miércoles, 30 de octubre de 2013

Testimonios de Don Manuel López-Gil Gómez. Guerra Civil en Tembleque.

Todos los temblequeños conocemos a Don Manuel López-Gil Gómez. Este vecino, a sus 88 años de edad, tiene una memoria realmente envidiable. Gran amante de la poesía. En varias ocasiones hemos compartido en el blog alguno de sus poemas.
Hace pocos días, me facilitó precisamente uno de esos escritos, a modo de testimonio, hablándonos sobre la Guerra Civil en Tembleque, con intención de publicarlo en el blog, y así poder llegar a más lectores. Pero esta vez no me conformé sólo con eso. Le planteé la posibilidad de grabar en vídeo alguno de sus testimonios, aprovechando su excelente memoria, y que a su edad, lo considero una auténtica enciclopedia viva.
Dicho y hecho, con toda la amabilidad del mundo me recibió en su domicilio en Tembleque, justo en frente de la farmacia.
Estuvimos charlando un rato, y me mostró, entre otras muchas cosas, dos cuadros pintados por él mismo, pues aparte de dominar la literatura, me demostró que tampoco se le da nada mal el arte de la pintura.
Como os he comentado anteriormente, en este primer vídeo nos va a hablar de la Guerra Civil en Tembleque, donde se instaló un aeródromo militar en la zona de la Vega. En su cuadro, tal y como él lo recuerda, nos explica con todo lujo de detalles todo lo relacionado con aquella etapa tan dura en la historia de España, a partir de 1936, y hasta varios años después de la finalización de la misma, en 1939. Sería la denominada posguerra, donde también pasaron muchas penurias, hambre y miseria. El testimonio no tiene desperdicio:
Continuamos con otro vídeo, donde a su vez nos muestra un cuadro mucho más amable y ameno que el anterior, pues se trata de enseñarnos de su puño y letra la forma que tenían los labradores de Tembleque de arar con mulas. El paisaje, el cerro de los Molinos. En este formidable testimonio nos cuenta, entre otras muchas anécdotas, cómo él mismo recuerda los molinos a pleno rendimiento, con su maquinaria original. Prestad atención:
Tras estos testimonios, donde la Guerra Civil ha tomado parte del protagonismo, quisiera recuperar algunas imágenes de los restos de esa guerra en Tembleque, y que hace ya unos años publiqué en el vecino blog Villa de Tembleque, donde de hecho, el propio Don Manuel también había colaborado con otros testimonios. (Véase bajo el epígrafe "Tembleque aeronáutico").
Para esta ocasión, los siguientes vídeos los he vuelto a subir a youtube con una resolución de imagen mayor que la que utilicé en un principio, así que lo considero una buena ocasión tanto para verlos por primera vez, quien no lo hiciera en su día, o para recordarlo nuevamente, y completar así más si cabe este artículo. Os explico:
Aún hoy en día es posible encontrar los restos físicos que se quedaron tras la Guerra Civil, en forma de refugios antiaéreos, silos o como en este primer caso: El polvorín de los pinos.
Fue en 2010 cuando me decidí a entrar y grabar por primera y última vez en esta gigantesca cueva cavada en la zona de los pinos, muy cercana a la autovía de Andalucía. En este siniestro lugar se guardaba la munición y la pólvora utilizada durante la Guerra. Me comentaba Don Manuel que en una ocasión, bajando él de niño por la cuesta de los pinos, lo que ahora es la autovía, antaño carretera o camino de Andalucía, muy poco transitado, tuvo que refugiarse en este polvorín.
 Una vez finalizada la contienda, toda la munición que aún se guardaba en su interior la hicieron detonar, para su destrucción total. Esta explosión se escuchó perfectamente desde el propio pueblo.
Desde entonces, esta construcción ha estado en total desuso. Muchos niños han jugado en su interior al escondite, especialmente años antes de la construcción de la autovía, (en los 80), que tenía un acceso mucho más fácil. Ahora, aunque yo me adentré por mera curiosidad, es una visita que para nada recomiendo. El interior se encuentra en pésimas condiciones, y en cualquier momento podría hundirse la tierra que lo rodea, por no hablar de los posibles restos de munición (balas, granadas, etc..), que nadie garantiza que fueran eliminados en su totalidad, y que aún pudieran quedar por allí dentro.
El recorrido, de unos 10 minutos, lo grabé íntegramente, con una cámara que por aquel entonces, hace tres años, tenía visión nocturna, y acompañado por una pequeña linterna. Y así os lo muestro a continuación. Sin trampa ni cartón. Salí de allí con una sensación bastante angustiosa. Sería posteriormente cuando hablando con algunos pastores, me comentaban que a veces ellos han querido pasar a echar un vistazo, pero que sus perros de compañía jamás han querido entrar, ladrando y negándose constantemente cada vez que se acercaban a la boca de la cueva, ya que se ponían muy nerviosos. Algo que a mí me demuestra que no es un sitio apto para adentrarse, por lo que pueda pasar. Pero bueno, a lo hecho, pecho, y aquí os dejo las imágenes, tanto en el recorrido en vídeo como en un montaje de imágenes con las fotos que hice en su interior:

Otro refugio antiaéreo o búnker lo encontramos en el camino Consuegra, al poco de cruzar la carretera de Turleque. En este caso se encuentra en una finca privada, y aún se conserva tanto la entrada como la salida, en lo que fue un segundo aeródromo que teníamos en nuestro término municipal.
 Sin ser tan angustioso como el polvorín de los pinos, también me adentré, con una idea bastante más clara de su recorrido que en el caso del polvorín.
Algo que previamente me mostró el dueño de la finca, explicándome que le dieron esa forma o recorrido en su interior, en forma de “U”, precisamente para intentar evitar una línea recta entre la entrada y la salida, por si bombardeaban la zona, que no cayesen dichas bombas justo sobre el pasillo principal. Os lo he dibujado de forma aproximada en esta foto aérea, que recupero del reportaje que publiqué originalmente.
 Portando la misma cámara y linterna, os dejo con este otro recorrido por su interior. Al igual que en el caso anterior, las imágenes las he vuelto a subir a youtube en su formato original, con más calidad de imagen que el vídeo publicado en un principio, hace tres años:
Pocos años después de la publicación de este artículo, el acceso a este búnker del camino Consuegra se encuentra parcialmente cerrado con unos palets de madera.
Otra zona que el propio Don Manuel nos ha dibujado en su cuadro, es el cerro de los molinos de Tembleque, donde aún se conserva un refugio antiaéreo mucho más accesible que los anteriores, si bien por aquella época existían muchos otros silos o cuevas por toda la base del cerro que ya han desaparecido.
Un breve vídeo que en su día grabé en su entorno e interior, cuando aún los molinos conservaban sus aspas:

Y terminamos este reportaje regresando a la la zona de la Vega, donde Don Manuel nos ha ilustrado a la perfección la zona del aeródromo, ya que aún podemos ver más restos de la Guerra Civil, con otro refugio antiaéreo, de los muchos que por aquel entonces se encontraban en la Vega. No se puede acdeder al interior, por estar totalmente lodado de tierra.
Recupero además, un testimonio que ya publiqué en el reportaje enlazado de VDT, donde podemos afirmar que aún en esta zona de Tembleque deben estar enterrados los restos de una de las avionetas utilizadas en este aeródromo durante la Guerra Civil
  Corría aproximadamente el año 1977, cuando unos amigos se dirigían en coche hacia Alcázar de San Juan para realizar un viaje en Tren a visitar unos familiares en Cataluña. Iban el padre y sus dos hijos pequeños. Tras varias horas de espera en el andén, al fin accedieron al vagón; una vez allí, el más pequeño de los hijos se mareó, con tan mala suerte que fue a vomitar a los zapatos que previamente se había quitado otro pasajero que tenían por compañero de viaje. Era de Jaén.
-“¡Cuánto lo siento, señor!” El niño, que se ha mareado… 
-“No se preocupe hombre, que tengo yo varios hijos y sé de sobre lo que eso conlleva…”
 En parte gracias a este “incidente”, y debido a la larga duración del viaje, entablaron una amena conversación ambos padres.
 -¿Y de dónde dicen ustedes que son? 
-Somos de Tembleque, vamos a Cataluña a ver a unos familiares… 
-¡Hombre, de Tembleque…! Yo estuve durante la guerra civil allí destinado.
Y fue entonces cuando este jienense le contó a la familia que nunca olvidaría una noche en el aeródromo de la vega de Tembleque, pues tuvieron que enterrar literalmente uno de los aviones averiados a mano (no sabemos si por accidente, relativamente frecuentes al aterrizar), ya que era importantísimo que no se viera desde el aire, y por supuesto que tendrían que hacer ese trabajo antes del amanecer, entre todos los compañeros que allí estaban destinados. Quizás por eso no quemaron el avión, para no levantar una humareda que los delatase en la distancia.
Añado un nuevo vídeo grabado, grabado en marzo de 2017, correspondiente a lo que era la pista del aeródromo de la Vega, así como los restos del refugio antiaéreo, haciendo un pequeño recorrido por dicha pista, desde lo alto de un tractor.
 Edito nuevamente este reportaje, a fecha 15 de marzo de 2017, para añadir información sobre la Guerra Civil supuestamente en Tembleque, ya que la semana pasada, nuestro amigo Carlos Vega, a través de su formidable blog "Toledo GCE" publicó un interesante reportaje sobre la Guerra Civil, enfocada en la provincia de Toledo, titulado "La Ofensiva final por el sur del Tajo", en este enlace: En él, aparecen varias fotografías que según el archivo alemán SZ Photo, estarían tomadas en Tembleque, aunque el autor del post, al igual que yo, tenemos serias dudas.
 Por eso, tras dialogarlo Carlos y yo, hemos optado por publicarlas también por aquí, para ver si alguien es capaz de ubicarlas correctamente. Si no son de Tembleque, como nos tememos, sí es muy probable que sean de pueblos de alrededor. 
Os invito a visitar el post completo de "Toledo GCE", donde encontraréis muchas más fotografías e información. Aquí simplemente publico las que se supone que pueden pertenecer a Tembleque, según ese archivo de fotos alemán, esperando que con vuestros comentarios se pueda aportar algo de luz sobre la ubicación exacta de estas históricas imágenes.
Publicación correspondiente en el Facebook del blog:
El texto alusivo a Tembleque, en el post original es el siguiente:
"Esta serie de imágenes, según el archivo alemán, corresponden a la ocupación del pueblo de Tembleque en Toledo, aunque tengo dudas sobre si es este pueblo (cualquier información al respecto será bienvenida). Los lugareños salen a la calle a recibir a italianos y alemanes. Llegan con caballería, brigadas motorizadas, con vehículos de transporte alemán, carros alemanes Panzer I, carros soviéticos T26 capturados a los republicanos (destaca la torreta pintada con los colores de la bandera rojigualda y la cruz de San Andrés en sus escotillas superiores para evitar la confusión con la aviación propia). El júbilo es ostensible. Los niños corren entre los soldados y el fotógrafo. Hay brazos en alto al paso de las tropas. En los balcones de las casas se han colocado banderas blancas. Estas escenas se repitieron a lo largo de todos los pueblos del sur de la provincia como ocurrirán el día 28 de marzo en Madrid."
 "Entrada de fuerzas de Franco al pueblo de ¿Tembleque? En la segunda fotografía, aparecen varios hombres vestidos de una manera diferente. Parecen uniformes del ¿Ejército republicano? Se ven algunas chaquetas cortas y gorras de plato. Algunas mujeres van agarradas a un tipo peculiar, parece un oficial, grandote, con gafas y también una gorra de plato. Levanta el brazo ante la cámara y en su otra mano parece portar un bastón. A la izquierda, tres hombres parece que portan una bandera rojigualda entre el lío de brazos que intentan cogerla. Cualquier información sobre estas fotografías será bienvenida."
  Me despido agradeciendo de corazón a Don Manuel su colaboración y predisposición a la hora de compartir con todos sus testimonios. Espero que este artículo haya sido lo suficientemente didáctico para conocer un poco más de la historia de Tembleque.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias a Manuel por contarnos y recordar esta historia de nuestro pueblo.
Yo recuerdo que mi madre tambien me contaba muchas cosas, por ejemplo cuando sonaban las sirenas tenian que correr a los refugios, y lo del hambre que pasaron y la langosta que arrasaba las tierras.
Una pena que tuvieran que pasar esa experiencia tan mala y desagradable.
Ojala y que no se repita.

Anónimo dijo...

te felicito por este reportaje, es muy interesante. tiempos pasados que ya no volveran.la gente mayor tienen un tesoro en su memoria de los hechos de la gerra.