

En una ruta que comienza justo hoy, 29 de abril, y que si todo va bien, finalizará el próximo 10 de mayo en Santiago de Compostela.
Se ha creado una página de Facebook llamada "Camino Solidario", donde podemos seguir prácticamente en directo su camino, con sus experiencias, que nos contarán día a día. No obstante, en este post del blog, será nuestro vecino e impulsor de la idea, Fernando Escribano, el que nos detalle un poco más en qué consiste este proyecto, del cual estaremos muy pendientes.
"Este camino lo hacemos saliendo desde Tembleque mi amigo Rubén y yo; Rubén es nieto del tío Regalado, que arreglaba y vendía bicicletas en la calle empedrada, y yo nieto del tío Epi. Salimos los dos y hasta Santiago hay unos 770 kilometros, salimos el sábado 29 de abril y tenemos pensado llegar el día 10 de mayo tres amigos, tres porque el sábado salimos de Tembleque hasta Villamiel de Toledo, a unos 85 kilómetros de aquí, pasado Toledo, allí nos espera otro amigo de Getafe, y tras dormir en su casa el domingo ya arrancamos los 3, haremos una media de 70 kilómetros al dia, el día que menos 55 y el día que más 95. Y tras haber hecho ya 8 caminos y viendo que me seguía gente pensé en hacerlo por alguna buena causa, y tras buscar me decidí por la AEPEF, (Asociación Española de Paraparesia Espástica Familiar) la conocí por mi amigo José Antonio Mora, que tiene dos hermanos en silla de ruedas por la enfermedad, y tras hablar con él vi que les hacía mucha falta difundirlo. Es una enfermedad rara, sólo hay 300 diagnosticados pero se estima que puede haber unos 4.000 portadores de alguno de los genes defectuosos, y por eso les hace mucha falta la difusión, y en cuanto a recaudar fondos les vendría muy bien, si fueran grandes cantidades sería para investigación, pero les harían falta unos 1.500 euros al mes mínimo, así que el dinero recaudado por sms y venta de pulseras, camisetas y demás se utiliza para donarlo a una ong que engloba a varias enfermedades, y para poder seguir dándole difusión, adjuntamos la siguiente información":



En las fotografías adjuntas vemos precisamente a Fernando Escribano con dichos colaboradores.
Desde el blog ya sólo me queda desearles mucha suerte en esta aventura, y con su permiso, iré subiendo a este post las crónicas y fotografías que se vayan publicando en la página de Facebook de "Camino Solidario", que comienza justo el día de la publicación de este post, 29 de abril de 2017.
PRIMERA ETAPA. 29 de abril.

Sobre las 7:30h ya parece que la lluvia se calma algo; me preparo bien, cojo mi chubasquero, y salgo hacia el punto de encuentro; nada más subirme a la bici compruebo que me roza la alforja, así que tras llegar a la Plaza y hacernos las fotos de rigor, nos tenemos que acercar a Eurobike, para hacer los ajustes de última hora. Desde allí Blas nos despide mientras nos graba nuestros primeras pedaladas oficiales.



De allí a Burguillos, Cobisa y ya divisamos el Alcázar de Toledo a lo lejos, ¡Ya nos sentimos en la cuenta atrás para llegar!

Adjuntamos el vídeo del comienzo de esta aventura, desde Eurobike, en Tembleque:
SEGUNDA ETAPA. 30 de abril.

7 de la mañana, vuelve a sonar el despertador por segundo día consecutivo, ¿qué hago a estas horas? Me apetece seguir en la cama con el frío que hace, pero pienso en el camino, en la AEPEF, y en que voy a pedalear junto a mis amigos, así que ¡arriba!...

Salimos al jardín y vamos preparando todo, al final nos liamos y salimos a las 9 menos cuarto, claro, para qué correr.
La
mañana se presenta fría y con aire, caminos suaves y tendidos, pasamos
un par de pueblos y sumamos kilómetros de forma fría pero fácil, hasta
que, para no variar, se complica el día, y cómo... Pues con la lluvia,
luego queremos que esté todo verde, así que se agradece en ese sentido,
pero para pedalear no es buena compañera.

La cena muy buena y mejor en buena compañía,
Javier, María y Ángel nos han cerrado una jornada irrepetible. Nos vamos
muy a nuestro pesar a dormir pero hay que descansar para mañana
intentar llegar a Ávila.
El camino se presenta muy duro pero no hay
miedo. ¡Sin dolor no hay gloria!
TERCERA ETAPA. 1 de mayo.
Entre Cadalso de los Vidrios y Ávila: 
A las 8 hemos quedado con Javier, que nos trató de lujo ayer y hoy quiere desayunar con nosotros para despedirnos, y claro, a las 8 estamos en la churrería acordada enfrente de la Iglesia, y sí, allí dentro está esperando ya. No sólo nos recibe con una sonrisa que no borra de su cara, sino que nos regala una chapa con el logo del camino del sureste, diseñada por Esther, que también estuvo en la comida del día anterior.
El desayuno ameno, como no podía ser menos, nos hacemos las fotos de rigor con nuestro amigo y tras despedirnos empezamos a pedalear con un frio intenso.


Unos 68 kilómetros muy muy duros que tienen su recompensa en lo hospitalario que nos reciben, y que en la ciudad se encuentra uno de nuestros mejores amigos y también peregrino, Santi, con su novia, con el que hicimos el primer camino en el 2009; nos volvemos a juntar y sólo nos falta Valentín; ahí estamos los que pecamos de novatos en el 2009, juntos de nuevo y con muchos caminos a nuestras espaldas ya.
Nos llevan por Ávila a dar una vuelta y a cenar, y a las 12 ya entrando en el albergue para descansar y pensar en Medina del campo, mañana. Felices sueños.
CUARTA ETAPA. 2 de mayo.
Ávila -Medina del Campo. 
Según avanzábamos y pasábamos pueblos, hemos ido entrando en un paisaje que nos recordaba mucho a nuestra tierra, la zona del llano, con grandes y largos caminos con cultivos de cereales a ambos lados.
Hemos ido viendo las esculturas de nuestro amigo José Luis López Villamuelas, que están en algunos de los pueblos de este camino, entre ellas la de Gotarrundia, escultura hecha de hierro, como las demás, como buen forjador que es y de Santa Teresa, ya que es allí donde se cree que nació.

Hemos seguido pasando pueblos y disfrutando de lo poco accidentado del terreno hasta que tras pasar Arévalo y un par de pueblos más, nos hemos encontrado con nuestro destino, Medina del Campo. ¿Y dónde alojarnos? Pues de eso se han encargado los padres Carmelitas que nos han puesto camas con sábanas y todo, todo un lujo el no tener que abrir el saco de dormir hoy. Luego paseo por el centro, cena viendo el partido Madrid-Atleti y a dormir.
Mañana esperan más de 70 kilometros.
Un saludo y agradecimiento a todas las asociaciones del camino que están compartiendo todas las publicaciones para ayudar a la AEPEF. Y gracias a todos los demás porque cada granito de ayuda cuenta.
QUINTA ETAPA. 3 de mayo.
Medina del Campo -Villalpando
Hoy tenemos por delante otra tirada de kilómetros, que resultan salirnos 90 en el cuentakilómetros; esperemos que la AEPEF se vea beneficiada igual que sumamos nosotros metros a las piernas.
Comenzamos a rodar saliendo de la plaza de Medina del Campo, donde ayer compré un dedal de recuerdo como hago en todos los viajes a mi tía Marita, para a algo menos de media hora subir las primeras cuestas. No son muy duras, pero nos ayudan a calentar. Y sin muchos problemas comenzamos a movernos por caminos que bien podrían ser de la estepa manchega, en lugar de encontrarnos en Valladolid.

Seguimos dando pedales y subiendo la temperatura a la vez que nos quitamos las prendas de abrigo y así llegamos a Tordesillas; bonita ciudad o pueblo grande, como se quiera mirar, donde su tradición por los toros se deja ver en todos sus rincones, lógicamente sin entrar en ningún tipo de polémica.
Y así llegamos a Mota del Marques. No es grande ni famoso, pero para nosotros es importante; ayer se puso en contacto con nosotros Rebeca, de la Asociación de amigo del camino de Santiago del sureste de Valladolid, para informarnos de cómo estaban los albergues en los pueblos de la zona y para interesarse por el camino solidario que estamos realizando, total, que nos hacemos las fotos de rigor en el pueblo y quedamos en hablar más tarde con ella, al no encontrarse allí.
Y de ahí a San Pedro y ya hacia el final de la etapa, pero con los últimos 19 kilómetros haciéndose eternos y sin ver dicho final.
Hoy, al tener problemas con el albergue de Villalpando nos alojamos en una pensión que nos sienta como un hotel de 5 estrellas, pudiendo estirar las piernas por la noche de nuevo.
Después de habernos alojado y haber limpiado y ajustado las máquinas rodantes nos damos una vuelta por el pueblo y aprovechan para visitarnos e informarnos de todo Rebeca junto a Rodrigo, los dos de la Asociación de Valladolid, muy amena la visita, aprendemos mucho y todos encantados, un placer haber podido compartir ese tiempo con ellos. Luego, sin más, cenamos algo de carrillada, crestas de gallo típicas de Zamora y a dormir, que mañana volverá a sonar el despertador, y una hora antes, para intentar evitar el calor una hora menos.
SEXTA ETAPA. 4 de mayo.
Villalpando-Rionegro.
Está vez, igual que la etapa anterior, está puesto el despertador; nos suena a las 6 de la mañana para intentar quitarnos las últimas horas de calor que hemos sufrido los dos días pasados; desayunamos en el mismo sitio donde hemos dormido y echamos a rodar con un ritmo tranquilo y en silencio, apretando los dientes por los 8 grados que hacía pero que nos han motivado a apretar los pedales. Hemos ido pasando algunos pueblos que más bien eran aldeas, por su tamaño, hasta que casi sin darnos cuenta hemos llegado a Benavente, ciudad que se caracteriza por su mala señalización del camino, y claro, no íbamos a ser menos nosotros en perdernos, y nos hemos salido sin pasar por el centro de la ciudad; nos quedamos sin saber si merecía la pena, jajaja.

Unos metros más adelante de empezar a rodar de nuevo, ya tenemos la separación de los caminos, el que va a Astorga o el que va a Orense, que es el que tomamos nosotros, el del sureste que llega a Santa Marta de Tera, pueblo importante del camino Mozárabe Sanabrés, por encontrarse en su iglesia la imagen en piedra mas antigua del apóstol Santiago con el atuendo de peregrino que se tiene conocimiento. Y es ahí donde ya es terreno conocido para mi, por lo que nos queda de camino, ya pasé también en bicicleta cuando hice la vía de la plata desde Cádiz a Santiago, allá por el 2014 creo recordar.
A partir de Santa Marta hemos rodado rápido entre chopos y a unos pocos metros del cauce del río Tera hasta que tras separarnos, nos ha tocado empezar a subir para rodear el embalse por su lado derecho; estas subidas que no han sido duras nos han servido de calentamiento para lo que nos espera mañana.

Aquí en Rionegro no hay mucho que ver, un pueblo pequeño, tranquilo, como nos gustan a los peregrinos los pueblos pero con Teo como vecino, conocido por su restaurante, asociación gastronómica que regenta es famosísima entre los peregrinos y en guías de restaurantes, ofrece muy buenos menús en cantidad y calidad y por tan sólo 10 euros, y claro, hemos comido y cenado allí. Se llama Asociación Gastronómica "Me gusta comer".
Ahora ya en la cama del albergue y con los tapones de los oídos puestos sólo queda esperar a dormimos pronto para mañana empezar descansado.
SÉPTIMA ETAPA. 5 de mayo.
Rionegro del Puente-Lubián.

Al ver que no abren el bar a la hora que nos habían dicho, decidimos poco a poco ir abandonando el lugar, con la esperanza de más adelante, en algún otro pueblo encontrar algo abierto.
Los primeros kilómetros no los llevamos mal, un senderito divertido, pero que no pasamos de 15 por hora sabiendo que más tarde o más temprano vamos a tener que tapar nuestras equipaciones de la AEPEF para ponernos los chubasqueros.


Arriba del todo pasamos por un túnel; en ese túnel, en mi paso de hace 3 años paré a recoger de la cuneta un patito de peluche que desde entonces me acompaña en todos mis caminos en bicicleta; lleva ya cuatro, creo que se ha emocionado al pasar por el sitio donde le adopté y se unieron nuestras vidas, jejejeje. Bueno, tonterías aparte ha sido cruzar el túnel, meternos en una taberna a esperar a juntarnos de nuevo los 3 tras la subida y según salimos del lugar se pone a llover torrencialmente... Pues nada, los últimos 12 kilómetros nos toca hacerlos como si fuéramos en barca hasta Lubian, donde nos alojamos, duchamos, lavamos la ropa y entramos en calor; media horita de siesta para recuperarnos después de comer y damos una vuelta para conocer el pueblo de 300 habitantes donde dormiremos hoy.
Y tras una cena ligera nos vamos a dormir esperando que mañana nos de una tregua la lluvia. Buenas noches y buen descanso.
OCTAVA ETAPA. 6 de mayo.
Lubián-Laza.

En todo lo que llevamos hemos hecho más de 600 kilómetros; hemos pasado por 5 provincias (Toledo, Madrid, Valladolid, Zamora y ahora Galicia), los dolores de las piernas ya no están, bueno, ya no están o nos hemos acostumbrado a ellos; a lo que no nos acostumbramos es al frío y a la lluvia. Hoy salimos con 4 grados y lloviendo, los caminos empapados y embarrados nos obligan tanto a peregrinos a pie como en bici, comenzar la etapa por asfalto hasta pasar el puerto de A Calda; ahí ya empieza a desaparecer la lluvia y aprovechamos a tomar algo caliente en el bar del peregrino en A Gudiña, con una estufa en el rincón que nos hace entrar pronto en calor y secar los guantes que nos tenían los dedos congelados; a partir de ahí un lujo, no llegamos a enfriarnos entre subidas y caminos típicos gallegos.
Subimos y subimos hasta llegar a la cresta de la sierra, con unas de las mejores vistas de todos los caminos, por más que miramos hay montañas a los dos lados y nunca se acaban, y vamos bordeando un embalse desde lo alto. Así toda la mañana, pedaleando por encima de los 1.000 metros de altitud, hasta que por fin comenzamos a descender, tramos por asfalto, otros por camino pero de dificultad baja, especiales para dejar correr las bicis y sentir la adrenalina circulando por el cuerpo.
Antes de emprender la última y pequeña subida y la última bajada larga, paramos en Campobecerros a tomarnos algo sólido, a eso de las 12 y media, y ya sólo nos queda bajar todo lo que habíamos subido en estos dos días.

NOVENA ETAPA. 7 de mayo.
Laza-Orense.


Desde allí hemos emprendido bajada tras bajada y alguna subida, pero casi todo largas y divertidas bajadas, hasta Orense, entrando por un polígono que no daba muchas esperanzas, pero cuando estábamos buscando el albergue se oye una voz y me suena familiar; me giró y veo a un señor con el brazo en alto y sonriéndome; sí, es mi amigo José, don José, el patriarca del camino inglés que nos conocimos en septiembre; habíamos hablado para vernos por la tarde y casualidades de la vida nos encontramos al entrar. No queda otra que abrazarnos, hablar lo justo e ir a coger sitio al albergue, y lo típico, nos duchamos, comemos, lavamos la ropa y a quedar con José y su mujer, son de lo mejor que se puede conocer; nos hace un Tour por la ciudad en su coche, vemos las termas espectaculares, nos hace un resumen de todo en poco tiempo y nos lleva a vinos, a vinos es la zona céntrica y vieja de Orense donde se tapea y se cena tomando los mejores caldos de la tierra, y de eso sabe mucho José.
Nos vuelve a faltar tiempo para estar con la gente que queremos, pero estamos en el camino, y mañana hay que madrugar; nos despedimos con la promesa de volver con más tiempo y en plan más turístico, y vamos que lo vamos a hacer, aunque en septiembre tenemos un camino juntos pendiente, y con más gente.
Nos despedimos de él y de su mujer, que nada tiene que envidiarle y nos vamos una vez más a dormir a la casa del peregrino, el albergue. Desde la cama escribo estas líneas para cerrar el día y desearles ¡felices sueños! ¡Mañana más y mejor!
DÉCIMA ETAPA. 8 de mayo.
Orense-Silleda.Etapa 10 en el calendario normal, en el nuestro Mes 3, semana 2.


Hemos recorrido senderos divertidos, muy técnicos para la bicicleta y muy duros fisicamente, pero esto es el camino, mañana más, mejor y si no pasa nada, final.
Un saludo y buenas noches seguidores de la AEPEF.
UNDÉCIMA Y ÚLTIMA ETAPA. 9 de mayo.
Y van 11, ya está; salimos sabiendo que sólo nos separan 40 kilómetros del camino de la AEPEF; en apenas dos kilómetros empezamos a bajar, muy rápido y caminos sin dificultad. Un poco más adelante ya se nota que es Galicia, continuos rompepiernas nos frenan para llegar a la capital gallega, a 20 kilómetros y después de tanta bajada las pastillas de freno trasero de mi montura ya no existían, así que debo ir más tranquilo y circular con precaución, o bien parar en algún lado a comprar unas; la opción que elijo es seguir, tal cuál, como hasta ahora sin problemas, mejor no pensarlo, ya frenan el hierro con hierro.
Y bien, seguimos pedaleando, hasta en poco más de dos horas llegar a la curva famosa donde de estrelló el tren, ahí pasamos despacio y con los pelos de punta para seguir con el camino de rompepiernas subiendo y bajando cuestas.
Al poco aparece Alex, mientras miramos embobados a la catedral, es el encargado de recibirnos y hacernos el reportaje fotográfico para la "via stellae", un rato con él y aprendemos un montón, todo un genio.
Y ya una vez despojados de nuestras bicis sólo quedar dar unas vueltas para comprar recuerdos y a cenar, claramente cenamos en A barrola, luego paseo y a ver al peregrino nocturno, la imagen de un supuesto peregrino que la historia cuenta otra versión; la sombra que proyecta la columna bien podría ser un peregrino con mochila y bastón, pero lo que nos cuentan es algo distinto, un monje que estaba en un edificio de la zona se enamoró de una monja y por la noche se veían a escondidas, la monja, al hacerse de clausura y trasladarla, él sigue saliendo todas las noches en su espera, algo así es la historia, en realidad es una bombilla que la casualidad ha proyectado una sombra curiosa, o no, sería mucha coincidencia, ahí queda eso, a la interpretación de cada uno...
Silleda-Santiago.
Fotografías del diario Via Stellae.


A eso de las 11 y media nos encontramos a unos 2 kilómetros de la Plaza del Obradoiro; ya divisamos la catedral desde arriba y no nos queda nada, coser y cantar, callejeamos lo justo y entramos en la plaza como uno cualquiera pero por dentro entramos triunfantes, sabiendo por donde hemos pasado y lo que hemos logrado, nos sentimos realizados.

Nos hemos despedido ya de nuestro reportero y no hemos resistido a acercarnos, como ya es tradición para nosotros a la Barrola, restaurante de confianza donde acudimos en cada camino, y ya a partir de aquí es la rutina típica de Satiago, ducharnos, comer, descansar...Vamos a enviar las bicis, yo en concreto la mando con toda tranquilidad al origen de nuestro viaje, a Tembleque, directamente a la papelería Satur, así no tengo preocupaciones de la hora de entrega ni tener que ir a ningun lado, gracias a gente como ellos lo tenemos mas fácil los que recibimos paquetes a menudo.
P. D. : MAÑANA no hay despertador, veremos...
CRÓNICA FINAL. 10 de mayo, de regreso a casa.
Etapa 12, ¿etapa? Día, no, jornada, si; mejor lo dejamos en jornada final con su crónica final:Hoy no ha sonado el despertador a las 6, tampoco lo ha hecho a las 7, de hecho anoche no lo pusimos, no nos hace falta. Hoy no tenemos que pedalear y la costumbre hace que nos levantemos antes de las 8 solos, mirando al techo sin saber que hacer, la misma sensación que nos invade a todos los peregrinos cuando llegamos a Santiago, vayamos las veces que vayamos.


Agradecimiento eterno a todos ellos, a todos los que nos habéis seguido, a todos los que nos habéis ayudado y a todos los que habéis colaborado con la AEPEF, no dejéis de hacerlo.
Sólo le pido a "Dios" una cosa: "El cielo sobre mi cabeza y el camino bajo mis pies".
¡¡Buen camino!! ¡¡Y buena vida!!!
En este álbum online de Google Photos, voy subiendo todas las fotografías que el propio Fernando Escribano me va enviando a diario.
Adjunto un vídeo-audio con la reseña informativa del Camino Solidario por parte de la emisora de Radio Consuegra.