Mostrando entradas con la etiqueta Algodor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Algodor. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de octubre de 2016

Jornada de limpieza en las alamedas y el entorno del embalse de Finisterre y del río Algodor, en el valle de Tembleque. 5-10-2016

No es la primera vez que tratamos el tema de la suciedad acumulada en el entorno del valle del Algodor, y no necesariamente tras cada Romería del Cristo del Valle, sino a lo largo de todo el año, pues es una zona muy visitada también para la pesca en la presa de Finisterre o simplemente para pasar un día de campo.
En los últimos años, la basura en forma de botellas, vasos, papeles y un largo etcétera, parece ser la nota predominante.
Afortunadamente, de forma periódica, un grupo de voluntarios desde Tembleque son los encargados de realizar una batida por la zona para recoger toda la basura posible.
Así fue este miércoles 5 de octubre, en la jornada de limpieza en las alamedas y el entorno del embalse y del río Algodor, por parte de todos los miembros del Taller de Poda en Parques, Jardines y Calles con Arbolado de Tembleque, además de varios trabajadores del Plan de Empleo del Ayuntamiento, así como los subalternos Ángel y José Luis, y dos voluntarios del pueblo.
Parece ser que el entorno estaba muy mal, lleno de basura, así que se pusieron todos manos a la obra sin perder un minuto.
A las 8 de la mañana salieron desde la Plaza Mayor, y estuvieron durante toda la mañana. Al final de la jornada, se recogieron más de 700kg de basura, que se trajo al pueblo en el camión del Ayuntamiento.
Os dejo algunas fotografías facilitadas por ellos mismos, y aprovecho la ocasión para recordar el álbum de fotografías del Taller de Empleo de Jardinería, desde que comenzó, en mayo, y hasta este mes de octubre, en el cual se dará por finalizado.
Vaya desde aquí mi enhorabuena a todos los que esta mañana han participado desinteresadamente en la jornada de limpieza.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Limpieza del cauce del río Algodor y apertura parcial de la presa de Finisterre.


Durante este verano 2016, se han estado llevando a cabo tareas de limpieza en los márgenes del río Algodor, en la zona del valle de Tembleque, desde la misma presa de Finisterre, hasta Villanueva de Bogas, por parte de la Confederación hidrográfica del Tajo.
Una vez finalizada la limpieza de los márgenes, que estaban llenos de maleza, también se ha procedido a la apertura parcial de la presa, para desembalsar agua, y abastecer así a otros embalses por donde discurre el Algodor, tal y como se ha venido haciendo en los dos últimos veranos. 
Antes y después de la
señalización.
Se está llevando a cabo de una manera mucho más controlada que en el año 2014 (enlace al artículo con las vistas aéras del río Algodor desbordado), de tal manera que el carreterín de acceso al Cristo del Valle no presenta problemas para cruzarlo en coche, si bien es cierto, y aquí quiero hacer un toque de atención, que tras la limpieza del cauce, y la posterior apertura parcial de la presa, se ha formado un barranco de casi un metro, formado por la corriente de agua, y que ha sido convenientemente señalizado por operarios del Ayuntamiento de Tembleque, para evitar que los coches se acerquen al borde de la carretera en ese punto concreto, pues la cascada de agua es lo suficientemente considerable para cualquier vehículo que pueda caer por acercarse de más... Mucha precaución de cara a la próxima Romería del Cristo del Valle, el domingo 25 de septiembre. 
A continuación os dejo un pequeño vídeo con imágenes grabadas desde el puente centenario sobre el río Algodor, en su cruce con la carretera de Mora, CM-4010, justo en el desvío para el embalse de Finisterre. Ahí se ven unas impresionantes vistas del cauce del Algodor. Finaliza el vídeo con imágenes grabadas en el paso del río por el carreterín del Cristo del Valle, con la señalización del peligro por ese punto concreto donde se ha formado una pequeña cascada de agua, tras la apertura parcial de la presa.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Declaración del embalse de Finisterre como Refugio de fauna.



Recientemente se ha publicado en la sede electrónica del Ayuntamiento de Tembleque el inicio de los trámites para la declaración del embalse de Finisterre como Refugio de fauna, algo que afecta especialmente a la caza en ese entorno, entre otros aspectos.
En este artículo vamos a compartir toda la información publicada al respecto, a través de estos tres documentos oficiales.
El primero de ellos, dando audiencia a todos los interesados, además de aportar toda la información resumida de lo que supone la declaración de Refugio de fauna al embalse de Finisterre, previa descripción del entorno.
Acceso también a través de este enlace de issuu.com.

En el segundo documento,  podemos leer más información sobre el inicio del trámite, y consultar todas las parcelas afectadas.
Acceso también a través de este enlace de issuu.com.

Y en el tercer y último documento,  podemos ver la Resolución del expediente de declaración de Refugio de fauna al embalse de Finisterre. De especial interés de cara a posibles alegaciones en el plazo establecido de un mes.
Acceso también a través de este enlace de issuu.com.

Aprovecho este artículo para recuperar unas espectaculares imágenes aéreas del embalse de Finisterre y su entorno,  publicadas en este artículo del blog en 2014, (donde encontraréis más vídeos aéreos y fotografías), con motivo de la apertura parcial de la presa, que hizo desbordar el río Algodor en muchos tramos.

También recupero algunas fotografías del recuerdo, que fueron tomadas durante las obras de la presa de Finisterre,  en el año 1976, y cuyo artículo del blog igualmente podéis recuperar en este enlace, de 2011.


Edito nuevamente este reportaje para añadir un artículo publicado en el diario ABC, por el periodista Iván Dueñas, con fecha 4 de octubre de 2016, y que incluye declaraciones del alcalde de Tembleque al respecto con este tema.

Actualizo este artículo en enero de 2020, ya que se ha vuelto a publicar el expediente actualizado con toda la información disponible hasta la fecha. Extraído desde la sede electrónica del Ayuntamiento de Tembleque.

miércoles, 4 de junio de 2014

Se desborda el Río Algodor desde la Presa de Finisterre.



No es ninguna broma. A pesar de la sequía que estamos padeciendo, el Río Algodor se ha desbordado esta mañana en muchos tramos a lo largo de su cauce. La explicación es más o menos sencilla, según me han comentado algunos vecinos afectados de las tierras colindantes, Cipri, del bar de La Majada (junto a la Presa de Finisterre) o el propio Alcalde de Tembleque, vía telefónica.
Resulta que hace un par de días, sin previo aviso, la Confederación hidrológica del Tajo abrió parcialmente una de las compuertas de la Presa de Finisterre, pues resulta que se necesitaba abastecer al vecino pantano del Castro, en Villamuelas, ya que este por lo visto lo habían tenido que vaciar por diversos motivos, y ahora necesitaba rellenarse de nuevo. Ambos pantanos están comunicados por el río Algodor.
El caso es que el cauce del Algodor desde la presa de Finisterre nunca se había llenado de agua desde la constucción de la presa, hace más de 30 años (véase este artículo del blog). Lógicamente, el cauce no ha aguantado la inyección "controlada" de agua en su caudal, desbordándose por muchísimas zonas, y afectando tanto al acceso por el carreterín del Cristo del Valle, así como a casi todos los terrenos lindando a la ribera del río, ya estuvieran sembrados, a punto de recolectarse, o en barbecho.

En cuanto al carreterín del Cristo del Valle, como os podéis imaginar se encuentra totalmente cerrado al tráfico, a fecha de hoy, a la altura del antiguo molino (por donde siempre pasaba un pequeño chorro del agua del propio cauce). De hecho, según me comentó nuestro vecino Cipri, que ha vivido este tema en primera persona desde su bar La Majada, junto a la Presa, él mismo tuvo que ir con el tractor a sacar tres coches que quedaron atrapados en el agua, pues hasta el día de hoy, la zona no estaba ni cortada ni señalizada. De hecho, tuvo que ir el propio Alcalde deTembleque junto con la Guardia Civil, anoche, tras la llamada del propio Cipri  (3 de junio) con unas vallas provisionales, para impedir más accidentes. Parece ser que desde la Confederación, todo este estropicio entra dentro de lo normal, pues según ellos, donde llega el agua, forma parte del cauce original. Aún estaban barajando la posibilidad de cerrar el caudal del agua desembalsada por completo o sólo parcialmente, para seguir abasteciendo al embalse del Castro, a pesar de los daños que se están produciendo a lo largo de todo el cauce.

Otro episodio aparte, sería las posibles indemnizaciones que ahora la Confederación tendrá que pagar a los dueños de las múltiples tierras o fincas anegadas de agua. Yo me voy a limitar, por dejar constancia de lo sucedido, a compartir las fotografías que pude realizar esta tarde (4 de junio) junto con un vídeo, tomados desde ambos lados de la ribera en el tramo cortado del carreterín (tuvo que dar un rodeo de varios kilómetros para acceder de un margen al otro), así como desde la misma base de la presa, donde Cipri nos explica lo sucedido, y donde veremos el agua que se esta desembalsando, que aunque aparentemente no parece un caudal muy grande, finalmente ha llegado a llenar y desbordar todo el cauce. También veremos imágenes desde el camino Cristo, único acceso desde Tembleque hacia la ermita, por escasos metros hasta el agua desbordada... veremos muchas zonas de alamedas inundadas, desde el propio camino. Además, me encontré con un grupo de ciclistas de Tembleque, que hacían dicha ruta, y lógicamente no pudieron atravesar el río. Y finalizo con algunas tomas grabadas desde el antiguo puente del Río Algodor, en la carretera de Mora.

De momento, poco más os puedo contar. Esta explicación (quizás un poco precipitada dadas las circusntacias) está basada en los testimonios que antes os he indicado. No he tenido tiempo de contrastar más datos. Desconozco la respuesta oficial de la propia Confederación Hidrológica. En caso de que llegara dicha explicación, la pondría en este mismo artículo.
 Quiero entender que esta situación se solucionará en los próximos días, a pesar de que las tierras afectadas, difícilmente puedan ser cosechadas esta inminente campaña.
Edito nuevamente este artículo para enlazar el reportaje que han publicado en la prensa digital, concretamente en este enlace de EL PORVENIR DE CASTILLA LA MACHA  , con demás testimonios e información complementaria. (Pinchad en el enlace o en la imagen de la derecha). También añado la fotografía de uno de los coches afectados, que está en el taller,  un 4x4 que aunque no se aprecia muy bien en la fotografía, el agua le llegó más o menos por la mitad de la puerta.
Y me despido con un álbum de fotografías , (algunas también de nuestra paisana Myriam Cebrian, muchas gracias) como complemento al vídeo anterior, esperando que el artículo haya sido lo suficientemente claro por mi parte para que entendáis lo sucedido. No todos los días vemos el río Algodor completamente desbordado...

Añado un segundo vídeo grabado un día después del anterior, el jueves 5 de junio, alrededor de las 21:30h. Si lo comparamos con el del día anterior, yo dirían que ahora hay más agua...Añado igualmente nuevas fotografías al álbum online.

domingo, 16 de febrero de 2014

Incendio en el valle de Tembleque. 14-2-2014


Muy pronto comenzamos este año 2014 con los incendios en Tembleque. Tras el nefasto año 2013 que dejamos atrás, y cuyo repaso en cuanto a incendios en nuestro pueblo podéis repasar en este artículo del blog, empezamos con un incendio que se produjo el 14 de febrero, día de San Valentín, en las alamedas del valle de Tembleque, alrededor de las 19h.
El resplandor de las llamas se veía según me comentaron desde la zona de las Jarillas (la sierra de Villacañas), y es que precisamente fueron los bomberos que acudieron desde Villacañas los que contaron que desde allí se divisaba. 

Las primeras imágenes que os puedo mostrar, impresionantes, son por gentileza de nuestro vecino Jose Luis Fdez Gómez Mazarambroz, que llegó antes incluso que los propios bomberos, y que de hecho ayudó a los mismos a adentrarse por los difíciles caminos de la zona, y más en la oscuridad, aprovechando que él se los conoce a la perfección.
 Afectó a la zona del cauce del Algodor, poco antes del desvío del carreterín de la ermita, a la izquierda (dirección hacia la presa). Parece ser que el fuego se propagó desde la zona de pastos, alcanzando la ribera del río Algodor en ambos márgenes y algunos de los árboles de su entorno. Aproximadamente entre 2 y 3 hectáreas de terreno calcinado.
Todo apunta a que fue provocado, (que no tiene por qué ser intencionado a mala fé) por quien estuviera quemando los pastos. A pesar de las bajas temperaturas y de la humedad acumulada por la lluvia de los días previos, al ser abundante la vegetación en esos pastos secos, las llamas se propagaron irremediablemente.
 A la llegada de los bomberos, otra vecina de Tembleque, Isabel Fernández, que casualmente venía por la carretera de Mora en esos momentos, pudo grabar algunas imágenes que a continuación comparto con todos:


Y para despedir este reportaje informativo, os puedo mostrar las fotografías y vídeo que yo mismo pude grabar un par de días después, el 16 de febrero por la mañana, donde incluso aún se puede ver algún rescoldo en los troncos de los árboles. Ya con la luz del día nos podemos hacer una idea de la extensión de las llamas.



Aprovechando la visita a la zona de las alamedas, aunque nada tiene que ver con el incendio del que hemos hablado en el artículo, pude comprobar la suciedad en la zona de las alamedas que linda al camino Cristo, que lejos de reducirse, obviamente va en aumento.

Una auténtica pena ver la zona llena literalmente de mierda que se va acumulando entre la arboleda. Botellas y envases de todas clases, incluso los restos de una enorme sombrilla, entre otros enseres... Os dejo una vez más estas imágenes a modo de denuncia, por si sirve de algo...
El resto de fotografías las he ordenado en el siguiente álbum de Picassa, por dejar gráficamente constancia de lo sucedido en este incendio en el valle de Tembleque.

jueves, 16 de junio de 2011

La construcción de la Presa de Finisterre.

En este nuevo reportaje os voy a mostrar unas imágenes de la construcción de la presa de Finisterre, por gentileza de Cipri, del bar "La Majada", junto a la misma presa; ¿quien mejor?. Aún conserva estas 4 fotografías fechadas en julio de 1976. En el blog VDT pusimos este reportaje con muchísimos datos sobre esta obra, así como algún esquema de la presa y una descripción muy completa del Río Algodor, el que abastece este pantano.

En la primera fotografía, arriba a la izquierda, se aprecia perfectamente toda la zona. Al ampliarla veréis un túnel redondo, que no es otra cosa que una gran tubería con una ligera curva a la derecha que atraviesa completamente toda la presa. En plena construcción esa tubería era el paso obligado para acceder al otro lado, ya fuera en bicicleta o con una "cady" (mobilette), como me comentaba un fiel seguidor del blog, para ir a pescar al charco "de las estacas", que se encontraba aproximadamente a unos 200 metros hacia dentro de lo que ahora es el embalse.
La fotografía de arriba a la derecha corresponde a una máquina tolva gigante, que se encargaba de repartir capas y capas de tierra que luego se reagaba para compactarla.
La presa está hecha de esta tierra compactada y empedrada por la parte del agua.
En esta otra fotografía de la izquierda se ve perfectamente el rebosadero del pantano, y en la última fotografía correspondiente a las obras de 1976, a la derecha, se ve la base de la presa. Los juncos que se aprecian en la parte inferior pertenecen al río Algodor. Está tomada desde el actual rebosadero.



Pasamos a un par de fotografías cedidas por la Familia Toribio. La primera está tomada del lado del pantano donde ahora está el agua. Era aproximadamente el año 1982; aún no llegaba el agua a las piedras. Pasaron varios años hasta que se empezó a llenar. En la imagen familiar aparece Feliciano con uno de sus hijos y sus dos nietas. Tras ellos el seat 127 de la familia.
Y la última fotografía, cuyos protagonistas vuelven a ser Feliciano y su hijo Santiago, está tomada en 1975, en el río Algodor a su paso por el antiguo molino, antes de iniciarse las obras de la presa. Exactamente donde el río cruza con el carreterín que todos tomamos para ir a la Ermita del Cristo. El molino de agua se encontraba en el lado izquierdo, según vamos hacia la Ermita.
Más a la izquierda había un pequeño puente casi derruído sólo para las personas. Ahora ya tan sólo se conserva parte de sus laterales, visibles tras la última limpieza del cauce; podéis ver alguna fotografía en este artículo. Del molino hace bastante tiempo que no queda absolutamente nada.
Durante las obras de la presa fallecieron dos trabajadores, uno de ellos un joven de no más de 25 años. Un pantano no exento de polémicas, pues son muchos los que consideran que fue una obra inútil, y que sólo contribuyó al deterioro de la zona del Valle, con las alamedas (que eran un auténtico vergel según me han comentado) como grandes perjudicadas. En el anterior reportaje que os enlazo en VDT aparece alguna noticia por parte de grupos ecologistas pidiendo su eliminación para intentar recuperar la zona. Mi generación no ha conocido este lugar antes de la presa. Agradecería que nuestros lectores más veteranos nos describiesen lo mejor posible cómo era. Aquellas romerías de antaño, para que no caigan en el olvido de las futuras generaciones.
En este artículo sobre el estado del pantano hay varios comentarios dando a entender que el motivo del deterioro del valle de Tembleque fue precisamente la construcción de esta presa.
También me gustaría editar este reportaje para añadir un interesante artículo publicado en la web de acuademia, en 2018, titulado "El embalse de Finisterre, crónica de un fiasco anunciado".
Es una transcripción literal de dicho artículo, al cual también se puede acceder en pdf desde este enlace de Google Drive.

El embalse de Finisterre, crónica de un fiasco anunciado

www.abc.es
Nunca el embalse de Finisterre, desde que fue inaugurado allá por el año 1977, se ha visto lleno de agua hasta el máximo de su capacidad. Las precipitaciones caídas en la zona donde se ubica, más bien escasas, y la marcada estacionalidad del río que lo atraviesa, el Algodor, sólo han …
(Noticia «Embalse de Finisterre: entre la demolición y la pervivencia»; ABC, 13/5/2018)

La cosa comenzó en una reunión…

Aquella mañana de finales de 1982 se celebraba una reunión en Toledo, en el despacho del Consejero de Política Territorial de Castilla-La Mancha, Amando García. El tema que se trataba era el embalse de Finisterre; se intentaba discernir por qué no recogía agua, cuando a partir del mismo se pensaba abastecer a la mitad de la provincia de Toledo. Se habían proyectado y construido siete ramales de conducciones partiendo del embalse, como las varillas de un abanico, que llegaban hasta Ocaña y Noblejas al norte, Madridejos y Consuegra al sur, Quintanar de la Orden al levante, y Mora de Toledo y Sonseca al poniente. Total más de 400 km de conducciones de gran diámetro, proyectadas para una población multiplicada por tres y un consumo unitario de agua también multiplicado por tres. El generoso proyecto multiplicaba por nueve las necesidades de abastecimiento de una región cuya población, hasta entonces, decrecía.

A la reunión, junto con el Consejero, asistía un ingeniero veterano de la Confederación del Tajo, Calvín, de tez gris verdosa, que era profesor de la Escuela de Caminos; otro ingeniero joven de la Confederación con oficina en Toledo, José Manuel Rodríguez, que pronto se iría al IRYDA; el ingeniero de la Diputación Provincial, Antonio Gómez Crespí, de exuberante personalidad y actividad en diversos campos técnicos, políticos y galantes; otro ingeniero del Servicio Geológico de Obras Públicas; y otros altos cargos de la Consejería, que no abrieron la boca al estar presente su jefe, el Consejero.

En el embalse de Finisterre se habían puesto grandes esperanzas para resolver ─de forma «definitiva»─ los endémicos problemas de abastecimiento de la mitad oriental de la provincia de Toledo. Cerca de 30 poblaciones se habían agrupado en una primera etapa formando la Mancomunidad de Abastecimiento del Algodor, con sede en Villacañas, la población más activa del conjunto. El proyecto del abanico de conducciones se había realizado por una ingeniería de prestigio. Se podía ver el tendido de las grandes conducciones a lo largo de las principales carreteras de la zona. El embalse, constituido por un «cerro» de materiales sueltos de 47 m de altura, terminado hacia 1977, tenía una capacidad máxima de 133 hm³ (el de mayor capacidad de la provincia de Toledo). En una de las laderas de la cerrada se construyó un depósito regulador al que se elevaba el agua y del que partía el abanico de conducciones. Se pensaba construir una ETAP para el tratamiento del agua en cabecera, antes de su distribución.

Al poco de comenzar la reunión, una secretaría reservadamente dio una razón al Conejero. Se levantó y fue a saludar, franqueándole el paso, a Manuel Diaz-Marta, veterano ingeniero regresado del exilio a España al principio de la democracia, diputado por el PSOE en las primeras elecciones al Congreso.

Después de los saludos de rigor, entramos en materia. Díaz-Marta, mirando a los ingenieros presentes, comentó ─con algo de acritud─ que cómo era posible que se hubiese hecho ese proyecto sin valorar previamente las aportaciones esperadas en el lugar del embalse. Los jóvenes, por boca del de la Diputación, expusieron que en la fecha del proyecto estaban estudiando en la Escuela de Caminos. Calvín, en su doble condición de ingeniero veterano y profesor de la Escuela, dando unos rodeos dialécticos, expresó que quizá se hubiese sobredimensionado el proyecto. Juan Manuel Rodríguez manifestó que en el proyecto las aportaciones se estimaban a partir de una sola fórmula; que él había aplicado posteriormente una serie de fórmulas que vienen en los libros de hidrología sobre la aportación que debería tener el embalse de Finisterre, y que le salían resultados dispares.

El del Servicio Geológico dijo que mejor que las fórmulas era hacer un reconocimiento de campo, viendo la cuenca y sus condiciones hidrológicas y geomorfológicas; después sería bueno llevar a cabo un modelo de simulación, ajustado con los datos reales disponibles, cosa que no se había hecho en el proyecto del embalse, y que podría dar luz sobre las aportaciones esperables en el futuro. A partir de ese punto, se podrían programar las actuaciones complementarias. Propuesta que fue aprobada sin oposición. A Díaz-Marta le pareció bien y dijo que eso se debería haber hecho antes.

…y siguió con una visita de campo…

A principios de enero de 1983 España sufrió una ola de frío siberiano. Los termómetros descendieron por debajo de 10 grados centígrados. Inmediatamente después de Reyes, los tres jóvenes ingenieros, bien abrigados y acompañados por los ingenieros técnicos Fernando Ruiz, de la Diputación (que decía que le encantaban estas visitas) y Emilio Cabrera, del Servicio Geológico, experto conocedor del campo y sus circunstancias, quedaron como punto de reunión en una cafetería de carretera cerca de Toledo. La tradición no escrita era que el último en llegar pagaba el desayuno. Desde ese lugar partió la comitiva de coches oficiales.

La cuenca del Algodor vertiente al embalse de Finisterre tenía una extensión reducida, unos 750 km². Al parecer, no había un solo pluviómetro en su territorio; los datos del más próximo, el de Toledo, no eran muy halagüeños, proporcionando una media de precipitaciones inferior a los 400 litros por metro cuadrado.

En los años habidos de funcionamiento del embalse, el agua no había alcanzado el desagüe de fondo, lugar que enseguida se utilizó irónicamente como cota de referencia. Tardaría todavía algún año en alcanzar dicha cota superando el llamado «embalse muerto»; hubo que instalar un pontón flotante para sacar por bombeo algún volumen de agua del embalse.

Al recorrer la margen izquierda de la cuenca, por una carretera que bordeaba un relieve montañoso, no muy destacado, de pizarras y cuarcitas fundamentalmente, se observó que a lo largo de muchos kilómetros no existía un solo pontón que evacuase las posibles escorrentías de la ladera bajo la carretera. Es decir, las escorrentías por ese lado eran muy escasas o nulas.

En cabecera de la cuenca se pudieron observar unas grandes balsas llenas de agua y con su superficie helada. El ingeniero de la Confederación dijo: «pues de presas de retenida y grandes balsas no se tenía conocimiento en la Confederación; habrá que mirar la foto aérea». Otro en plan filosófico hamletiano le contestó: «Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, de las que conoce la Confederación». Y dicho esto, los asistentes pasaron a practicar el deporte de arrojar piedras planas rasantes sobre la capa helada, que rebotando producían sonidos de aves canoras. A cada sonido venían a decir: «¡La alondra!, ¡la calandria!», y así sucesivamente.

Restablecido el orden y la marcha, al pasar por un puente sobre el Algodor, situado aguas arriba del embalse, echaron pie a tierra, observando el hilo de agua del río y comentando la posible edad del puente, pues no tenía en sus tajamares marcas del paso del agua.

… encontrándose con un pastor y su rebaño.

En esto se aproximó un pastor que, con su rebaño, transitaba por el interior del cauce y se disponía a atravesar uno de los ojos del puente. «Ésta es la nuestra», dijo uno de los del Servicio Geológico y cogiendo el paquete de cigarrillos se fue a platicar con el pastor. Después de los protocolarios saludos y la observación del estado de ovejas y corderos con los comentarios correspondientes, pasaron a la cuestión. Preguntado el pastor acerca de si iba por ese camino con frecuencia, dijo hacer el mismo camino (por el cauce del río) todos los días. Que el puente era de la época de Primo de Rivera. Que había visto el río con bastante agua dos veces en su vida: en 1947 y cuando estaban haciendo la presa (década de los 70) que una crecida se llevó por delante la maquinaria de construcción. Que el agua se la quedaban los de las balsas de arriba para regar sus fincas y llegaba muy poca ─cuando llegaba─ al embalse. Que cerca del río había multitud de pozos excavados que «sangraban» al río para regar las pequeñas parcelas. Que no sabía cómo los ingenieros habían hecho una presa tan grande cuando no había agua. Total, un informe hidrológico completo, sin necesidad de algoritmos, fórmulas o ecuaciones, fotos aéreas, inventario de aprovechamientos, modelos fenomenológicos o conceptuales, análisis de sensibilidad y demás parafernalia. Alguien exclamó: «¡Ah, si los proyectistas en lugar de gastar tantas horas en sus zahurdas visitasen más el campo!».

Habiendo dejado listo el asunto para sentencia y viendo que se hacía tarde para el condumio, la caravana de coches oficiales tomó el camino de Los Yébenes, tierra de rehalas, donde dieron cuenta de unos platos de caza bien maridados. Después de una larga sobremesa con licores y habanos, al darse cuenta de que la noche se echaba encima amenazando nevada, dislocaron la reunión y volvieron a sus respectivos lugares de origen.

Datos del embalse de Finsiterre (del Inventario de Presas y Embalses):

Superficie de la cuenca hidrográfica752 km²
Precipitación media416 mm/año
Capacidad a Máximo Nivel Normal133 hm³
Superficie a Máximo Nivel Normal1297 ha

La cuenca del Finisterre no es «una cuenca de agua».

Ese fue el resultado de un modelo precipitación-escorrentía, cuyos parámetros se ajustaron para reproducir las aportaciones en el lugar del embalse y sobre todo los abundantes «ceros» de la serie disponible. Los resultados eran que «de vez en cuando» se presentaba un año lluvioso que podía aportar al embalse del orden de 40-50 hm³, seguido de bastantes años con aportaciones irrelevantes o incluso nulas. Como es natural, a las autoridades político-administrativas no les gustó este resultado y procuraron olvidarlo.

Pero la situación de desabastecimiento en numerosas poblaciones era perentoria, por lo que había que actuar sin retardo. El Servicio Geológico planteó una campaña de ejecución de pozos que, en su mayor parte fue financiada por la Diputación provincial, ya que ni la Confederación ni la DGOH estaban por la labor, absorbidos por la magnificencia del Trasvase Tajo-Segura, que había comenzado su explotación hacía poco tiempo y que absorbía sus complacencias.

Se perforaron pozos en Ocaña, Noblejas y Villarrubia de Santiago, en el aluvial del Tajo; en la estación de Tembleque, con el que se llenó el ramal Tembleque-Quintanar, conducción que por sus grandes dimensiones servía, a la vez, de depósito regulador; se hicieron perforaciones en Villacañas, Villa de don Fadrique, Quintanar de la Orden, Madridejos, Consuegra, Sonseca y otros lugares que se han olvidado. Gracias a estas actuaciones, muchas poblaciones de la Mancomunidad del Algodor pudieron superar el periodo de sequía en espera de una solución nuevamente «definitiva».

La solución actual se debe a Manuel Diaz-Marta, que logró convencer a los responsables que había que aprovechar las infraestructuras de abastecimiento trasladando la toma al río Tajo («donde había agua» , según solía repetir) y construyendo una ETAP en Noblejas, municipio de su gran colaborador el alcalde Agustín Jiménez. Ahora la Mancomunidad del Algodor incluye 45 municipios con una población total de unos 170 000 habitantes y una deuda de unos 35 millones de euros. Se abastece desde el embalse de Almoguera, aunque sus fuentes de suministro, conducciones de transporte y poblaciones incluidas en la Mancomunidad han ido aumentando con el tiempo.

El embalse de Finisterre ha quedado a modo de «pirámide faraónica». Revivió en 2013, pues se quería utilizar para almacenar el agua del Tajo en periodos de caudales abundantes y soltarlos para los riegos de Talavera en épocas de sequías. El objetivo de estos trajines era el de incrementar los trasvases al Segura desde el ATS, ahorrándose las sueltas de Bolarque con destino a los riegos de Talavera de la Reina. El problema surgió cuando se cayó en la cuenta que las inversiones de ese proyecto (bastante caro) tendrían que amortizarlo lo beneficiarios del Trasvase. No se ha vuelto a hablar del tema… por ahora…