Seguimos con esta segunda entrega de Temblequeño@ en Tembleque, que como ya os expliqué, no se trata de otra cosa que mostrar un poco a la gente de Tembleque paseando por las calles del pueblo, sin más pretensiones que conocerlos un poco mejor, y facilitar el contacto con sus familiares, aunque sea virtualmente. Todas las fotografías las voy añadiendo el álbum correspondiente, el cual espero ir ampliando progresivamente.
El día 31 de mayo, fiesta de la Comunidad de Castilla-La Mancha, la mañana en el centro de Tembleque se presentaba muy tranquila. Poco a poco se fueron acercando algunos vecinos a la zona del puente de la zanja, buscando la sombra de los árboles, pues empezaba a apretar el calor. Allí no es nada difícil encontrarse con nuestros protagonistas: Miguel "Caracol", que a sus 85 años y a menudo echándose un cigarro, se mantiene de una forma envidiable. Junto a él tenemos a Navarro, con su inseparable ciclomotor; una mobylette que tiene aproximadamente medio siglo de vida. Se unieron a tomar el fresco Luis y
Félix. Les hice varias fotografías que añado, junto a las de la primera entrega, en el siguiente álbum fotográfico de "Temblequeños en Tembleque"
Continuamos con esta octava entrega de Fotos antiguas de Tembleque en los años 20. Nos trasladamos a la calle Convento, antiguamente la Calle Real, pues formaba parte del camino o carretera principal de Madrid a Andalucía, para contemplar cómo era hace casi un siglo el edificio más emblemático que tenemos en Tembleque: El palacio de Fernández-Alejo, popularmente llamado La Casa de las Torres, con tres formidables fotografías que en su día hizo Don José Hoya, como el resto de las imágenes de anteriores entregas o las que aún quedan por publicar.
Como bien sabemos, este palacio fue construido en 1753 por Antonio Fernández-Alejo, gracias a la fortuna que en su día se trajo de América. Destaca, aparte de su imponente fachada principal con sus dos míticas torres, sus amplias y numerosas estancias y galerías, los materiales nobles con maderas traídas de América para su construcción y el grandioso patio interior, con su pozo de brocal en el centro del mismo, y que podemos observar adornado, además de vislumbrar a algunas de las personas que vivían en el palacio aún por los años 20, en la última de las fotografías inéditas que conseguimos rescatar para la elaboración de este reportaje.
Me gustaría rememorar una vez más aquella crónica del diario "El Castellano", fechada en 1927, donde se describía espléndidamente este palacio con motivo del banquete organizado por sus dueños tras la inauguración del Grupo Escolar de Tembleque, que ya publiqué en este blog y en su día en VDT, con aquel reportaje sobre el interior de La Casa de las Torres, y aprovechando que la crónica está escrita en la misma época que estas formidables fotografías, y que además su lectura resulta muy amena:
EL
BANQUETE.
Lector: figúrate
en lo más amplio de nuestra calle Real, festoneada por las copudas acacias aún
en todo su verdor y pompa que, tamizando la luz, cubren de verde esmeralda los
viejos sillares, los artísticos hierros de sus balconaje; la magnífica portada,
verdadero encaje de granito; las dos airosas torres cuadrangulares rematadas en
agudas trazas, enmarcando la austera casona pregonera de rancias
noblezas…
Ábrense
los grandes portones para recibir a tan ilustres personalidades… El patio
enorme, cuadrado, de portales amplios y galerías corridas en su torno. En el
centro el pozo de brocal en ochavas rematado por artístico hierro soporte de la
garrucha. En uno de los portales, panzudos secos repletos de grano ponen su nota
típica de casa labradora.
El Señor Suárez
Somonte no puede ocultar su alegría; avanza con juvenil viveza hacia la
portadilla del corral, lleno de luz cegadora penetra en todas las dependencias.
Cobertizos en que yacen hoy en depósito las típicas galeras, los carros de
labor. Las cuadras donde buen número de mulas comen pacíficamente su pienso;
aspira con deleite el vaho cálido y agrio del ambiente… Y sus ojos de tonos de
acero certeros y firmes, se velan por la emoción.
La escalera regia,
en cuyo frontis campea el escudo de los Alejo. ¡Qué prodigio de
galerías! ¡Qué sala la colindante al oratorio! ¡Qué muebles aquellos, escasos
para tan amplios recintos, en que campean señoriales pregonando toda una
historia de grandezas!...¡Y qué curiosa la colección de óleos sobre las
transformaciones por cruzamientos de la raza humana!
Y en tan señorial
ambiente, lector amigo, que sus ilustres dueños, el ingeniero agrónomo
don Víctor Fernández Alejo y su respetable y bella esposa doña Purificación
Sabater de F. Alejo, pusieron galantemente a disposición de nuestro
alcalde, se verificó el banquete ofrecido por el Ayuntamiento a sus ilustres
huéspedes de unas horas, banquete íntimo que bien en contra de los deseos del
señor Torres hubo que limitar a concejales, autoridades civil y militar judicial
y eclesiásticas, maestros nacionales, prensa y forasteros venidos con
representación oficial o acompañantes de las altas autoridades.
…El alcalde (de
Tembleque) termina dando las gracias más rendidas a los dueños de la casa, los
respetables señores de Fernández Alejo, por la amable hospitalidad que nos han
prestado.
Seguidamente el
señor Suárez Somonte dio las gracias al alcalde por la espléndida acogida que le
ha dispensado el pueblo de Tembleque; a los señores dueños de esta mansión,
señores y labradores, que tantos recuerdos ha evocado en mi alma –dice- porque
yo, señores, que soy de los que se enorgullecen de su humilde origen, cuando
visitaba esos corrales llenos de aperos de labor y aspiraba el bravío perfume
que el campo pone en todos sus elementos de trabajo, evocaba mi infancia, mis
primeros años, hasta los catorce, en que, hijo de labradores, he roto alguna vez
la escarcha de la barbechera para que los sementeros arrojaran el bendito
grano.
¡Brindo
por Tembleque labrador, por su Ayuntamiento y por su alcalde, y sobre todo por
la prosperidad de los dueños de esta casa tan acogedora y tan
cortés!...
Y por último, el
señor Fernández Alejo, en oportunísimo momento y en breves frases llenas de
sincera emoción, pone a disposición de todos su casa, sus servicios personales y
toda su alma en cuanto sirva para realzar a su querido pueblo. (Grandes
aplausos).
Corresponsal
de “EL CASTELLANO”. ARCE. Tembleque 9 de Octubre de 1927.
Pocos años después de tomarse estas fotografías y la escritura de la formidable crónica, en la Guerra Civil de 1936, este emblemático edificio fue saqueado, perdiendo muchas de sus pinturas y muebles que adornaban el palacio. Posteriormente fue utilizado, entre otros usos, como cuartel de la Guardia Civil, y en 1979, fue declarado Monumento Histórico Artístico. Tuvo algunas restauraciones donde se eliminaron las cuadras y patios posteriores, dejando el edificio tal cual hoy en día podemos observarlo, y un gran parque en la parte trasera. En próximos reportajes os mostraré imágenes tomadas durante algunas de estas restauraciones, por cortesía de Emobar y Jose Luis Gómez Fernández-Mazarambroz, descendiente de esta ilustre familia de los Fernández-Alejo. Algunas escenas cinematográficas se han rodado en este palacio, las últimas fueron correspondientes a la película de Emilio Aragón "Pájaros de papel" y en un capítulo de la serie de televisión "Águila Roja". Me despido con dichas imágenes hasta una nueva entrega de estos reportajes de carácter histórico.
Hace ahora más de un año, el pasado 7 de febrero de 2011 comenzaba la restauración del “Arco de Narcisa” por parte de los alumnos de la Escuela Taller. Tras la culminación de dicha Escuela, en noviembre del mismo año, quedó paralizada provisionalmente la restauración del acceso norte a la Plaza Mayor. En este reportaje sobre la clausura de la Escuela Taller se conservan cientos de fotografías sobre el trabajo realizado por la Escuela mientras duró.
Hace un par de meses se retomó el trabajo para culminar de una vez por todas la famosa restauración, destinando el Ayuntamiento, una parte muy importante de las subvenciones de 2012 a la finalización de las obras.
Estoy haciendo un seguimiento más o menos exhaustivo, con el permiso pertinente, dado el carácter histórico de esta restauración, recopilando material gráfico de todo el proceso, para un futuro reportaje cuando llegue el esperado día de la inauguración. Hasta entonces, os voy a mostrar un breve resumen en forma de vídeo con algunas escenas tomadas a lo largo del pasado mes de mayo, confiando que finalicen dichas obras a la mayor brevedad posible, presumiblemente a lo largo del próximo verano. De vez en cuando os seguiré mostrando imágenes, gracias a la amabilidad del personal encargado, que también ejercieron de maestros en la última Escuela Taller, Francisco, el albañil, y Fernando, el ebanista, ayudados respectivamente por Vitorio y Francisco. Gracias a todos ellos estoy siendo testigo de la minuciosidad y cuidado que están llevando con este histórico trabajo, prestando especial atención a todos los detalles, como espero poder dejar plasmado en un próximo y mucho más amplio reportaje. Ahí os dejo este adelanto:
El pasado 27 de mayo tuvo lugar la VI MTB TEMBLEBIKE. Un total de 150 participantes en un recorrido de 59 kilómetros, cuya salida y llegada tuvo lugar frente al Pabellón Municipal de Tembleque. En el blog de TEMBLEBIKE tenéis toda la información sobre la clasificación final, así como fotografías y crónicas de algunos de sus integrantes. En esta edición de 2012 me acerqué al pabellón para ser testigo de la llegada a la meta de todos sus participantes, cuyo primeros clasificados tardaron alrededor de 2 horas en completar el largo recorrido por los caminos de nuestro pueblo y el vecino Villanueva de Bogas. Tras la llegada del campeón, Rubén Centoira, durante la hora posterior se produjo un constante goteo de corredores a lomos de sus bicicletas, que se fueron distanciando a lo largo de todo el recorrido, cada cual con sus distintas cualidades y posibilidades. Pude comprobar además, la excelente organización y compenetración entre todos los miembros del Club TEMBLEBIKE, así como el servicio de deportes del ayuntamiento de Tembleque, para el correcto desarrollo de la prueba, que fue un éxito total en todos los aspectos. Creo sinceramente que este evento se está convirtiendo en un referente en las pruebas de ciclismo no sólo en nuestra comarca más inmediata, sino quizás también a nivel nacional, pues los participantes vinieron desde numerosos puntos de la geografía española. Y por supuesto uno de los eventos de mayor envergadura, por toda la movilización de distintos sectores que conlleva, organizados en Tembleque.
Poco más puedo contar yo que no esté escrito en el blog de TEMBLEBIKEo en el de DEPORTES DEL AYUNTAMIENTO DE TEMBLEQUE, con su monitor deportivo, Carlos, controlando en todo momento el paso por meta y todo el desarrollo en general a la perfección. Os muestro a continuación un par de vídeos, el primero de ellos, tras unas imágenes preparando el almuerzo y la colocación del arco de meta, comienza la llegada a la meta de todos los participantes; a eso de las 11:15 de la mañana llegaron los tres primeros, casi "en un pañuelo": Rubén Centoira, Rubén Ortega y Henry López, respectivamente. (minuto 1:30 en el vídeo)
En este segundo vídeo os muestro imágenes de la entrega de trofeos, cuya información más detallada está disponible en el blog de TEMBLEBIKE.Posteriormente tuvo lugar una comida campera en el merendero junto al pabellón; con esas últimas escenas termina este segundo vídeo.
Me despido dando la enhorabuena no sólo a los ganadores de la prueba, sino a todos sus participantes por su esfuerzo, y también por supuesto al club MTB TEMBLEBIKE y al servicio de deportes del ayuntamiento de Tembleque, por su impecable organización, así como su amabilidad que me mostraron a mí particularmente y a todos los participantes en general. Los cientos de personas que nos juntamos el domingo por la mañana, entre participantes, organización y público, en el que me incluyo yo, parecíamos una gran familia. Comienza la cuenta atrás para la VII MTB TEMBLEBIKE.
Casi se me olvida, no podía faltar el álbum de fotografías, en el que hemos colaborado todos un poco. Hay más imágenes en el blog de TEMBLEBIKE.