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jueves, 14 de julio de 2011

Procesión de San Cristóbal. 10.7-2011


Continuando con las actividades programadas con motivo de la festividad de San Cristóbal, el domingo día 10 de julio tuvo lugar la tradicional procesión de vehículos precedidos del Santo, por las calles de Tembleque, para finalizar en la Ermita de San Antón, donde fueron bendecidos todos ellos por el cura del pueblo.

Posteriormente bajaron al Santo para meterlo en la emita, con una gran pitada por parte de los vehículos y una breve pero intensa traca, para continuar el resto de la mañana con un vermout que se ofreció a todos los asistentes.
Este vídeo comienza con un paseo previo al desfile de vehículos por parte del Club Amigos de los clásicos, y sus ya familiares tractores de época, que siempre despiertan la curiosidad y el entusiasmo de cuantos los contemplan; no es para menos.
En el minuto 1':25'' aparece el camión que lleva al Santo, el primero del desfile, seguido por toda la comitiva, cerca de 100 vehículos. Está grabado al final de la calle empedrada, casi en la Casa de Postas.

En el minuto 8':40'' el vídeo, termina la procesión y bendición junto a la Ermita de San Antón. Foto oficial, y posterior bajada del Santo hasta la Ermita; ese es el momento de la gran pitada y traca que os comentaba anteriormente.






Y así han finalizado los actos en honor a San Cristóbal, donde la meteorología ha acompañado (quizás algo de calor de más...). Mi más sincera enhorabuna a todos los organizadores, así como al Club Amigos de los Clásicos y a todos los particulares que se han prestado a ofrecer sus vehículos tanto para la exposición del sábado como para la procesión del domingo.
Os dejo con el álbum fotográfico con todas las imágenes de este fin de semana de San Cristóbal; tomadas por Euyín y por mí. Pinchando sobre el mismo accedéis a todas las fotografías (35), por si queréis descargar alguna. Así mismo, en este enlace del blog VDT también hay una presentación de fotografías de esta festividad.



jueves, 16 de junio de 2011

La construcción de la Presa de Finisterre.

En este nuevo reportaje os voy a mostrar unas imágenes de la construcción de la presa de Finisterre, por gentileza de Cipri, del bar "La Majada", junto a la misma presa; ¿quien mejor?. Aún conserva estas 4 fotografías fechadas en julio de 1976. En el blog VDT pusimos este reportaje con muchísimos datos sobre esta obra, así como algún esquema de la presa y una descripción muy completa del Río Algodor, el que abastece este pantano.

En la primera fotografía, arriba a la izquierda, se aprecia perfectamente toda la zona. Al ampliarla veréis un túnel redondo, que no es otra cosa que una gran tubería con una ligera curva a la derecha que atraviesa completamente toda la presa. En plena construcción esa tubería era el paso obligado para acceder al otro lado, ya fuera en bicicleta o con una "cady" (mobilette), como me comentaba un fiel seguidor del blog, para ir a pescar al charco "de las estacas", que se encontraba aproximadamente a unos 200 metros hacia dentro de lo que ahora es el embalse.
La fotografía de arriba a la derecha corresponde a una máquina tolva gigante, que se encargaba de repartir capas y capas de tierra que luego se reagaba para compactarla.
La presa está hecha de esta tierra compactada y empedrada por la parte del agua.
En esta otra fotografía de la izquierda se ve perfectamente el rebosadero del pantano, y en la última fotografía correspondiente a las obras de 1976, a la derecha, se ve la base de la presa. Los juncos que se aprecian en la parte inferior pertenecen al río Algodor. Está tomada desde el actual rebosadero.



Pasamos a un par de fotografías cedidas por la Familia Toribio. La primera está tomada del lado del pantano donde ahora está el agua. Era aproximadamente el año 1982; aún no llegaba el agua a las piedras. Pasaron varios años hasta que se empezó a llenar. En la imagen familiar aparece Feliciano con uno de sus hijos y sus dos nietas. Tras ellos el seat 127 de la familia.
Y la última fotografía, cuyos protagonistas vuelven a ser Feliciano y su hijo Santiago, está tomada en 1975, en el río Algodor a su paso por el antiguo molino, antes de iniciarse las obras de la presa. Exactamente donde el río cruza con el carreterín que todos tomamos para ir a la Ermita del Cristo. El molino de agua se encontraba en el lado izquierdo, según vamos hacia la Ermita.
Más a la izquierda había un pequeño puente casi derruído sólo para las personas. Ahora ya tan sólo se conserva parte de sus laterales, visibles tras la última limpieza del cauce; podéis ver alguna fotografía en este artículo. Del molino hace bastante tiempo que no queda absolutamente nada.
Durante las obras de la presa fallecieron dos trabajadores, uno de ellos un joven de no más de 25 años. Un pantano no exento de polémicas, pues son muchos los que consideran que fue una obra inútil, y que sólo contribuyó al deterioro de la zona del Valle, con las alamedas (que eran un auténtico vergel según me han comentado) como grandes perjudicadas. En el anterior reportaje que os enlazo en VDT aparece alguna noticia por parte de grupos ecologistas pidiendo su eliminación para intentar recuperar la zona. Mi generación no ha conocido este lugar antes de la presa. Agradecería que nuestros lectores más veteranos nos describiesen lo mejor posible cómo era. Aquellas romerías de antaño, para que no caigan en el olvido de las futuras generaciones.
En este artículo sobre el estado del pantano hay varios comentarios dando a entender que el motivo del deterioro del valle de Tembleque fue precisamente la construcción de esta presa.
También me gustaría editar este reportaje para añadir un interesante artículo publicado en la web de acuademia, en 2018, titulado "El embalse de Finisterre, crónica de un fiasco anunciado".
Es una transcripción literal de dicho artículo, al cual también se puede acceder en pdf desde este enlace de Google Drive.

El embalse de Finisterre, crónica de un fiasco anunciado

www.abc.es
Nunca el embalse de Finisterre, desde que fue inaugurado allá por el año 1977, se ha visto lleno de agua hasta el máximo de su capacidad. Las precipitaciones caídas en la zona donde se ubica, más bien escasas, y la marcada estacionalidad del río que lo atraviesa, el Algodor, sólo han …
(Noticia «Embalse de Finisterre: entre la demolición y la pervivencia»; ABC, 13/5/2018)

La cosa comenzó en una reunión…

Aquella mañana de finales de 1982 se celebraba una reunión en Toledo, en el despacho del Consejero de Política Territorial de Castilla-La Mancha, Amando García. El tema que se trataba era el embalse de Finisterre; se intentaba discernir por qué no recogía agua, cuando a partir del mismo se pensaba abastecer a la mitad de la provincia de Toledo. Se habían proyectado y construido siete ramales de conducciones partiendo del embalse, como las varillas de un abanico, que llegaban hasta Ocaña y Noblejas al norte, Madridejos y Consuegra al sur, Quintanar de la Orden al levante, y Mora de Toledo y Sonseca al poniente. Total más de 400 km de conducciones de gran diámetro, proyectadas para una población multiplicada por tres y un consumo unitario de agua también multiplicado por tres. El generoso proyecto multiplicaba por nueve las necesidades de abastecimiento de una región cuya población, hasta entonces, decrecía.

A la reunión, junto con el Consejero, asistía un ingeniero veterano de la Confederación del Tajo, Calvín, de tez gris verdosa, que era profesor de la Escuela de Caminos; otro ingeniero joven de la Confederación con oficina en Toledo, José Manuel Rodríguez, que pronto se iría al IRYDA; el ingeniero de la Diputación Provincial, Antonio Gómez Crespí, de exuberante personalidad y actividad en diversos campos técnicos, políticos y galantes; otro ingeniero del Servicio Geológico de Obras Públicas; y otros altos cargos de la Consejería, que no abrieron la boca al estar presente su jefe, el Consejero.

En el embalse de Finisterre se habían puesto grandes esperanzas para resolver ─de forma «definitiva»─ los endémicos problemas de abastecimiento de la mitad oriental de la provincia de Toledo. Cerca de 30 poblaciones se habían agrupado en una primera etapa formando la Mancomunidad de Abastecimiento del Algodor, con sede en Villacañas, la población más activa del conjunto. El proyecto del abanico de conducciones se había realizado por una ingeniería de prestigio. Se podía ver el tendido de las grandes conducciones a lo largo de las principales carreteras de la zona. El embalse, constituido por un «cerro» de materiales sueltos de 47 m de altura, terminado hacia 1977, tenía una capacidad máxima de 133 hm³ (el de mayor capacidad de la provincia de Toledo). En una de las laderas de la cerrada se construyó un depósito regulador al que se elevaba el agua y del que partía el abanico de conducciones. Se pensaba construir una ETAP para el tratamiento del agua en cabecera, antes de su distribución.

Al poco de comenzar la reunión, una secretaría reservadamente dio una razón al Conejero. Se levantó y fue a saludar, franqueándole el paso, a Manuel Diaz-Marta, veterano ingeniero regresado del exilio a España al principio de la democracia, diputado por el PSOE en las primeras elecciones al Congreso.

Después de los saludos de rigor, entramos en materia. Díaz-Marta, mirando a los ingenieros presentes, comentó ─con algo de acritud─ que cómo era posible que se hubiese hecho ese proyecto sin valorar previamente las aportaciones esperadas en el lugar del embalse. Los jóvenes, por boca del de la Diputación, expusieron que en la fecha del proyecto estaban estudiando en la Escuela de Caminos. Calvín, en su doble condición de ingeniero veterano y profesor de la Escuela, dando unos rodeos dialécticos, expresó que quizá se hubiese sobredimensionado el proyecto. Juan Manuel Rodríguez manifestó que en el proyecto las aportaciones se estimaban a partir de una sola fórmula; que él había aplicado posteriormente una serie de fórmulas que vienen en los libros de hidrología sobre la aportación que debería tener el embalse de Finisterre, y que le salían resultados dispares.

El del Servicio Geológico dijo que mejor que las fórmulas era hacer un reconocimiento de campo, viendo la cuenca y sus condiciones hidrológicas y geomorfológicas; después sería bueno llevar a cabo un modelo de simulación, ajustado con los datos reales disponibles, cosa que no se había hecho en el proyecto del embalse, y que podría dar luz sobre las aportaciones esperables en el futuro. A partir de ese punto, se podrían programar las actuaciones complementarias. Propuesta que fue aprobada sin oposición. A Díaz-Marta le pareció bien y dijo que eso se debería haber hecho antes.

…y siguió con una visita de campo…

A principios de enero de 1983 España sufrió una ola de frío siberiano. Los termómetros descendieron por debajo de 10 grados centígrados. Inmediatamente después de Reyes, los tres jóvenes ingenieros, bien abrigados y acompañados por los ingenieros técnicos Fernando Ruiz, de la Diputación (que decía que le encantaban estas visitas) y Emilio Cabrera, del Servicio Geológico, experto conocedor del campo y sus circunstancias, quedaron como punto de reunión en una cafetería de carretera cerca de Toledo. La tradición no escrita era que el último en llegar pagaba el desayuno. Desde ese lugar partió la comitiva de coches oficiales.

La cuenca del Algodor vertiente al embalse de Finisterre tenía una extensión reducida, unos 750 km². Al parecer, no había un solo pluviómetro en su territorio; los datos del más próximo, el de Toledo, no eran muy halagüeños, proporcionando una media de precipitaciones inferior a los 400 litros por metro cuadrado.

En los años habidos de funcionamiento del embalse, el agua no había alcanzado el desagüe de fondo, lugar que enseguida se utilizó irónicamente como cota de referencia. Tardaría todavía algún año en alcanzar dicha cota superando el llamado «embalse muerto»; hubo que instalar un pontón flotante para sacar por bombeo algún volumen de agua del embalse.

Al recorrer la margen izquierda de la cuenca, por una carretera que bordeaba un relieve montañoso, no muy destacado, de pizarras y cuarcitas fundamentalmente, se observó que a lo largo de muchos kilómetros no existía un solo pontón que evacuase las posibles escorrentías de la ladera bajo la carretera. Es decir, las escorrentías por ese lado eran muy escasas o nulas.

En cabecera de la cuenca se pudieron observar unas grandes balsas llenas de agua y con su superficie helada. El ingeniero de la Confederación dijo: «pues de presas de retenida y grandes balsas no se tenía conocimiento en la Confederación; habrá que mirar la foto aérea». Otro en plan filosófico hamletiano le contestó: «Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, de las que conoce la Confederación». Y dicho esto, los asistentes pasaron a practicar el deporte de arrojar piedras planas rasantes sobre la capa helada, que rebotando producían sonidos de aves canoras. A cada sonido venían a decir: «¡La alondra!, ¡la calandria!», y así sucesivamente.

Restablecido el orden y la marcha, al pasar por un puente sobre el Algodor, situado aguas arriba del embalse, echaron pie a tierra, observando el hilo de agua del río y comentando la posible edad del puente, pues no tenía en sus tajamares marcas del paso del agua.

… encontrándose con un pastor y su rebaño.

En esto se aproximó un pastor que, con su rebaño, transitaba por el interior del cauce y se disponía a atravesar uno de los ojos del puente. «Ésta es la nuestra», dijo uno de los del Servicio Geológico y cogiendo el paquete de cigarrillos se fue a platicar con el pastor. Después de los protocolarios saludos y la observación del estado de ovejas y corderos con los comentarios correspondientes, pasaron a la cuestión. Preguntado el pastor acerca de si iba por ese camino con frecuencia, dijo hacer el mismo camino (por el cauce del río) todos los días. Que el puente era de la época de Primo de Rivera. Que había visto el río con bastante agua dos veces en su vida: en 1947 y cuando estaban haciendo la presa (década de los 70) que una crecida se llevó por delante la maquinaria de construcción. Que el agua se la quedaban los de las balsas de arriba para regar sus fincas y llegaba muy poca ─cuando llegaba─ al embalse. Que cerca del río había multitud de pozos excavados que «sangraban» al río para regar las pequeñas parcelas. Que no sabía cómo los ingenieros habían hecho una presa tan grande cuando no había agua. Total, un informe hidrológico completo, sin necesidad de algoritmos, fórmulas o ecuaciones, fotos aéreas, inventario de aprovechamientos, modelos fenomenológicos o conceptuales, análisis de sensibilidad y demás parafernalia. Alguien exclamó: «¡Ah, si los proyectistas en lugar de gastar tantas horas en sus zahurdas visitasen más el campo!».

Habiendo dejado listo el asunto para sentencia y viendo que se hacía tarde para el condumio, la caravana de coches oficiales tomó el camino de Los Yébenes, tierra de rehalas, donde dieron cuenta de unos platos de caza bien maridados. Después de una larga sobremesa con licores y habanos, al darse cuenta de que la noche se echaba encima amenazando nevada, dislocaron la reunión y volvieron a sus respectivos lugares de origen.

Datos del embalse de Finsiterre (del Inventario de Presas y Embalses):

Superficie de la cuenca hidrográfica752 km²
Precipitación media416 mm/año
Capacidad a Máximo Nivel Normal133 hm³
Superficie a Máximo Nivel Normal1297 ha

La cuenca del Finisterre no es «una cuenca de agua».

Ese fue el resultado de un modelo precipitación-escorrentía, cuyos parámetros se ajustaron para reproducir las aportaciones en el lugar del embalse y sobre todo los abundantes «ceros» de la serie disponible. Los resultados eran que «de vez en cuando» se presentaba un año lluvioso que podía aportar al embalse del orden de 40-50 hm³, seguido de bastantes años con aportaciones irrelevantes o incluso nulas. Como es natural, a las autoridades político-administrativas no les gustó este resultado y procuraron olvidarlo.

Pero la situación de desabastecimiento en numerosas poblaciones era perentoria, por lo que había que actuar sin retardo. El Servicio Geológico planteó una campaña de ejecución de pozos que, en su mayor parte fue financiada por la Diputación provincial, ya que ni la Confederación ni la DGOH estaban por la labor, absorbidos por la magnificencia del Trasvase Tajo-Segura, que había comenzado su explotación hacía poco tiempo y que absorbía sus complacencias.

Se perforaron pozos en Ocaña, Noblejas y Villarrubia de Santiago, en el aluvial del Tajo; en la estación de Tembleque, con el que se llenó el ramal Tembleque-Quintanar, conducción que por sus grandes dimensiones servía, a la vez, de depósito regulador; se hicieron perforaciones en Villacañas, Villa de don Fadrique, Quintanar de la Orden, Madridejos, Consuegra, Sonseca y otros lugares que se han olvidado. Gracias a estas actuaciones, muchas poblaciones de la Mancomunidad del Algodor pudieron superar el periodo de sequía en espera de una solución nuevamente «definitiva».

La solución actual se debe a Manuel Diaz-Marta, que logró convencer a los responsables que había que aprovechar las infraestructuras de abastecimiento trasladando la toma al río Tajo («donde había agua» , según solía repetir) y construyendo una ETAP en Noblejas, municipio de su gran colaborador el alcalde Agustín Jiménez. Ahora la Mancomunidad del Algodor incluye 45 municipios con una población total de unos 170 000 habitantes y una deuda de unos 35 millones de euros. Se abastece desde el embalse de Almoguera, aunque sus fuentes de suministro, conducciones de transporte y poblaciones incluidas en la Mancomunidad han ido aumentando con el tiempo.

El embalse de Finisterre ha quedado a modo de «pirámide faraónica». Revivió en 2013, pues se quería utilizar para almacenar el agua del Tajo en periodos de caudales abundantes y soltarlos para los riegos de Talavera en épocas de sequías. El objetivo de estos trajines era el de incrementar los trasvases al Segura desde el ATS, ahorrándose las sueltas de Bolarque con destino a los riegos de Talavera de la Reina. El problema surgió cuando se cayó en la cuenta que las inversiones de ese proyecto (bastante caro) tendrían que amortizarlo lo beneficiarios del Trasvase. No se ha vuelto a hablar del tema… por ahora…


miércoles, 27 de abril de 2011

Granja de avestruces "EL QUIJOTE" en TVE.

El pasado día 25 de abril se emitió en el canal regional de TVE un breve reportaje sobre la granja de avestruces "El Quijote", que es la que tenemos en Tembleque. (Pinchando en la imagen accedéis a su web). También aparece en este vídeo Gloria, la dueña del restaurante MªBelén, situado a la entrada de Tembleque.
Tenéis un completo artículo en el blog Villa de Tembleque, que incluye dicho vídeo y toda la información sobre esta granja; las propiedades de la carne y huevos de avestruz. Accedéis al mismo en este enlace .

domingo, 13 de febrero de 2011

Obras del auditorio. Noviembre 2010-Febrero 2011

Desde que comenzaron las obras del auditorio a principios del verano de 2010, ya sabéis que les llevo haciendo un seguimiento para ver su progreso. En este enlace de VDT ya puse las primeras imágenes, desde el pasado verano, y su progreso hasta noviembre del año pasado. Así pues, aquí va la continuación, desde finales de noviembre hasta los primeros días de febrero, con la particularidad de que contando con el permiso del encargado de la obra, el pasado día 10 de febrero pude sacar las primeras imágenes del interior de las obras, que a mi modo de parecer creo que van a muy buen ritmo. Previsiblemente se termine el próximo verano.
Os dejo para empezar con este montaje fotográfico, desde el 30 de noviembre de 2010 al 10 de febrero de 2011:




Y aquí unos pequeños vídeos juntos con el móvil; pongo la fecha en cada uno:




Para finalizar, el interior del edificio con fecha 10 de febrero, gracias a la amabilidad del personal de obra:





Añado todas las fotografías desde que comenzaron las obras el pasado verano para todo aquel que quiera verlas o descargárselas. Tan fácil como visitar el álbum online en ESTE ENLACE DE PICASSA,
actualizado con fecha 3 de marzo de 2011.

martes, 28 de diciembre de 2010

Fray José Antonio López-Gil


Fray José Antonio López-Gil, (1729-1802), carmelita nacido en Tembleque, obispo en Jaca y posteriormente en Madrid; uno de nuestros personajes ilustres, antepasado de Don Manuel López Gil, que tantas historias del pueblo nos ha contado en el vecino blog Villa de Tembleque , es el protagonista en este artículo de dicho blog. Toda su biografía y un montón de documentos, en un amplio y estupendo trabajo al que podéis acceder pinchando en la fotografía.

Se restaurará la ermita de "El Loreto"

Según esta información del ayuntamiento, en breve comenzarán las obras de restauración de la ermita del Loreto.

Si no fuera por el día que es, esta noticia sería estupenda, aunque no creáis que es todo una broma. Resulta que esa página que pongo al principio, esta realmente extraída de una revista municipal, con la memoria de gestión entre los años 1999 y 2003, cuya portada es la que os muestro a la derecha. (Esto ya no es broma)


Desconozco los motivos por los que no llegó a buen puerto, pero aprovecho para seguir pidiendo a quien corresponda, que no dejen que se nos caiga, como creo que está a punto de hacer.
Os recuerdo en este par de vídeos, el estado actual del interior de la ermita del Loreto, grabado a principios de este año 2010. Un artículo más completo tenéis en este enlace al vecino blog VDT .