viernes, 29 de septiembre de 2023

El Camino de las Carretas y el Santuario del Santísimo Cristo del Valle. Por Pedro Antonio Fernández Fernández-Peinado.

El 29 de septiembre tradicionalmente es el día de la Romería del Cristo del Valle, aunque desde 1971, se decidió que era mejor celebrar la Romería el último domingo de septiembre, para facilitar que puedan acudir más vecinos o peregrinos, siendo así siempre la celebración en un domingo. Este es un dato que aparece publicado en el
libro de las Fiestas Patronales de Tembleque de 1971.
Hace poco celebramos la
Romería de septiembre de 2023, y ahora, precisamente en su día, el 29 de septiembre, vamos a compartir un excelente trabajo histórico, firmado por nuestro buen amigo, historiador y cronista oficial de Turleque, Pedro Antonio Fernández Fernández-Peinado, Pedro Peinado para los amigos.
 Bajo el título de "El Camino de las Carretas y el Santuario del Santísimo Cristo del Valle", nos sumerge al lector en un agradable paseo por el paraje del valle del Algodor, en fechas previas y posteriores a la construcción del Santuario del Cristo del Valle, con todos los caminos que circundaban por la zona, con especial mención al Camino de las Carretas, los carros tirados por bueyes, y cómo sus caminantes iban parando en las quinterías; en definitiva, la vida de de entonces, que desde luego en el valle del Algodor era muy fructífera en todos los aspectos.
Sin más, os invito a su amena y agradable lectura, a través de este pdf de Google Drive.
Copio a continuación de manera literal el texto y fotografías:

EL CAMINO DE LAS CARRETAS Y EL SANTUARIO DEL SMO. CRISTO DEL VALLE.
 Por Pedro Antonio Fernández Fernández  Peinado.
  « En la villa de Consuegra, en veinte y cinco días del mes de agosto del año de mil seiscientos y ochenta y ocho, ante mí, el presente escribano y testigos ynfrascritos, compareció Francisco Rodríguez Palmero vezino de la villa de Tembleque y dixo: que por quanto el día de san Juan Bautista veinte y quatro del mes de junio de este dicho año de ochenta y ocho, llegaron a un silo que tiene en sus labores que están entre los términos de esta villa y de la de Tembleque en el sitio que llaman la Cañada de Urda, dos hombres en trage de pobres de peregrinos... »

  Estas fueron las primeras líneas de la escritura de donación del silo de don Francisco Rodríguez Palmero a la Orden de San Juan. Aquí aparece por primera vez en un documento el topónimo Cañada de Urda que da nombre al singular paraje donde se encuentra el Santuario del Smo. Cristo del Valle. Es conveniente aclarar que, en este caso, considera cañada como espacio geográfico entre dos sierras próximas entre sí (Sierra de Enmedio y Sierra del Algodor) y no como camino de uso trashumante. En su génesis, el Cristo del Valle, también fue conocido como Cristo de la Cañada.

« El día tres de este año de mil seiscientos ochenta y ocho, cayó a un pozo Isabel de Areyano, vecina de Almonacid, mujer de Juan López Palomo. Sumergiose a la profundidad del y después de un cuarto de hora ascendió sobre el agua y desde allá llamó a Smo. Cristo de la Cañada y la sacaron, no sólo libre, sino sana y buena del susto y del golpe. Testifica este prodigio, Pedro Rodríguez con la autoridad de escribano de la villa de Almonacid. (Milagros del Smo. Cristo del Valle)»

  La toponimia nos ofrece la posibilidad de dibujar el paisaje del pasado, puesto que está cimentado sobre caminos, cañadas, veredas, donde han surgido villas, quinterías y también santuarios.

  Camino de la Cruz del Pobre, Castilnovo, El Bombo, Venta Vieja, Los Turlequejos, El Telégrafo, El Vallao, Las Barracas, Pozo de los Franceses, Las Ánimas, El Calvario, Camino del Cristo... Estudiar cada uno de ellos daría para escribir muchas páginas, pero haremos parada en un camino condenado al mal del olvido y que también forma parte de la historia del Santuario del Smo. Cristo del Valle: el Camino de las Carretas.

  Hasta finales del siglo XVIII (En 1786 se abre el paso de Despeñaperros) las principales vías de comunicación entre Castilla y Andalucía discurrían a través del Valle de Alcudia (Ciudad Real), atravesado por dos caminos importantes: Camino Real de Sevilla a Madrid, que se dirigía directamente a la capital hispalense, y otro más frecuentado que hacía escala en Córdoba, también con destinoa Sevilla, denominado Camino de la Plata (Camino de la Plata deriva del término árabe balath, que significa camino empedrado) o de las Ventas (El Camino de la Plata poseía un número importante de ventas, de ahí que fuese también conocido como Camino de las Ventas). El viaje desde Toledo a Sevilla solía hacerse en ocho etapas). De Toledo partía este camino y se bifurcaba en Ciudad Real, dirigiéndose un ramal hacia los reinos orientales de Jaén y Granada por el Puerto del Muradal en Sierra Morena y otro hacia los reinos occidentales de Córdoba y Sevilla por el Valle de Alcudia.

  Estos caminos tuvieron gran importancia estratégica desde que se estableciera la Casa de Contratación de Indias (Sevilla (1503), Cádiz (1717)) cuyas necesidades de transporte de mercancías de largo recorrido crecieron exponencialmente, haciéndose imprescindibles los servicios de carreteros. Además de estas vías principales, existía otra red transversal de caminos calificados como carreteros o de herradura como es el Camino de las Carretas.

  Camino de las Carretas:

  Este itinerario carreteril conecta por el norte con el Camino Real de Madrid a Sevilla, pasando por Villanueva de Bogas, el Santuario del Smo. Cristo del Valle, la Cañada de Urda (La Cañada de Urda debe su nombre a que el Camino de las Carretas se dirige a esta villa toledana.) y Urda donde, a unas dos leguas de la población, se incorpora al Camino de las Ventas o de la Plata. (Actual Carretera Nacional 401.) A su paso por el término de Turleque, cruza por la antigua Vereda de los Estambreros, actual Ruta del Argar (Itinerario Jacobeo de reciente creación desde Lorca a Santiago de Compostela.) y por el Camino de la Leña (Actualmente se conoce como Carril de la Travesaña.), utilizado por los leñadores temblequeños para ir a Las Serrezuelas.

  En 1497 los Reyes Católicos decretan la creación de la Cabaña Real de Carreteros que durante varios siglos mueven mercancías por todo el reino. Transportan madera a Toledo, azogue desde Almadén, armamento (Tenían contrato de exclusividad con la Corona.), carbón, leña, sal, aceite, trigo, lana, hierro, brea para calafatear los navíos de la Carrera de Indias... Todo ello al paso lento y firme de carretas de bueyes o vacas serranas. La Cabaña Real de Carreteros estaba dividida en tres asociaciones que se repartían el territorio: la de Burgos-Soria, la de Cuenca y la asociación de Ávila.

  El Camino de las Carretas y el Santuario del Smo. Cristo del Valle.

  Las caravanas de carretas que transitaban por la Cañada de Urda vieron de primera mano, en sus idas y venidas, la construcción de un silo en un terreno de labor y, años después, la transformación en un magnífico santuario lleno de gente y vida.

  ¿Cómo iban a imaginar aquellos carreteros que devendría en paraje mítico y finisterre sacro para cientos de peregrinos que llegarían a repostar energía vital ante las sagradas imágenes pintadas en la pared?

  En una época en la que el sol condicionada los ritmos del trabajo y la religión marcaba un tiempo lineal que empezaba con la Creación y acababa con el Juicio Final, el invierno comenzaba con el Adviento y finalizaba con la Cuaresma, los pastores se ajustaban en san Pedro y los gañanes en san Miguel, las trampas (deudas) se pagaban en la Asunción y las primeras uvas se pisaban en san Francisco, cualquier acontecimiento fuera de esa rutina resultaba extraordinario.

  La primavera marcaba la salida de los carreteros. Dejaban sus casas y familias hasta el otoño. En caravanas de treinta yuntas comenzaban su singladura por caminos, cañadas y veredas, haciendo parada en villas, ciudades, ventas y aldeas. La gente, al verlos llegar a sus pueblos se acercaban a hablar con ellos, pues traían una mercancía de incalculable valor:
¡NOTICIAS! Los transportistas eran la única fuente de información que les permitía conocer qué ocurría en otros lugares.

  Hospital, fragua, bodega..., estaban a disposición de peregrinos y, por qué no, también de carreteros que harían un alto en el camino al pasar por el Santuario del Smo. Cristo del Valle. Allí encontrarían un espacio seguro para ellos y sus animales, un plato de comida caliente y la posibilidad de pedir favor ante las pinturas milagrosas del Smo. Cristo y su Sma. Madre. También comprarían alguna estampa o medalla y, de nuevo en el camino, contarían la historia y milagros de este santo lugar allá donde hicieran parada.

  A Baena (Córdoba) y Motril (Granada) llegaron noticias de las pinturas milagrosas y, a buen seguro, los arrieros, carreteros y trajineros que pasaron por el Camino de las Carretastuvieron mucho que ver.

  Actualmente solo nos queda la memoria de nuestros ancestros, el topónimo y una herradura de buey o callo, como recuerdo de la importancia de aquella ruta hasta Andalucía.



FUENTES:

GARCÍA ORTIZ, J. (1995) La villa de Turleque. Diputación de Toledo. Toledo.

GIL ABAD, P. (1983) Junta y Hermandad de la Cabaña Real de Carreteros Burgos-Soria. Diputación Provincial de Burgos. Burgos

JIMENEZ DE GREGORIO, F. (1970) Diccionario de los pueblos de la Provincia de Toledo hasta finalizar de siglo XVIII: población, sociedad, economía e historia. Editorial Católica Toledana. Toledo.
Comentar que Pedro Peinado también ha publicado este trabajo en la página de Facebook de Turleque "Amigos del Carro":
Enhorabuena a Pedro Peinado, por volvernos a mostrar un trocito más de nuestra historia, en este caso ambientada en el Stmo. Cristo del Valle.

lunes, 25 de septiembre de 2023

Romería del Cristo del Valle. Septiembre 2023. Todos los vídeos y fotografías.

Un año más, llegó el
último fin de semana de septiembre, donde tradicionalmente en Tembleque se celebra la Romería del Cristo del Valle, la más importante del año, con permiso de la Romería de Mayo, ambas organizadas desde la Hermandad del Santísimo Cristo del Valle. 
Este año 2023, se ha celebrado el fin de semana del 23 y 24 de septiembre, con un tiempo realmente espléndido, por lo que la afluencia de público durante ambas jornadas ha sido más que considerable.
En este reportaje, como viene siendo habitual, vamos a compartir todos los vídeos y fotografías, para no perder detalle, en esta ocasión gracias a la labor de nuestra paisana y colaboradora Victoria Conde, pues la totalidad de imágenes de ambos vídeos las ha grabado ella, así como prácticamente todas las fotografías, también con alguna que otra colaboración desde Turleque, como la de nuestra vecina Melody.
Así pues, vamos a comenzar por orden cronológico, con el sábado 23 de septiembre, donde la tradicional Misa en la ermita del Cristo se celebra a las 20h, con asistencia de todas las autoridades y la Reina de las pasadas Fiestas Patronales, a cuyo término todos los asistentes pudieron disfrutar de una gran colección de Fuegos artificiales, en el recinto de la ermita, todo ello amenizado por la Asociación Musical "Cristo del Valle". Este año hubo por la noche más gente que nunca.
Comentar que previamente, en la tarde de ese sábado, también un grupo de ciclistas, del Club Temblebike "Los Callaos" realizaron la tradicional ruta al Cristo del Valle, por el Camino Cristo, desde Tembleque hasta la ermita, al igual que numerosos peregrinos, que tanto el viernes como el sábado hicieron ese mismo recorrido a pie, como es costumbre en cada víspera del Cristo del Valle.
Fotografía por cortesía de nuestro vecino Onésimo.
En este primer vídeo, de Victoria Conde, con la colaboración en la edición de José Luis Escribano, veremos un amplio resumen, tanto de la misa, con imágenes también de la imposición de medallas a los nuevos Hermanos, como de la colección de Fuegos Artificiales y el ambientazo que se vivió en la pradera, mientras la Asociación Musical "Cristo del Valle" tocaba algunas piezas, también con algunos chiringuitos venidos desde Turleque, algo que se repetiría al día siguiente.
Pasamos al día grande, el día de la Romería, el domingo 24 de septiembre, con un sol radiante, que acompañó durante todo el fin de semana, siendo así una de las Romerías más multitudinarias de los últimos años.
Como es tradición, la Misa del mediodía en la ermita, oficiada por nuestro Párroco Don Carlos (al igual que la del día anterior) fue masiva, y una vez que finalizó, se procedió a la tradicional Procesión alrededor de la ermita, con la Imagen del Cristo del Valle, acompañada de la Asociación Musical "Cristo del Valle" y cientos de fieles, que poco después disfrutaron de la comida, cada cual con su grupo de amigos o familiares, como es tradición en todas las Romerías.
Ni qué decir tiene que no faltaron los chiringuitos, los puestos de juguetes, ropa o castillos hinchables durante toda la jornada, así como la tradicional rifa de la Hermandad, tras la puja de varas, cuyo número agraciado fue el 0738, saliendo ya también el ganador en aquel momento.
Mención también para Protección Civil, como siempre al pie del cañón en todas las Romerías, controlando principalmente los accesos de vehículos y atendiendo cualquier incidencia que pudiera haber.
Igualmente, una pareja de la Guardia Civil de Tembleque también estuvo presente tanto en la Misa como en la Procesión. De hecho, compartimos una fotografía de nuestra paisana Victoria, donde posan junto a la Imagen del Cristo del Valle, con sus uniformes y el tricornio.
A continuación, vamos a dividir en dos vídeos la Romería del Domingo, igualmente por cortesía de Victoria Conde, comenzando por un amplísimo resumen de la Misa del mediodía, con espectaculares imágenes desde lo alto del púlpito.
El siguiente vídeo, como continuación del anterior de la Misa, es donde veremos la bajada del Cristo y la Procesión con su Imagen alrededor de la ermita, así como el ambientazo en toda la pradera:
Y antes de finalizar, compartimos un nuevo vídeo especial del Cristo, editado por nuestro paisano y colaborador José Luis Escribano. Es un montaje fotográfico del Himno del Cristo del Valle, con imágenes de la Romería de septiembre 2023.
Aprovecho también para compartir la letra del Himno del Cristo del Valle, que viene escrito en todas las estampitas que se reparten desde la Hermandad. Fotografía del Himno por cortesía de Victoria Conde.

Cerramos así con broche de oro esta espectacular Romería, con el álbum fotográfico que complementa los vídeos anteriores, acercando así esta Romería a todos los paisanos que por los motivos que fuera no hayan podido asistir a la misma. Las imágenes son en su mayoría por cortesía de Victoria Conde, así como algunas de la turlequeña Melody.
Agradecimientos tanto a la Hermandad del Santísimo Cristo del Valle y al párroco Don Carlos, por las facilidades que brindaron a Victoria a la hora de grabar el evento.
Cada vez hay mayor fé en los temblequeños y vecinos de localidades cercanas, como Mora, Turleque, Villanueva de Bogas, Consuegra, El Romeral... que siguen acudiendo a pedir y a dar gracias al Santísimo Cristo del Valle.
Cada año somos más y cada año con mayor respeto y alegría celebramos El Cristo del Valle.

martes, 19 de septiembre de 2023

El Cristo del Valle de Tembleque. Una devoción manchega en el Santuario de la Patona de Motril. Reportaje publicado en "El Faro Motril", por el periodista e historiador Pablo Castilla.

El pasado mes de diciembre, el periodista e historiador Pablo Castilla, desde Granada, que escribe para
"El Faro Motril", se puso en contacto con un servidor, pues estaba buscando información sobre el Cristo del Valle, para una investigación histórica, relacionada con la Imagen del Cristo del Valle también en Motril y otros lugares, algo que ya comentamos en este mismo blog, en el artículo titulado "Misterios sobre el origen del Cristo del Valle", y en su labor se topó con este blog. Rápidamente le puse en contacto con nuestro amigo e historiador Pedro Antonio Fernández Peinado, cronista oficial de Turleque, que es sin duda la persona que más sabe sobre la historia del Cristo del Valle.
Varias meses después, en julio, Pablo Castilla publicó un extraordinario reportaje en El Faro Motril, que me gustaría compartir a continuación, con permiso de su autor, para que quede así constancia gráfica también en este blog, además de en su publicación original, en este enlace de El Faro Motril

EL CRISTO DEL VALLE DE TEMBLEQUE. UNA DEVOCIÓN MANCHEGA EN EL SANTUARIO DE LA PATRONA DE MOTRIL.

Cercanas ya las fechas de nuestras fiestas patronales, EL FARO da a conocer hoy un artículo de investigación histórica del que es autor el motrileño Pablo Castilla Domínguez en el que se pone de manifiesto una antigua devoción perdida. Se trata del Cristo del Valle Tembleque, advocación instada en la ermita de Nuestra Señora de la Cabeza por una familia motrileña en el año de 1702 y al que se va a erigir una capilla cuyo costo y ornamentos van a ser asumidos por los donantes. Por desgracia, la guerra civil va a extinguir todo rastro de ella, aspecto que hoy, afortunadamente, sale a la luz para reivindicar el honroso gesto de Francisco de Villanueva para con la ermita y todos los motrileños.

EL CRISTO DEL VALLE DE TEMBLEQUE.

UNA DEVOCIÓN MANCHEGA EN EL SANTUARIO DE LA PATRONA DE MOTRIL. 

Cuando accedemos al interior de la Iglesia de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Motril, descubrimos en su estructura características de toda edificación religiosa del momento de su construcción –1641–: una es la simetría. Efectivamente, si trazamos una línea imaginaria desde la puerta que da a las Explanadas hasta su altar mayor vemos cómo cada mitad es reflejo de la que tiene enfrente. Este equilibrio solo es roto por una pequeña capilla situada en el lado de la epístola –el de la derecha mirando al altar–. Un hecho que apunta a que sea un añadido al edificio original, idea que se refuerza al ver su exterior en fotografías de comienzos de siglo XX, donde claramente se descubre su diferencia constructiva con el resto de la ermita (imagen 1). La pregunta, entonces, se hace inevitable: ¿Cuál es el origen de esa capilla?

«Imagen 1. Trasera del Santuario. La capilla se señala con un óvalo (Alberto Martín)»

Para responder esta cuestión debemos retroceder a julio de 1702. En esa fecha el arzobispo Martín de Ascargorta (imagen 2), gran promotor de las artes en su tiempo, recibió una petición del motrileño Francisco de Villanueva solicitando licencia para «hacer una capilla en dicho Santuario, la cual he de hacer a mi costa, sacándola de cimientos, que tenga su arco y puerta principal inmediato al arco principal de la media naranja del dicho Santuario hacia el lado del mar». 

 «Imagen 2. Retrato del arzobispo Martín de Ascargorta (José Risueño)» 

El matrimonio formado por Francisco de Villanueva y por Ana García, por tanto, promovió la obra de esta capilla, de la que no cabe duda de su identidad por la detallada ubicación. Propietarios de varias parcelas de caña de azúcar en la vega, ambos formaban parte de ese estamento mejor posicionado que solía patrocinar una capilla destinada al entierro propio y de su familia. De ahí que, en la misma petición, solicitasen al arzobispo que en ella «hemos de tener nuestro entierro yo y D. ª Ana García, mi mujer, y los demás nuestros sucesores y herederos». Este sería, por tanto, el motivo de esta construcción, realizada en el Cerro porque, en palabras suyas, «de muchos años a esta parte tengo particular devoción a la gloriosa imagen de Ntra. Sra. de la Cabeza, que tiene su santuario extramuros de dicha Ciudad de Motril, a cuya gloriosa imagen y santuario referido he dado y doy las limosnas que puedo de mi hacienda y caudal».

Según la misma petición al arzobispo Ascargorta, Francisco de Villanueva también se encargaría de su decoración: «Luego que esté fenecida y acabada ha de ser asimismo de mi cuenta el ornamentarla de todo lo necesario para que esté con la mayor decencia que sea posible». Y en el centro de toda esa ornamentación presidiría la nueva capilla una imagen concreta: «He de colocar en dicha capilla la gloriosa y milagrosa imagen del Santísimo Cristo del Valle de Tembleque, que lo tengo retratado en las casas de mi morada con la mayor decencia que puedo».

Documentos de la Sección de Consejos del Archivo Histórico Nacional. «Imagen 3. Grabado del Cristo del Valle.» 
La nueva capilla edificada por Francisco de Villanueva y Ana García, y que enriquecería el santuario de la Virgen de la Cabeza, se dedicaría al Santísimo Cristo del Valle –también llamado en otros documentos «de la Palma»–, que se venera en la población manchega de Tembleque, en la provincia de Toledo, entonces perteneciente al Priorato de San Juan. Una advocación bastante desconocida por nuestra región granadina –lo cual redunda más si cabe en su interés– y que pertenece a ese grupo de pinturas de Cristo crucificado que desde una población específica extendieron su devoción y presencia mediante reproducciones por toda la geografía española, propiciado por milagros y prodigios acontecidos entre sus fieles.

La tradición sitúa el origen del Cristo del Valle, según la fuente que consultemos, en junio o julio de 1688. Dos peregrinos que pedían limosna solicitaron hospedaje en una casa ubicada en el paraje donde hoy se alza el santuario del Cristo, a unos quince kilómetros de Tembleque. Allí les ofrecieron para su refugio un silo subterráneo, que es una edificación común en aquella comarca para almacenar los alimentos. En agradecimiento por la caridad recibida se comprometieron a pintar a Cristo crucificado. Para hacerlo se valdrían de unos pigmentos que ellos mismos llevaban, y como soporte utilizarían la pared del habitáculo en el que habían sido alojados.

«Imagen 4. Cuadro del Cristo del Valle en la Iglesia de Cúllar Vega (foto del autor)» 
 A la mañana siguiente, cuando los hospederos asomaron al lugar, descubrieron allí «una pintura tan bella que los robó los afectos. […] Era la Imagen de Cristo en el divino Madero, tan tierno, que parecía que estaba allí vivo y muerto. Junto a la divina Cruz estaba el retrato bello del Archivo de la gracia, de la Reina de los Cielos, de la Madre de Jesús, de la de todos Consuelo. […] Mirando al Hijo y llorando con muestras de sentimiento», en palabras del romance sobre el origen y milagros del Cristo del Valle.

En torno a esta imagen originaria –que, lamentablemente, no se conserva– desde bien pronto comenzaron a multiplicarse los milagros, propiciándose así la afluencia de un número cada vez mayor de devotos que terminarían erigiendo su actual Santuario. Estos fieles, a su vez, conforme retornaban a sus lugares de origen, se encargaron de extender la fama y la devoción del Cristo del Valle, llevando muchas veces consigo estampas y reproducciones de la pintura original que no tardó en ser enriquecida con la presencia al otro lado de la cruz de los dos peregrinos, y de la colocación al pie de la misma de la cruz de ocho puntas emblema de la Orden de San Juan de Jerusalén, en cuyo territorio se alzaba el santuario (imagen 3). Estos mismos elementos son los que encontramos en la copia que hemos podido identificar en el lateral izquierdo del altar mayor de la parroquial de Cúllar Vega, en el cinturón de Granada (imagen 4). Un cuadro que, hasta ahora, ningún feligrés asociaba a esta secular advocación, y que supone un ejemplo más de la extensión de esta devoción en nuestra diócesis.

«Imagen 5. Altar del Cristo del Valle en Cubel (SIPCA)» 
Una observación detallada de este ejemplar revela que se encuentra recortado en su parte inferior, pues solo aparece la mitad superior de la cruz de San Juan. En el fragmento que le falta poseería, con toda seguridad, otro elemento que se añadió a todas las reproducciones: una cartela que señalaba la advocación. Por ejemplo, la del que había en Baena –hoy inexistente– decía: «Verdadero retrato de la milagrosa imagen del Santo Cristo de Santiago de la Palma del Valle de Tembleque, pintado por dos peregrinos desconocidos el día 25 de junio viernes del año 1688. El Excmo. Señor Cardenal Nuncio

ha concedido cien días de indulgencia a todas las personas que rezaren un Padrenuestro y un Avemaría por la exaltación de nuestra santa fe católica delante de este Divino Señor». En Cubel (Zaragoza) se conserva otro, este sí, con una inscripción similar (imagen 5).

Volviendo al que nos ocupa, por la documentación consultada desconocemos si el hecho de que Francisco de Villanueva poseyera una de estas copias se debió a que el mismo matrimonio peregrinara a Tembleque, o a que les fuese regalado por algún devoto que lo visitara. De lo que no cabe duda, en base al testimonio del motrileño, es que para el año 1702 –solo catorce años después del origen de la advocación– ya poseían el venerado simulacro en el oratorio de su morada.

La respuesta arzobispal a la petición se firmaría el 17 de julio de 1702. Ascargorta concedía su licencia para todo lo que Villanueva solicitaba: la edificación de la nueva capilla añadida a la fábrica originaria del Santuario, su ornato, su consagración al Cristo del Valle de Tembleque y el carácter de sepultura para el matrimonio.

 «Imagen 6. Interior del Santuario en 1937. La capilla se señala con un óvalo (Torres Molina)» 
Hasta ahora no podemos dar fechas exactas del inicio y de la finalización de las obras, si bien con toda seguridad la capilla ya estaba finalizada en el año 1706. En 1708 Francisco de Villanueva se refiere a ella en su testamento como ya acabada al indicar que «…mi cuerpo vaya […] sepultado en la capilla y entierro que doña Ana García, mi mujer, y yo, con licencia del Ilustrísimo Señor Arzobispo de Granada, labramos en la ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, extramuros de esta dicha Ciudad, donde colocamos al Santo Cristo del Valle de Tembleque».

La siguiente pregunta lógica que podemos hacernos es por el aspecto de la capilla. En los textos hasta ahora referidos no encontramos ninguna descripción, más allá de que el matrimonio se comprometía a «ornamentarla de todo lo necesario» y de que en ella «colocamos al Santo Cristo del Valle de Tembleque». Para encontrar una respuesta hemos de esperar a 1722. En ese año Ana García, ya viuda, pide la celebración de unas misas «en la Capilla que el dicho Francisco de Villanueva y la otorgante hicieron y labraron en la ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, extramuros de esta dicha ciudad, donde está colocado una pintura copia del Santo Cristo del Valle de Tembleque, que la tiene adornada de todos los ornamentos precisos y necesarios, e hicieron un tabernáculo pequeño donde está depositado el Santísimo Sacramento». La referencia, aparte de indicarnos que el matrimonio dotó la capilla de ornamentos –expresión con la que podemos entender tanto las vestiduras como los vasos sagrados–, también señala la existencia de un pequeño retablo al hablarnos de un sagrario donde se reservaba el Santísimo. Retablo que cobijaría la «pintura copia» –pintura, no grabado– del Santo Cristo del Valle de Tembleque.

Un texto de 1891 nos ofrece una descripción más detallada al hablarnos del «altar del Sagrario» del Santuario en estos términos: «El Retablo tallado y dorado. Un Santo Cristo en lienzo embutido en el mismo retablo, con puerta de cristales. A los lados San Antonio Abad y San Diego de Alcalá. Una cruz de metal dorado. Cuatro candeleros de metal dorado. Dos sacras marco dorado. Un cuadro grande de lienzo con la Virgen del Regalo. Otro ídem con un Santo Cristo. Una baranda de madera, torneada».

Con este texto, a pesar de su carácter telegráfico, podemos hacer una reconstrucción de cómo sería aquella capilla. Un retablo «tallado y dorado» se alzaría ocupando todo su testero; en su centro una «puerta de cristales» protegería el principal elemento devocional: el «Santo Cristo en lienzo», nuestro Cristo de Tembleque; su hornacina estaría flanqueada por las imágenes de San Antonio Abad y San Diego de Alcalá, proporcionadas con el tamaño del cuadro; la parte baja del retablo la ocuparía una mesa de altar con todo lo necesario para celebrar en ella la Santa Misa; dos cuadros grandes flanquearían el retablo, seguramente ubicados en las secciones transversales al testero principal –esto es, sobre las aberturas que comunican con el crucero y con el coro, uno enfrente del otro–; en el suelo, ante el altar, se hallarían los enterramientos de Francisco de Villanueva y Ana García, debiendo alguna losa inscrita identificarlos de algún modo; por último, una baranda de madera se encargaría de cerrar todo el espacio.

Lamentablemente hoy día no conservamos nada de este patrimonio, único en su especie en nuestra comarca, tanto por la devoción que albergaba como por su origen. La destrucción anticristiana de julio de 1936 arrasó por completo el Santuario de la Virgen, acabándose en horas con un patrimonio artístico del que no podemos llegar a hacernos una idea. También con esta capilla (imagen 6). Con los años nuestro Cerro resurgió para custodiar a la Patrona de Motril, si bien desprovisto de la magnificencia con que la devoción de generaciones de motrileños y motrileñas lo había enriquecido. El espacio que otrora ocupara el Cristo de Tembleque ahora lo ocupa una Dolorosa, salvada de la barbarie junto con la Virgen de la Cabeza (imagen 7). Nada queda en esa capilla que recuerde la advocación que motivara la construcción de ese espacio.

«Imagen 7. La capilla en la actualidad (foto del autor)» 
Aunque todavía existe algo que evita el olvido y que nos ofrece una fecha cierta para la capilla: un copón que, por medio de la inscripción que circunda su base, sigue testimoniando la presencia en nuestra costa granadina de una importante advocación manchega: «ESTE COPÓN LO YZO POR SU DEVOZIÓN FRAN.CO VILLANUEBA Y D.A ANA GARZ.A SU MUGER P.RA LA CAPI.A DEL SS.MO XP.TO DE TEMBLEQUE Q.E FUNDARON P.R SU DEV.N EN LA YG.A DE N.A S.A DE LA CABEZA DE MOTRIL A.O DE 1706».

* * *

Agradecemos la información amablemente facilitada por Pedro Casas, administrador del blog «Todo Tembleque», y por Pedro Antonio Fernández Fernández-Peinado, cronista oficial de la villa de Turleque (Toledo), así como la consulta de documentación histórica por este último para la elaboración de este artículo.

Desde este blog Todo Tembleque, ya sólo me queda dar mi más sincera enhorabuena al autor de este reportaje, Pablo Castilla Domínguez, por su gran labor de investigación, y permitirme publicarlo también en este blog, para que quede alojado en la hemeroteca.
Aquí os dejo una captura extraída desde el artículo publicado en El Faro de Motril. Pinchar para ampliar: