Tembleque ha sido y es tradicionalmente un pueblo agrícola. La mayoría de sus familias dependen, directa o indirectamente, de la cosecha del cereal. Desde los propios agricultores, aunque tengan pequeñas parcelas, pasando por talleres, tiendas, bancos, etc… Todo gira en torno al campo. Un buen año suele repercutir en todos los negocios del pueblo.
El mes de julio es el mes de la siega por excelencia. Normalmente se empieza a finales del mes de junio, con la recogida de la cebada, cuyos granos maduran antes que el trigo, que se cosecha después. Antaño, la recolección a mano, ayudada por los animales, se hacía muy lenta y pesada. Se empezaba cuando la siembra aún estaba algo verde, con una hoz, y se solía terminar en vísperas de la feria, habiendo pasado por varios procesos, como la trilla, para conseguir el grano final. Al menos eso es lo que a mí me han transmitido los más veteranos.

No soy el más indicado, dada mi juventud como agricultor, en daros explicaciones sobre esta milenaria tarea, que hoy en día, gracias a la distinta maquinaria que fue llegando desde mediados y finales del siglo pasado, se hace mucho más llevadera. Las máquinas actuales consiguen separar completamente el grano del resto de paja de una sola pasada.
En este reportaje gráfico os mostraré imágenes de distintas facetas de la siega; desde la propia cosechadora trabajando en el campo, pasando por la recogida de la paja restante; la descarga en la cooperativa, etc…
En estas fotos aparece precisamente
Carmen Calvo, junto con algunos socios de la cooperativa. Ella se encarga de pesar los remolques para saber lo que cada socio vamos descargando en la cooperativa.
Pepe, (foto de la derecha) es el que maneja las máquinas que le ayudan a almacenar todo el grano en las distintas naves y silos, además de atender la báscula y las tareas administrativas cuando Carmen se ausenta. Estos días acaba también de comenzar a trabajar con la máquina seleccionadora de cereal, que se encarga de limpiar todo el grano que luego los agricultores sembraremos en otoño, completando así el ciclo, tarea que compagina hábilmente con los almacenes de la Cooperativa. Procuraré hacer algún reportaje sobre la selección del grano, para que se entienda mejor.
Este año ha resultado ser bastante bueno, en gran medida por las generosas lluvias durante la primavera. Las únicas incidencias durante esta campaña fueron la
tormenta de granizo del 20 de abril, que afectó a algunas siembras que estaban algo adelantadas, en zonas concretas; también destacar que en plena campaña se produjo un incendio por la zona de
"La Prudenciana", arrasando varia hectáreas de cereal.
Para comenzar os dejo este vídeo, grabado en varios días durante esta campaña que ahora está finalizando. Os explico:
Comienza con imágenes de una máquina por el camino Camuñas, cerca de la autovía A4 a la altura del “toro de Osborne”. En el minuto 1:10 vemos otra máquina muy cerca del pueblo, en el camino Consuegra. Sin dejar este camino, pero algo más alejado, (min 1:50) cerca de La Casa del Indiano, nos metemos en el interior de la cabina de la máquina de Javi, para que veais lo mismo que ve el maquinista, que dicho sea de paso, suele pasar muchísmas horas subido en la segadora. Esta máquina es muy moderna, con muchas comodidades. Las de finales del siglo XX tenían la cabina al aire libre; aún se pueden ver algunas. En esos casos, el picor que produce el tamo de la mies es más que considerable. En muchos casos inaguantable. En el minuto 5 os muestro de una forma muy breve y resumida el funcionamiento general de una cosechadora. En este caso una John Deere; el mecanismo es prácticamente el mismo de todas las cosechadoras en los últimos 50 años. Vamos, desde que aparecieron las primeras máquinas. Lo único que varía es la comodidad o las mejores prestaciones que se han ido añadiendo con el paso del tiempo.
A partir del minuto 6:30 se observa la descarga del grano desde la cosechadora al remolque; posteriormente algunas imágenes de la recogida de la paja, y finalizamos con el trabajo en la Cooperativa Cristo de la Palma, que es donde la mayoría de agricultores guardamos el grano en Tembleque. En el minuto 8:40 un remolque vacía el trigo para almacenarlo en uno de los enormes silos destinados a tal efecto. Ya en el minuto 9:00 vemos el trabajo de Pepe, en esta ocasión con el toro mecáncico, acercando el grano de trigo a los sinfines para poder llenar las naves de los almacenes. Este año ha sido bastante bueno, lo que ha provocado que dichos almacenes queden completamente llenos, ayudándose para ello de unas contrapuertas para mayor cabida y de una rana mecánica, artilugio que dispara el grano allá donde no llegan otras máquinas, por aprovechar todo el espacio de las naves. Aún asi, gran parte del grano se ha tenido que quedar a la intemperie, por problemas de espacio.
También dispone de un vehículo de alta potencia para empujar el grano y poder amontonarlo mucho mejor. Lo podréis ver en algunas fotografías.
Y tras esta presentación, os dejo con el vídeo en cuestión:
Y cómo no, este álbum de fotos, relacionadas todas ellas con este reportaje elaborado en Tembleque, que espero haya resultado didáctico; al menos mi intención era explicar la siega de una forma amena, por quien no conociera esta importante faceta de las gentes de nuestro pueblo.