se explican los lugares destinados a panteones, (de primera y de segunda) a particulares, entierros de niños (Párvulos), o gente que se suicidaba...(según me comentaba una vecina, María, estos últimos enterramientos tenían lugar en la zona popularmente llamada "el corralillo". Era algo mucho más habitual que hoy en día, sin duda). También se habla, entre otras muchas curiosidades, de las medidas de los nichos, distancias entre pasillos, lápidas, precios de cada enterramiento, la Capilla, y un larguísimo etcétera.

Velatorio
Velatorio
El guarda enterrador y su familia, no podían decir palabras obscenas, por vivir en un lugar sagrado. Era el encargado de absolutamente todo, como podréis comprobar.
Os adjunto algunas fotografías que pude realizar hace poco, en el interior de la Capilla, o en el velatorio, ambos lugares nada más entrar, uno a cada lado.

Nieves Muñoz.
 Hablando de la entrada, me comentaba nuestra vecina Nieves Muñoz, (a la que agradezco que me abriera las puertas de estos lugares que os menciono), que el arco de medio punto situado sobre la entrada al cementerio, está restaurado por la III Escuela Taller de Tembleque, en los años 90, que fue también la encargada en aquella ocasión de restaurar la ermita de la Veracruz, para transformarla en la actual biblioteca. La propia Nieves estuvo soldando parte de la estructura de forja que vemos en ese arco. 
 A continuación podéis leer con más calma la transcripción literal del documento manuscrito anterior, que tiene muchas más curiosidades que os animo a descubrir:

Podéis descargar este pdf, transcrito del original, a través de este enlace de google drive.
 En la actualidad, en la web del ayuntamiento se encuentra la actual Ordenanza Fiscal Reguladora de la Tasa del Servicio del Cementerio Municipal, que también dejo aquí publicada, por ampliar la información:

Me puse en contacto también con la familia Rodelgo Núñez-Polo, que tenía la antigua funeraria en Tembleque, por si me podrían aportar alguna información más para añadir a este reportaje. Muy amablemente, María, la sobrina de quien fuera el dueño de la funeraria entre 1907 y 1959,  me atendió en su domicilio, y aunque no conserva ninguna fotografía del antiguo carro funerario, me hizo un formidable dibujo del mismo, tal y como ella y su hermana Isabel lo recuerdan, con todo lujo de detalles, y que con mucho gusto comparto con todos en el blog, además de la pequeña redacción que me prepararon ambas hermanas explicando todos los detalles:
Dibujado por María Rodelgo Núñez-Polo, sobrina del que fuera propietario de la funeraria, Vicente Núñez-Polo

COCHE FUNERARIO DE CABALLOS. TEMBLEQUE. De 1907 a 1959:
La forma del coche era de tipo galera, con cuatro ruedas; dos grandes y dos pequeñas, y una lanza para enganchar dos caballos o mulas.
En la madera, había dibujos hechos de realce, y cuatro columnas que sujetaban el techo.
Las colgaduras eran de terciopelo negro con flecos de oro en el borde.
Para los caballos había arreos y adornos, también de terciopelo negro y flecos de oro, y para las cabezas, dos penachos de plumas negras.
El dueño del coche y de la funeraria era Don Vicente Núñez-Polo González-Ávila, también era el organista de la Iglesia y el director de la banda de musica. 


 Colaboran: Isabel y María Rodelgo Núñez-Polo.


Además de esta redacción, María me comentó que este carro, del que ya nada conserva, cuando estaba ya en desuso, se utilizó en el rodaje de alguna película de época, aunque no recuerda el título.
Otras curiosidades que me comentó es que en aquella etapa de la funeraria, había varias clases de entierros: Los entierros de Primera, donde el párroco acompañaba a la familia del difunto hasta el mismo cementerio, para realizar allí el responso. Los entierros de Segunda, donde el párroco acompañaba a la familia únicamente hasta la desaparecida Ermita de San Blas , y los entierros de tercera, donde el responso se daba en la Ermita de la Veracruz (actual biblioteca), y luego ya la familia era la encargada de trasladar al fallecido hasta el cementerio. También era la familia del difunto la que se encargaba de poner los caballos o las mulas en este carro, y guiarlos al cementerio, donde ya el guarda enterrador (se explica en los documentos anteriores) se encargaba del entierro.

No quisiera despedir este reportaje sin hacer especial mención a uno de los vecinos más recordados en nuestro pueblo en el pasado siglo XX. Me refiero a Jesús Toribio, "Cacho", que entre sus múltiples funciones en el ayuntamiento de Tembleque, destacando la figura de "Pregonero" también fue el enterrador en Tembleque durante varias décadas. Podéis recordar un amplio reportaje dividido en dos entregas que ya publiqué en el blog, a modo de homenaje póstumo:
“CACHO”, el último pregonero (PRIMERA PARTE) 
“CACHO”, el último pregonero (SEGUNDA PARTE)
Un tema como es el de los cementerios, podría dar para escribir muchísimas cosas más, pero de momento yo creo que con este reportaje es más que suficiente para que todos hayamos aprendido algo más sobre la historia del nuestro, el cementerio de San Isidro, al que más tarde o más temprano, todos tendremos que terminar en él.
Aprovechando la próxima Festividad de Todos los Santos, el 1 de noviembre, donde muchos vecinos acudiremos al camposanto, quisiera compartir con todos el siguiente vídeo, con un recorrido hacia ambos cementerios, el actual y el antiguo. Además, podemos comprobar que la carretera de la estación, en su tramo hasta la rotonda del cementerio, ha sido recientemente acondicionada en sus laterales, limpiándolo de malas hierbas y rellenando sus márgenes de zahorra.
 Espero que el reportaje, aunque bastante siniestro por el tema que trata, os haya gustado.
Muchas gracias a todas las colaboraciones que desinteresadamente me han ayudado a la elaboración del mismo. Jose Luis Escribano, Ángel de la Fuente, Nieves Muñoz, María Rodelgo y su hermana Isabel, Don Jesús Antonio y Juan Luis Redajo. Espero no haberme olvidado de nadie...
También os dejo el siguiente álbum de fotografrías, con todas las que habéis podido ver en el artículo, y algunas más.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

muchas gracias Pedro, por todo lo que haces en mostrarnos todo lo de mi pueblo. ahora la historia de Tembleque muy buen reportaje y ameno para entendimiento de todos. y como bien dices al final sera nuestro fin de viaje, aunque mas tarde mejor.

Anónimo dijo...

Gracias Pedro, interesantisimo reportaje.

Penteo dijo...

Muchas gracias por este estupendo reportaje que seguro perdudará en el tiempo.

Anónimo dijo...

como siempre, muchas gracias por este blogs. que puedo ver mi pueblo en la distancia y aprender de tus reportajes.